Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

jueves, 14 de julio de 2011

«Sorpresa Sorpresa … ¿traes presa?» - Por Manuel Fuentes-Rivera

Cuando le cogí la mano a Mily hace como tres sábados, antes de besarla y colisionar contra su nariz, sentí un deseo extraño de ser transgresor, gritarle mi amor a toda esta ciudad conservadora y pacata, compartir nuestra maldita ternura al mundo. Es cierto, éramos un par de heterosexuales —somos, ¡carajo!—, pero justo antes de abrir el circo, al sentir algo en el aire quizás pachuli, nuez moscada, azafrán, lavanda pregunté ¿qué día es hoy querida y qué hacen aquellas criaturas sublimes caminando por el campo de Marte? Eso era todo lo que necesitaba saber y pensé narcotizado el aletear de aquellas criaturillas silvestres produce tal estado alterado de consciencia me sacudí la cabeza, tarareé algo de Polo Campos y me rasqué el bulto. Todo volvió a la normalidad y ciao cuentos de hadas.

Lo anterior habría pasado desapercibido si es que meses antes no me hubiese topado por insistencia de algunas amigas (http://www.chickandchic.com/) con el video que precede estas líneas. Hoy voy a darme ciertas licencias con el mismo creo que es el animus ya me imagino las críticas de Luis Zaldivar, mi editor, eres metal y comes fetos, no me jodas, con que esto es bizarro*. Tom Rubnitz, el responsable del vídeo anterior y a su vez, más efectivo que la cafeína para no dejarte dormir, fue un realizador neoyorquino que no sólo incursionó en la publicidad sino también en los documentales pioneros en los setenta sobre el submundo homosexual. Tenemos como lugares comunes San Francisco, el Castro, Harvey Milk y como tul multicolor de fondo, el movimiento por los derechos de las minorías sexuales en los setentas. Regresando a nuestra lastimosa realidad de ciudad de plátano frío tenemos a Susana Villarán.

Regresando a Tom Rubnitz, pickle surprise se llama el video este y es pues una pieza —que insinuante utilizar esa palabra para un artículo sobre la videografia de Rubnitz— con la fotografía clásica de los setenta, chillona a más no poder, sugerentes colores tropicales insinuantes en gestos, casi kabukis. El comercial nos muestra una sucesión de señoritas intervención quirúrgica mediando, claro está—, disfrutando de una mayonesa acompañada de algo que no se puede determinar, una fanfarria de fondo, como sacada de Ricky n’ Lucy. Una dama que tiene un parecido extraordinario con RuPaul, sonríe a la cámara y vemos a través del espacio vacío que ha dejado un diente aventurero. Preguntan What is it? y en la comodidad cotidiana de un ama de casa americana común, robusta, mejillas rosadas, dientes perfectos, y extrañamente masculina, nos responde Shh pickle surprise Al instante unos duendecillos como salidos de un viaje de ácido, nos exponen con bastante competencia un pan untado con mayonesa al cual se le agrega jamonada. Ham se convierte en su mantra, lo cual los lleva a un estado de relajación con mayor perturbación para los televidentes. El vídeo dura un minuto 26 segundos. No se huevee avispado lector todas las actrices alguna vez fueron hombres.


Simplemente véalo, comente, dígales a sus amigotes que el mundo va de mal en peor, mientras embotado por la cerveza, le coge la rodilla al hombre a su lado. No se trata lo anterior de protesta, particularmente creo que los peruanos somos esencialmente tercos  el golpe, la transgresión y la provocación así como los besos frente a la capital en vez de unirnos nos separan aún más, no creo que nada de lo anterior haga aceptar su propia homosexualidad al tío tiburoncito o al viejo merodeador del parque Kennedy. Tiende a ser muy facilista, así haya estado la hija del presidente. Lo que sea. Y los dejo porque desde hace rato una lesbiana feminista le está hablando pestes de mí a la chica que me acabó de ligar.

  
Posdata. La próxima entrega será sobre el P.M.A. (poder macho alfa) como para equilibrar las cosas. Así también, nada tiene esto que ver con las especulaciones referidas a los gustos de VRHT.


*Nota del e. Luis Zaldívar. ¿pachuli?