Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

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viernes, 17 de agosto de 2012

Paradojas Católicas. Por Agustín Haya de la Torre

La vehemencia del Vaticano por adueñarse de la Universidad Católica y de sus bienes puede acabar por favorecerla. Para empezar, al intentar quitarle los títulos eclesiásticos de Pontificia y Católica, le estaría dejando el notable nombre de Universidad del Perú, repitiendo así el fenómeno de las viejas universidades medievales, cuyas nominaciones de pontificias y reales se desvanecieron en la historia mientras su prestigio crecía.

El debate tiene rasgos tan retrógrados por parte de los papistas, que da la impresión de que hemos vuelto a la querella de las investiduras y a los pleitos de güelfos y gibelinos. Hay desde los que truenan por imponer un improbable derecho canónico como en tiempos de la Colonia, hasta los que arguyen temerosos supuestas violaciones del derecho internacional y nos hacen sentir a punto de ser invadidos por la Guardia Suiza.
En este contexto quien está volviendo a la palestra es nada menos que don José de la Riva Agüero y Osma, Marqués de Montealegre y Aulestia. Este notable intelectual fue miembro de la generación arielista, a la que pertenecieron Francisco y Ventura García Calderón, Víctor Andrés Belaunde, Oscar Miró Quesada y José Gálvez Barrenechea. Luis Alberto Sánchez los llamó los “conservadores progresistas” por su ilustración, su amor al Perú y su vocación por estar al tanto del pensamiento de su época.

Riva Agüero fue el más intenso, apasionado y voluble de los miembros de esa hornada. Partidario radical de Manuel González Prada en su juventud, fue luego un liberal de polendas. Al final del gobierno de Leguía viajó a Italia y retornó católico, fascista y noble. Tanto que acabó de ministro de Sánchez Cerro. Si alguna constante hubo en su trayectoria fue una marcada sospecha del carácter acomodaticio de la jerarquía eclesiástica, siempre gobiernista.

Quizás ello explique porqué dejó sus bienes, primero a San Marcos y luego a la Católica, pues no a la Iglesia, que se quedó sin el ambicionado Fundo Pando. Por eso los abogados del reino de los cielos hacen malabares en un cabello de ángel para demostrar la propiedad vaticana de la Universidad, por encima de las leyes peruanas.

Otra paradoja interesante es que la disputa por la ahora próspera propiedad inmobiliaria ha estado aletargada por años. Se reaviva por razones crematísticas pero también ideológicas. Mientras la dirección estuvo en una línea conservadora, no había problema y esto coincidía con el bajo precio del metro cuadrado de la heredad.

Los rectorados progresistas de Salomón Lerner y Marcial Rubio, además del impulso académico, coinciden con el auge económico y el nombramiento de un cardenal del Opus Dei. Es decir el más rancio espíritu de los banqueros de Dios se apropia entonces de la Iglesia en el Perú.
Es otro espíritu, el de Riva Agüero, que luego de estar en el gobierno acabó desilusionado de la politiquería, el que prefirió siempre a la universidad por encima del oficialismo perpetuo de la curia.

sábado, 13 de agosto de 2011

Cipriani y Marcial son lo mismo. Por José Pimentel


¿A que juega la caviarada?

Este miércoles 17 los estudiantes de la Católica se están movilizando en contra de la propuesta del rectorado para subir las boletas a los estudiantes de las escalas más bajas. El sopero José Pimentel, está indignado

La Pontificia Universidad Católica, en donde voy estudiando ya  año y medio, me dio desde que ingresé a esta universidad una imagen  de universidad muy bien establecida, donde podías escuchar a los mejores educadores del país, inclusive pensaba que estábamos tan bien que hasta podíamos darnos el lujo de mantener venados y ardillas en los jardines.

Luego tuve impresiones de las personas, estudiantes sobre todo. Todos son muy enérgicos, tienen ideales muy pajas, y gran capacidad para formar proyectos con grandes convocatorias. Los estudiantes tuvimos capacidad para organizar eventos, marchas, contra el monseñor Cipriani el cual quería quebrar la supuesta autonomía de nuestra gloriosa universidad. Nosotros, tal vez con un poco de engaños -- como cuando nos decían que Riva-Agüero era un señor inclusivo y que hubiera luchado por la pluriculturalidad en la PUCP -- luchamos por lo nuestro decididos a vencer a ese enemigo. Pero tal vez por falta de precaución nos olvidamos de otro enemigo, el cual puede tratar tan mal a los estudiantes como el primer señor. Es quien nos sube tanto las boletas de pago que parece que quiere sacar la mayor cantidad de dinero de las cuentas de la universidad antes que entre Cipriani y le malogre el negociado o vaya a ganar menos.

Desde mi humilde punto de vista opino que todas las marchas contra Cipriani, a pesar de haber hecho que casi logremos un cometido, dieron la impresión equivocada de que estamos en contra de Cipriani y a favor de Marcial Rubio. Y creo que ninguno, tanto Cipriani como Rubio, nos va a  querer tratar de una mejor manera y así sea Cipriani o Rubio, tendremos que hacer lo mismo con el esté al frente para que no invada nuestros derechos como estudiantes.

¡Que tal faenón!

En la actualidad tenemos una gran mayoría de alumnos en las escalas 1 y 2 -- las de más bajo costo y las que aportan mayor cantidad de alumnado -- a los cuales se pretende imponer que serán sancionados si su rendimiento se ubica en el quinto inferior y se les subirá de escala. Les pregunto: ¿El rendimiento académico debería tener que ver con las escalas?  El año pasado muchos se quejaron por la cantidad exagerada de vacantes, el cambio de horario, entre otras cosas. Alguna vez recuerdo haber escuchado que si el horario cambiaba muchos de nuestros compañeros que vivían lejos se podían ver perjudicados, aunque no creo que tan perjudicados como nuestros compañeros  en el momento que los suban de escala.

Los representantes estudiantiles hasta ahora no han logrado nada,  al parecer porque no se les consulta realmente sobre ningún tema sino que los profesores y el rectorado los dejan de lado y chambean sus cosas. No se de quién sea la culpa pero reaccionemos todos para que no sigan cometiéndose los mismos abusos.