Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

jueves, 22 de diciembre de 2011

A quien le duela que se sobe. Por Walter Abanto


A QUIEN LE DUELA QUE SE SOBE
Revisión del marxismo  y desmitificación de Víctor Raúl Haya de la Torre
Por Walter Abanto

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Nota de la red Ojo Izquierdo.- Nuestro colaborador Walter Abanto se rebela contra los paradigmas en economía política y en la doctrina aprista e invita a una discusión a fondo

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La teoría económica marxista se estudia muy poco en los países occidentales. En este país, el Perú, también ocurre eso. Los especialistas del tema en el país, como Hernando de Soto, no son más que gente que intenta comprender a Marx desde el punto de vista de otros autores, principalmente The Theory of Capitalist Development de Paul Sweezy. El maestro Marx en su  obra El capital es difícil de entender; claro, el volumen uno es extraordinario, habla de la jornada del trabajo y la acumulación de la plusvalía, y obviamente el estudiante universitario apasionado de la política dirá esta es la verdad marxista. Pero el estudiante promedio peruano  que se tope con El capital se tomará la tarea de leer 2000 páginas de teoría económica y de explicación de la teoría marxista de una manera tediosa,  ya que el libro se enreda en dogmas económicos y fórmulas. Además el libro no tiene un orden lógico subsecuente por lo que muchos, por no decir todos, dejarán la lectura y abandonarán el camino de estudiar la obra maestra. Claro, es apasionante leer el Manifiesto Comunista pero es aquí donde la gente mediocre, que no quiere estudiar, ni estudiar a Marx a profundidad se estanca.

Por ello, me animé a escribir este pequeño artículo, para que los apristas entiendan qué quiso decir Marx en verdad. El maestro Ernest Mandel intenta dar una explicación a la teoría económica marxista en su libro Tratado de la economía marxista, citemos:

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Por qué el Dr. García apoya al Cdte. Humala?


¿Por qué el Dr. García apoya al Cdte. Humala?
Diálogos de Veterano y Bisoño

El domingo por la mañana, Casimiro Veterano, experimentado sindicalista del sector Calzado de la CTP y Pitter Bisoño, joven militante del CUA de Economía de la Universidad Villarreal, se encontraron por casualidad en la Casa del Pueblo, la sede central del Partido Aprista en la avenida Alfonso Ugarte. Se dirigían a colaborar con diversas actividades relacionadas con la Navidad del Niño del Pueblo.

El motivo de conversación era el confuso comunicado que el 12 de diciembre había emitido el CEN del PAP, por iniciativa del secretario general político don Jorge del Castillo. Para los militantes allí presentes era motivo de burlas que el pronunciamiento tenga como subtítulo “Documento Interno de Trabajo”, o sea que no era un pronunciamiento sino, quizás una “reflexión”.

—Quizás están esperando que lo escriba algún funcionario de la Fundación Friedrich Ebert, comentaba con sarcasmo una compañera del Callao.

El “Documento Interno de Trabajo” no dejaba claro si el PAP estaba a favor o en contra del nuevo gabinete o todo lo contrario. Sólo dejaba en claro que el aprismo era defensor del sistema democrático. Pero todas las risas y burlas quedaron congeladas cuando don Casimiro Veterano enseñó a todos su ejemplar dominical del diario “El Comercio” del 18 de diciembre.

—Miren todos, aquí está. Alan da total apoyo a Humala y considera que “el país está yendo por buen camino”. Y lo dice en “El Comercio” que además de ser caro es el bastión del anti aprismo.

La desazón se impuso entre los presentes. Tanto denunciar las arbitrariedades del nuevo gobierno en tantos frentes para que ahora reciba la bendición del supremo presidente del PAP. Y es el mismo gobierno que anunció ser implacable en investigar el presunto enriquecimiento ilícito del ex presidente García y sus colaboradores. Pitter Bisoño creyó oportuno hacer una reflexión en voz alta:

—Estamos jodidos, mi estimado don Veterano. Ya era bastante desconcertante que el compañero Jorge del Castillo emita un Pronunciamiento enredado el 12 de diciembre.

—Y que ese compañero de la Comisión Política, ¿cómo se llama?, dijera que era “orden del Presidente” que el Partido no dijera nada ni haga nada contra Humala. Todo queda claro. Estamos ante un nuevo acomodo.

—¿Usted cree, don Veterano, que estamos ante un alanismo sin Alan?

—No lo creo, pero sí estamos ante un gobernante que adopta los mismos reflejos políticos del señor Alan. Es personalista y no forma equipos de gobierno. Cambia los discursos y las alianzas según las conveniencias y es sumamente descarado para rectificarse y decir que siempre dijo lo mismo. La diferencia está en el militarismo.

—Alan dice que los que hablan de militarismo son cuatro gatos que no saben lo que dicen.

—Alan es el peor analista político que he conocido. Ojalá que su apoyo a Humala no lo desbarranque, como ocurrió con Castañeda y tantos otros anti apristas a los que dio apoyo dando la espalda a su propio partido.

—¿Y qué opina usted de dar el indulto al ex dictador Fujimori?

—El gobierno de Alan García fue el que logró enjuiciar y condenar a Fujimori. Todos aplaudieron el fallo de condenarlo a cadena perpetua. Y cadena perpetua quiere decir que te mueres en la cárcel. Me sorprende que entonces no pensaran que la gente condenada a encierro perpetuo llega un momento en que se pone viejita y se enferma. Pero la ley es la ley. No debe indultarse a Fujimori ni mucho menos a Guzmán ni a Polay. Cometieron delitos y la justicia emitió su fallo. Quien a hierro mata a hierro muere.

Hechas las coordinaciones sobre la Navidad del Niño del Pueblo, don Veterano se despidió de su joven amigo y los demás compañeros y compañeras presentes y apresuró el paso para tomar el bus Metropolitano. Bisoño cogió al vuelo una combi y desde la ventanilla pudo ver en el viejo pórtico de la Casa del Pueblo la imagen de Víctor Raúl intentando dar alegría y emoción a un local partidario polvoriento y triste.

viernes, 16 de diciembre de 2011

China no salvará a América Latina. Por Liliane Cheverier


Liliane Cheverier

El Banco Mundial ha indicado en su reciente Informe Anual sobre América Latina, sobre considerando sus países de mediano crecimiento, que su desarrollo ha llegado a una etapa crucial de maduración, pudiendo darse un colapso en la economía regional. Asimismo se informó que China no sería el salvavidas de estos países, por lo que ahora toca enfrentar el desafío de continuar el crecimiento económico, enfrentando una desaceleración con fuerte impacto de la crisis Europea.

Según el Banco Mundial cada país tendría asegurada una medida de defensa, en tanto cuenta con un sistema de cada Banco Central que permite una flexibilidad en el manejo de la inflación afecta al cambio. Y todo estaría bien posicionado en base al buen nivel de las Reservas Internacionales, aplicando tasas de interés por encima de las internacionales y dándose espacio para bajarlas, amortizando el impacto de los factores económicos negativos provenientes del exterior.

Chile podría jugar con los fondos acumulados del cobre y Bolivia tiene como respaldo lo que está dejando su colchón fiscal. Algo similar tendría el Perú, gracias a las exportaciones mineras de los últimos años.

¿Cómo serán las actuales relaciones con China?

Se deberían aprovechar estas relaciones como fuente de crecimiento a largo plazo, tanto en el Perú como en América Latina.

La primera década de relaciones con China tuvo como entorno la venta de materias primas por productos tecnológicos pero de baja calidad. Esto a diferencia de las relaciones con los "Tigres Asiáticos" que nos daban mayor equidad y estabilidad en el intercambio tecnológico y de conocimientos esenciales. Por ello, en América Latina se desea que estos beneficios comerciales puedan ser implementados en mejoras de infraestructura, por lo que dichas relaciones se deberían llevar a otros niveles de interconectividad que garanticen crecimiento a largo plazo. Por eso se debe evaluar los productos que ingresan a nuestro país y el valor que pueda tener.

Por otro lado, el actual director del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, Nicolás Eyzaguirre, aseguró hace poco: " El camino para evitar la crisis es difícil y los canales de transmisión velocísimos; sin embargo, confiamos en que se puede lograr buenos resultados". Es verdad, los peligros son ciertos, pero tenemos oportunidades para sobrellevar sus efectos negativos.

Los datos acerca de la economía real del mundo aun no parecen estar fuertemente afectados por una crisis de confianza; se espera un crecimiento en este año del 4 %. Pero todas las acciones están teniendo lugar en los mercados financieros, en la bolsa de valores y en el tipo de cambio, y es probable que comiencen a afectar a la economía real aunque hasta el momento no hay ningún registro de desaceleración material por parte de EEUU, Europa o China; todo el efecto está en los precios.

En conclusión:

Aunque en nuestro continente los indicadores no han producido un margen negativo causado por la crisis mundial, debemos analizar lo que  arrastrará el inminente colapso de los bancos europeos, donde no se ha podido tomar medidas para recapitalizarlos.  Esto ya está impactando a los Estados Unidos, lo que terminará afectando a China. Nuestros bancos están totalmente expuestos a este impacto y empezarán a contraerse cuando los problemas de endeudamiento se vuelvan aun más insostenibles, haciendo caer nuestra demanda.

Pero eso no significa que tengamos que dejar de lado nuestro gasto fiscal; el Estado no puede frenar los proyectos de mejoras para la infraestructura en las zonas más necesitadas ni los programas sociales donde se trabaje por la mejora de la educación y la salud y contra la desnutrición. Pero los  proyectos a los que aún no se les ha  determinado el costo fiscal, ni mucho menos el porcentaje de utilidad del desarrollo que generaría, tendrían que esperar y se sólo se daría prioridad a los de más urgente necesidad.

Si la crisis financiera externa afectara la demanda en materia prima, la defensa tanto del Perú como América Latina serían sus políticas monetarias, ya que presenta una inflación baja por la cual podría suministrar liquidez si es necesario. Tomemos en cuenta esto: Estados Unidos ya dio luz verde al TLC con Colombia; quizás mantener la estabilidad de América Latina seria el objetivo clave de estos países como una salida al desempleo, problema que ya ha generado protestas;  y esto nos beneficiaría con nuevos tratados donde nosotros ahora seríamos la posición exigente.

Hasta la próxima.  

lunes, 12 de diciembre de 2011

Solucionética - Ellos nunca fueron izquierda. Por Luis Zaldívar



Solucionética – Ellos nunca fueron izquierda. Por Luis Zaldívar

Salomón Lerner y su gabinete arcoíris (JDC dixit) ha terminado siendo relevado por los conflictos internos y la incapacidad de algunos ministros para mostrar siquiera un plan de trabajo coherente.

Ante la crisis de Cajamarca anduvieron en marchas y contramarchas contradiciéndose en sus propuestas y ahondando los problemas tanto por el lado del gobierno regional como por el lado del sector empresarial. El fracaso del proyecto en Mina Conga es enteramente culpa del gabinete que ya se fue. Que el nuevo primer ministro anuncie que el problema ambiental de Mina Conga va ser sometido a un “peritaje internacional” muestra hasta qué punto el poder ejecutivo cayó en el total descrédito hasta para sus propios integrantes, todo por culpa de don “Siomi” y sus allegados.

La noticia de la caída en picada del señor Siomi fue sorpresiva para casi todos, incluso para los que vaticinamos que el gobierno no tenía rumbo, ya que todo parecía indicar que al comandante-presidente no le convenía mostrar sus heridas de guerra en forma tan explícita. Lo lógico era que el gabinete, buscando un perfil bajo y disimulando las contusiones, tenga algunos cambios en enero o febrero como es lo tradicional.


Pero lo que sí me ha sorprendido es el aullido desesperado de quienes dicen ser la izquierda peruana y que en menos de cinco meses han tiraron la toalla y ahora le llaman derechista al gobierno.  Mario Huamán ha salido a promover que “los gremios encaren” a humala, y la presión de los amigos de esos consultores inútiles para la política llamado Ciudadanos para el Cambio es tanto que el amo y señor de la verdad y la moralidad César Hildebrandt  ha encontrado su nicho publicitario para los próximos cinco años llamándole a Humala derechista.  Ante el desconcierto, han optado por hacer lo único que saben hacer: indignarse.

Todo eso tendría sentido aparente, si no fuese porque ni Humala candidato ni Humala presidente representaron ni ligeramente un pensamiento de izquierda. Nunca tuvo una propuesta de cambio ni en el Plan de Gobierno de 197 páginas de diciembre del 2010 (a menos que confundamos cambio social con estatismo-populista) ni en la Hoja de Ruta de mayo del 2011; y siempre estuvo rodeado del grupo militarista que ahora controla el 100% del poder, que el propio Salomón Lerner Ghitis ayudó a convocar y organizar, dando una esquinita a los caviares para disimular las cosas.

Durante la campaña, el establishment social-confuso (que comprende al abanico político que va desde la alcaldesa Susana Villarán hasta el doctor Javier Diez Canseco, pasando por sus diversas ONG’s) intentó convencerse a sí mismo que Humala era la esperanza para un gobierno de izquierda, y cuando ganó, sintieron que ellos habían logrado el triunfo. Y no era porque creyeran realmente en Humala sino porque creían posible influirlo y controlarlo (hemos escuchado decir esto a sus voceros en todas las universidades).

 No se les ocurrió reflexionar en la trayectoria de Humala entre los sectores más reaccionarios y autoritarios del país, incluidos sus discípulos fascistas del etnocacerismo (con los que aparentó deslindar para llegar a ser presidente), ni tampoco pensaron que la argolla militar que siempre lo ha respaldado iba a dejar pasar a los seudoizquierdistas como Pedro por su casa. Ni siquiera se les ocurrió pensar mal del financiamiento brasilero y el hecho evidentísimo que Humala fue en la segunda vuelta, obviamente, el representante de buena parte del empresariado que lo convirtió en el candidato con más dinero, y menos importó que Humala nunca vaya con ellos a ningún lado ni a ningún mitin… Cuando terminó el ruedo electoral, los hijos huérfanos del muro de Berlín pensaron que era su hora, y acudieron a pedir puestos públicos sin piedad, incluidos algunos apristas despistados como el señor Luis Alberto Salgado.

A la hora de los loros, Humala se muestra claramente como un presidente que sólo respeta sus intereses de grupo más inmediatos y que gobierna como le salga; que atornilla a sus allegados de confianza, expectora a los que le cae antipáticos y que no tiene ideas programáticas más allá de los slogans de campaña que le recitan sus asesores y una que otra repasada al militarismo. Lo que era visible, que Humala no daba la talla para conducir un país, es comprobado cada vez que Humala toma el micrófono para dar uno de sus terribles discursos, siempre rodeados de tropas del ejército armadas hasta los dientes. Los peruanos sufrimos, pero más sufren los que se llenaban la boca en contra de gobiernos pasados y ahora son cómplices de un futuro incierto.

La realidad ha devuelto al caviarato a su esquinita de siempre, desorientados y buscando culpas en los demás antes de darse cuenta que hacer política no es reunirse con sus patas tecnócratas de siempre en los cafés de moda para ver de quien se cuelgan las siguientes elecciones.

De hecho, todos los que nos sentimos de izquierda tenemos un arduo trabajo pedagógico y organizativo que hacer en el futuro, pero debemos tener en claro que el cambio no se genera vendiendo rollos en contra del “modelo”, sino buscando trabajar concertaciones amplias en donde podamos llevar más democracia sin favorecer a una argolla militar respaldada por algunos grupos empresariales y un grupo de aventureros civiles. Ser de izquierda no es ser estatista, ni lobbista de ONG’s socialdemócratas, ni inflar mucho el pecho como gallitos frente a los empresarios para luego pasar a pedir limosna, sino entender que el gran trabajo político se da en la afirmación de una democracia funcional en donde todos se vean representados y se desarrollen proyectos técnicamente impecables y eficientes, trabajo que corresponde tanto al partido que llegue al Estado como a los partidos que organizan a la sociedad civil, no a colectivos superfluos y a ONGs que se divierten paseando a señores en trajes típicos mientras sus familias no tienen calzado.

Hacia allá debemos ir, aunque dudo mucho que nuestro presidente se dé el trabajo de leer a sus opositores. Ojalá que sí.   

viernes, 2 de diciembre de 2011

Pautas para bailar Conga y no caer en los lugares comunes del debate político en twitter



Más difícil de lo que parece
Por Santorino Izquierdo*

El paro indefinido convocado por varias organizaciones cajamarquinas contra la minería va destapando las deficiencias conceptuales en la política gubernamental del humalismo, que desde aquí venimos pidiendo a gritos que se defina entre sus múltiples vertientes y las contradictorias opiniones de sus integrantes, que ven desde el militarismo más autoritario hasta la complicidad con el narcoterrorismo.

Aquí no se trata ni de la importancia de la minería, ni de los radicales que empujan la protesta, ni del grado menor o mayor de control del impacto ambiental de las inversiones, ni de la bochornosa y preocupante renuncia del asesor presidencial Carlos Tapia, ni de lo mucho o poco que influyan los asesores brasileños; aquí se trata de reconocer que desde hace un tiempo la clase política (tanto la que maneja el billete como la que ansía tenerlo) pretende caracterizar el desarrollo como un juego de policías y ladrones. Si algo demostró la poca presencia de revoltosos alprimer día de paro en Cajamarca es que la mayoría de los peruanos estamos perplejos mientras algunos aglutinados bajo el rótulo de “sociedad civil” pretenden hablar en nombre de todos (o peor, de los más pobres) y otros afirman que ellos defienden los más altos intereses celestiales de la economía. Frente a la posibilidad de que el discurso termine por armar batallas campales a nivel nacional, es un infantilismo de los interlocutores del gobierno y de los diversos frentes cajamarquinos continuar sin discutir los temas concretos y dedicarse a repetir frases que se las lleva el viento.

Es un hecho de que Ollanta Humala ganó la primera vuelta con un discurso anti minero que le está explotando en la cara, pero también es cierto de que cualquiera con dos dedos de frente no tiene porque presumir la inocencia de las mineras, que hicieron lo que quisieron por varias décadas. Ambos están cosechando lo que sembraron, y las campañas de desinformación que vuelan en las radios cajamarquinas son estrategias copiadas de aquellas que las mismas mineras han hecho innumerables veces. Pero hay que ser prácticos y sinceros: no puede avanzar el desarrollo del país mientras tengamos miles de personas dispuestas a destruir la propiedad ajena, ni tampoco se puede avanzar sin la inversión que debe abrir las puertas a la innovación tecnológica y la mejor capacitación del trabajador. Tampoco debemos caer en la dictadura de la turbamulta. Aquí hay que hacer política constructiva. No es una opción entre buenos y malos.

¿Un cuadro más para Siomi?
Tengamos también presente que dialogar es proponer, no mecer. No es suficiente con llamar huecamente al diálogo, hay que hacer pública la política que quiere el presidente Humala,  y si él y su allegados han decidido que “Conga va”, entonces tienen que hacer el trabajo real de fundamentar la propuesta ante la opinión pública e ir a convencer a los cajamarquinos del por qué de su decisión,  y ese convencimiento puede demorar mucho más de lo que la empresa quiere. La democracia no es débil, pero tampoco es sorda, y no podemos pretender que la política oficial del gobierno sea basada en mensajes de twitter y sonrisas del señor primer ministro.

Resumimos nuestro punto de vista: NO A LA REPRESIÓN, NO A LA MECEDORA OFICIAL, DIALOGO EFECTIVO YA


*Santorino Izquierdo proviene de Papua, Nueva Guinea

jueves, 1 de diciembre de 2011

Voto de pobreza - Por Agustín Haya de la Torre


La estabilidad macroeconómica afianzada desde la recuperación de la democracia ha permitido que el Perú crezca a un ritmo sostenido y que la inversión se multiplique. De aquí al bicentenario de la República se esperan inversiones por cincuenta mil millones de dólares, que permitirían que el Perú sobrepase a Chile en el porcentaje de participación en el producto minero mundial.
Es cierto que el modelo de enclave practicado desde fines del siglo XIX fue en gran parte abusivo, dañino para el medio ambiente y desconectado de la economía interna. La situación empezó a cambiar con la mejora de la legislación ambiental y la aplicación de políticas que demandan criterios de responsabilidad social por parte de las empresas.
Giambattista Vico escribía en La scienza nuova, en el siglo XVIII, sobre el corsi e ricorsi de la historia, para explicar su filosofía de que nunca terminaba y que se desarrollaba en una especie de espiral, que de alguna manera volvía a sus ciclos originales.

Algo así deben imaginar quienes se oponen a un mundo sin minerales. La preocupación por el medio ambiente surgida por causas razonables en los noventa, ha derivado en algunos casos en posturas extremas como aquellas que han puesto en el blanco a la minería. En nuestro caso el tema es particularmente delicado porque somos por siglos un país minero. La metalurgia prehispánica llegó a niveles excepcionales y las miles de toneladas de oro y plata llevados de América a Europa fueron el motor del capitalismo como modo de producción planetario.



Las mayores inversiones han aumentado también la agitación de corrientes antimineras. Confluyen en ellas desde émulos de Antonio Conselheiro declarando la guerra del fin de mundo, agitando cruces y sotanas contra el oro malvado, hasta exmarxistas convertidos en talibanes de la Ecología. Unos y otros coinciden en la defensa del mundo bíblico. Su perspectiva no resiste el menor análisis, pues su “oposición radical” a un mundo sin metales acabaría con ellos mismos.

Resulta penoso que con los avances tecnológicos que permiten que la minería conviva con la preservación ambiental y el desarrollo agropecuario, en nuestro país se haya desatado un conflicto absurdo que no se da en ninguno de nuestros vecinos. Chile vive de la minería y todos los sectores del espectro político no solo tienen conciencia de ello sino se sienten orgullosos de que así sea. En Bolivia y Ecuador los gobiernos de Rafael Correa y Evo Morales pusieron rápidamente en vereda a los extremistas antimineros.

El peligro en el Perú es que la tozudez de los que defienden una economía premoderna detenga el desarrollo, pare la inversión e impida que se creen fuentes de trabajo. Es decir frenen la inclusión social.

La reacción antiminera no se da cuenta que las inversiones podrán irse a Chile, Colombia, Ecuador o Bolivia, donde les ofrecen más y mejores garantías, dejándonos en la pobreza.