Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

martes, 23 de septiembre de 2014

De lobbies, improvisación y soberbia

Por: Víctor Raúl Trujillo de Zela
        Jaicec Espinosa Sandoval


Como a la vasta mayoría de peruanos, el expresidente Alan García, consagrado por la opinión pública como el principal líder de la oposición al gobierno conyugal, es un firme creyente que el Perú debe y puede retomar la senda de un mayor crecimiento económico con justicia social. Por ello planteó, coincidiendo con la abrupta salida del ex ministro de economía Luis Castilla, la necesidad de establecer un diálogo institucional entre los partidos de la oposición y el gobierno, fundamentalmente en lo referente a aspectos técnicos y a medidas puntuales para relanzar la economía del país; básicamente, incrementar los niveles de la inversión privada- la mayor generadora de empleo digno en el país-, así como la promoción la inversión pública con obras de infraestructura.

Para ello sugería una reunión entre el nuevo ministro de economía y un grupo de técnicos y ex ministros del sector de economía de su gobierno, quienes bajo su vigoroso liderazgo fueron coautores del llamado y reconocido internacionalmente “milagro peruano”. Tengamos en cuenta que durante su gobierno y a pesar de la crisis financiera mundial del 2008, el Perú logró un crecimiento promedio anual de 7,5% y redujo la pobreza en 20%. Además de desarrollar una impresionante obra de infraestructura en sectores como transporte- puertos y aeropuertos-, salud, educación y el agroexportador; considerando además que en la zona rural el jornal promedio aumentó considerablemente.

Esta patriótica propuesta a la que se sumaron otros grupos políticos, como el que encabeza el señor Lerner, recibió una descortés y negativa respuesta de parte del bisoño y nuevo ministro de economía, quien argumentó infantilmente que él conversaba de economía con los economistas. Lo que motivó una ambigua rectificación de la premier Ana jara. 

Todo este manejo político inaceptable del humalismo, revela el grado de improvisación y los peligrosos conflictos de intereses que aparecen cada vez más, por lo que este gobierno ha pasado a ser bautizado como el gobierno de los lobbies, descubiertos por los mails hackeados a ministros de estado, filtrados a la prensa independiente.

A ello tiene que agregarse la serie de megaproyectos concesionados de manera nada transparente, entre los que están el Gasoducto Surandino y la Línea 2 del Metro de Lima, cuyo Inicio de Obras con invitados y todo tuvo que ser cancelado por motivos de “fuerza mayor”, especulándose que las adendas al contrato no están terminadas y que según otros habrían problemas de financiamiento, comentándose además que Castilla, preocupado por la responsabilidad que le suponía ser partícipe de este desbarajuste habría pedido una revisión internacional de ambos contratos, y exigido la salida de los funcionarios responsables.

El Perú esta primero y por lo tanto todos debemos insistir con sugerencias y propuestas para sacar al país del peligroso estancamiento en que nos encontramos, que nos ha hecho retroceder a niveles de crecimiento menores al 4% y reducir la pobreza en estos tres año solo en 4%; es decir parafraseando el título de la famosa novela de Marcel Proust, ir en búsqueda del tiempo perdido.