Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

jueves, 3 de julio de 2014

Aprismo como movimiento. Por Luis Zaldívar



Aprismo como movimiento
Luis Zaldívar

Cumpliendo 90 años de existencia, en una encuesta publicada en abril por GFK se estableció que un 10% de peruanos simpatizan con el APRA independientemente de su intención de voto (1). Así mismo, la encuesta muestra que hoy los apristas somos un poco más jóvenes, más urbanos y más relacionados con los pequeños y medianos empresarios que en el pasado. Sin embargo, a pesar de las posibilidades que nos brinda el tener aproximadamente 300 mil apristas “confesos” en el país, la crisis de representación que atraviesan prácticamente todas las organizaciones colectivas (desde la iglesia hasta los boy scouts) y el desfase de la estructura partidaria con los simpatizantes ha hecho que tengamos malas experiencias electorales tanto el año 2010 como el 2011, perdiendo así espacios de poder desde los cuales se practica la política real.

Una respuesta a este aparente desenganche entre la tendencia demográfica y la partidocracia no parece estar en el cambio de discurso, sino esencialmente en el cambio de formas de hacer política. Para ello, es preciso tener en cuenta dos cosas: 1) El avance de la sociedad de la información lleva necesariamente a la transparencia de los procesos y 2) La tendencia a focalizar la política en el ámbito local en vez de las grandes utopías. En otras palabras, es necesario que el partido se descentralice tanto en estructura como en objetivos a mediano plazo para mantenerse vigente, funcionando un poco más como un movimiento y menos como una burocracia centralizada.

Sobre el primer punto es necesario darnos cuenta que para los nuevos peruanos, acostumbrados al  acceso pleno a información, es imposible participar en una institución en donde sólo una cúpula maneja los datos y los procesos internos carecen de legitimidad. El viejo estilo de hacer política, que es actualmente replicado por un sinnúmero de organizaciones caudillistas sin democracia interna, solamente promueve la fragmentación; en ese sentido, el APRA tiene grandes oportunidades al ser de los pocos partidos que sí tiene elecciones internas, pero es preocupante que en buena parte de los casos haya lugar a disputas por la legitimidad del ganador. Para ello, una salida es exigir una reforma legal para tercerizar los procesos internos y que los maneje el Jurado Nacional de Elecciones directamente con  los Tribunales Electorales del partido con representantes de los bandos opuestos. En todo caso, un sinceramiento de padrones sería un paso fundamental al cual nos debemos aprestar para celebrar correctamente el aniversario de la institución.

Respecto al segundo punto, es vital que el partido se reenganche con la política municipal y regional, donde es el lugar donde se deben foguear los nuevos cuadros partidarios (en vez de los clubes juveniles internos que no tienen representación afuera). Ya sea en alianzas o con candidatos propios, el APRA tiene que avocarse firmemente a esta tarea, donde hemos visto que los movimientos independientes una y otra vez ganan elecciones sin mayor mérito que el dinero de sus promotores. Esto no significa que nuestro fuerte no siga siendo la política nacional, pero de no introducir apristas en los espacios locales será imposible que conozcan el manejo del Estado para cuando tengan responsabilidades mayores.
  
Así, los 90 años del aprismo nos llevan a revalorar lo que mejor hemos sabido hacer: activismo político en nuestros espacios de influencia. Este artículo es un llamado a ello, a participar y activar con inteligencia para volver a ganar los espacios sociales que nos han sido esquivos, utilizando la mística ganada en la lucha por la democracia y creando nueva mística, la mística del partido renovado que enseña a los demás como se hace democracia en medio del pesimismo y la apatía.

Con la convicción que estamos en medio de la gran transformación de nuestro partido y orgullosos de nuestro aporte al Perú podemos decir con orgullo: Por 90 años más ¡nunca muere!



(1) http://www.slideshare.net/GfKPeru/gfk-peru-evaluacin-de-la-opinin-pblica-abril-2014

lunes, 30 de junio de 2014

Taller: Redes Sociales y Política 2.0 - Casa del Pueblo Chimbote

Flyer del Evento


El domingo 29 de junio en la Casa del Pueblo de Chimbote se desarrolló con rotundo éxito el Taller: Redes Sociales y Política 2.0, organizado por la JAP Ancash Costa y dirigido a la militancia joven comprometida e involucrada en la renovación sustancial y permanente del Partido Aprista ¡Y ya tienen un fanpage denominado APRA Ancash (dar click)!

El Taller estuvo a cargo de los cumpitas Hernán Hurtado y Luis Zaldívar, creador del blog Ojo Izquierdo y administradores de la página facebook Soy Aprista.

Es grato señalar que los participantes son jóvenes comprometidos con la transformación de su región y están involucrados en las nuevas formas de hacer política, que además trasciende que apuestan por instrumentalizar el internet a la par de la modernización de la institucionalidad del Partido.

Soplan nuevos vientos de jóvenes apristas en el país y ya están dando que hablar ¡Adelante!

Gracias totales a los cumpitas organizadores y participantes:

Juan Tipiani Macedo, Lissette Roble, Harold Carrasco Zavaleta, Miguel Balarezo Gómez, Cintya Rafael, Marco Perez Vera, Johe Chinchayan Olascuaga, Leslie Cortez Gonzales, Fernando Cruzalegui, Angel Sánchez, Leyddi Vásquez Otiniano, Yomaira Zavaleta Ganoza, Luigi Gálvez Sánchez y Jimy Zavaleta Ganoza.

Fraternalmente los cumpas:
Hernán Hurtado
Luis Zaldívar

martes, 24 de junio de 2014

Soluciones sin soluciones. Por José Miguel Luna

En el Perú tres de cada diez niños menores de 5 años no tiene ni el peso ni la talla requerida para su edad. Sin nutrientes necesarios en sus alimentos que aseguren su desarrollo optimo, crecerán con significativas limitaciones cognitivas y de salud a lo largo de toda su vida. Varios son los factores que suman a este problema, algunos endógenos o exógenos, pero en específico hay uno que se ha convertido en un obstáculo serio e inimaginable para la lucha contra la desnutrición crónica infantil (DCI): El Estado ineficaz.

 Entre los cientos de problemas estructurales que tienen el actual sistema del MIDIS la falta de criterio para distribuir el presupuesto es uno de entre los más tontos, y tiene incidencia  directa en la vida de los mas pequeños.  Por ejemplo en la distribución de presupuesto  la Región Moquegua, que tiene una población con 4.4% de DCI  obtiene un presupuesto de 80 mil soles per capita anuales; mientras tanto Huancavelica que tiene el 50% de niños con DCI recibe contradictoriamente solo S/. 5 mil soles per capita anuales. Ilógico sistema distributivo donde Huancavelica que tiene una población desnutrida 55 veces mayor que Moquegua recibe un presupuesto 80 veces menor, evidenciando una vez más, lo "poco inclusivo" e ineficaz del actual sistema de programas sociales del gobierno.



Para los responsables es fácil lavarse las manos pues el problema radica en que el presupuesto tontamente se distribuye en función al requerimiento y no al número de población con DCI. Según el Gobierno Central  los gobiernos locales no requieren el presupuesto necesario para reducir el DCI; por otro lado los Gobiernos Locales aseguran que el MEF miente, pues siempre solicitan pero nunca se les responde, pero,  sea quien fuese el culpable es un absurdo que nadie se atreve a resolver, pues mientras escuchamos del gobierno central y los locales  acusaciones mutuas hay miles de niños con hambre que aun esperan respuestas de sus políticos.

Si bien es cierto que los Gobiernos Locales GL deben requerir el presupuesto para la lucha contra la DCI, pero  también es cierto y conocido  para el Gobierno Central, que los Gobiernos Locales son  instituciones poco eficaces y eficientes en sus gastos.  Por lo que seguir manteniendo el sistema de asignación a pesar de lo poco eficaz y contradictorio del sistema; tirándole la responsabilidad a los GL y asignando  sin tomar en cuenta la población con DCI, es una muestra clara de la falta de criterio, eficacia y compromiso  del actual gobierno contra la DCI, que ya se  está reflejando en los indicadores, como el incremento a 51% de la anemia en el Perú.

Si pretendemos tener una lucha eficaz contra la DCI, debemos también pretender tener un estado eficaz, innovador y ágil.   Esperemos que ahora el “sentido común” reine en las decisiones del gobierno, para poder estructurar un sistema de políticas sociales más eficiente y  menos burocrático. Pues estos miles de niños, no son solo números estadísticos, sino son personitas de piel y hueso, que sienten y a quienes se les condena a vivir con DCI por tener gobernantes incapaces.  No importa quién sea el culpable de su suerte: si el estado, el destino o sus padres;  pero están ahí esperando con hambre las soluciones que este gobierno poco eficiente les puede ofrecer.



domingo, 15 de junio de 2014

China al 2020. Por Luis Zaldívar


El tercer pleno del 18 Comité Central del Partido Comunista Chino realizado en noviembre del año pasado
lanzó el paquete de reformas más ambicioso de lo que va del extraordinario proceso del gigante asiático[1]. El objetivo principal de estas reformas es el transformar al país de una economía basada en la manufactura y la exportación a una basada en los servicios, tránsito similar al que se ha dado en Europa y Estados Unidos en las últimas décadas. Para el Partido Comunista Chino, la clave está en ser conscientes que el país todavía está muy lejos de llegar al anhelado socialismo, y para llegar a éste deben profundizar el rol del mercado en la locación de recursos, encontrando el balance entre mercado y Estado para optimizar el funcionamiento de ambos. Todo ello, afirman, será realizado para el año 2020, una meta ambiciosa y audaz.

Entre las reformas presentadas destacan los sistemas de propiedad intelectual, el desarrollo de asociaciones público-privadas,  incrementar la eficiencia de las empresas públicas, especificar con mayor rigor los límites de la propiedad privada y la propiedad pública, asegurar la igualdad de derechos y oportunidades en el sector privado, perfeccionar los mecanismos de promoción empresarial, establecer mercados de construcción planificados, enfatizar la reforma en ciencia y tecnología, una amplia reforma fiscal progresiva que promueva la igualdad,  y –tal vez más importante- el establecimiento de nuevas zonas de libre comercio y acelerar la construcción de nuevas. Al mismo, tiempo, se plantea una progresiva democratización en la forma de consultas populares y plebiscitos conjuntamente con  una reforma judicial que elimine la corrupción. Cabe preguntarse, sin embargo, si lograrán tal cantidad de reformas en tan solo 6 años.


Sin embargo este paquete de reformas nos lleva a pensar sobre como los modelos de desarrollo se están integrando cada vez más en el tiempo, alejándonos cada vez más de los extremos. De hecho, con un simple juego de palabras podríamos afirmar que la mayoría de países occidentales tienen básicamente los mismos objetivos que China, dado que el famoso consenso de Washington ha quedado en el pasado y las utopías socialistas cayeron cuando el propio Partido Comunista Chino viró hacia la liberalización del mercado como única forma de lograr el objetivo del bienestar a largo plazo. Al final, las principal lección de las reformas chinas no es ideológica sino práctica: mientras todos podemos tener los mismos objetivos, los Chinos hacen mucho más para concretarlos y planificarlos de forma eficiente.




[1] http://chinacopyrightandmedia.wordpress.com/2013/11/15/ccp-central-committee-resolution-concerning-some-major-issues-in-comprehensively-deepening-reform/

domingo, 25 de mayo de 2014

Santos y el acuerdo de paz en manos de Cuba. Por Javier Iván Arenas

Juan Manuel Santos perdió desde que en nombre del estado colombiano accedió a sentarse en una mesa con las FARC, la longeva guerrilla auroral que devino en terrorista, buscando un acuerdo de paz. Y se equivocó doblemente por elegir el lugar de la discusión, que por añadidura es el centro pavlotiano de la revolución de indias.


No seamos tontos. Si las FARC todavía no se ha extinguido no es solo porque aplica y domina inteligentemente la primera ley de la economía, la de oferta y demanda, con el narcotráfico sino porque el faro cubano alumbra su acción, pasión y misión redentora de "buenos revolucionarios".
Y seamos sinceros. Al que menos le interesa la paz, el sino de Colombia o la ahora chavista y desangrada Venezuela es a Cuba. A Fidel, y el coto monárquico que es hoy la patria de Martí, solo le interesa extender la vida y miseria de su villa hasta donde Raúl tenga dominio de todo. Cosa que ahora no tiene. Una cosa es Castro I y otra Castro II. Cuba, parafraseando a Tatcher, tiene intereses más no amigos.



Y Fidel sabe que el acuerdo de paz colombiano tiene un precio enorme y no lo venderá por una ganga. No repetirá la experiencia del M-19 que se diluyó sin hacer mayor propuesta que la política electorera. Por eso sabe también que Santos es más flexible a la hora de escuchar consejos por la oreja izquierda y confía que los quintacolumnas zurdos y caviares harán su papel de resistencia desde la "sociedad civil". Después de todo la política es un arte de largo aliento y lo fundamental es trabajar para el futuro, construir una mejor correlación de fuerzas favorables donde alguien como Petro tente seriamente las presidenciales. Entonces, por ahora, es Santos mejor que el duro Zuloaga. 



Advertencia local. Se equivocan los fujimoristas si quieren ver a Alvaro en Alberto. No hay ni milímetro de parecido. Uribe tiene raíces liberales, como Eliécer Gaitán o Luis Carlos Galán, no es un advenedizo que se subió a un tractor jugando a la quinela del futuro político ni menos renunció por fax. Y aunque los politólogos del "autoritarismo competitivo" lo tengan en la mira, la democracia no se quebró en sus dos periodos y de eso puede dar fe El Espectador y El Tiempo

viernes, 16 de mayo de 2014

El Tío Bigote en el horizonte de Lima. Por Luis Zaldívar

Para nadie es un secreto que hay un sector del partido aprista que hemos impulsado la candidatura del ex ministro Enrique Cornejo a la  alcaldía de Lima, campaña que el mismo Cornejo ha apoyado desde los medios de comunicación. Diversas autoridades del partido se han mostrado a favor de la iniciativa,
y los actos de propaganda en las calles y de activismo en todos los niveles ya arrancaron hace varias semanas. Sin embargo, el entusiasmo inicial que el llamado “Tío bigote” pareció despertar en la juventud del partido y en la militancia adulta se va diluyendo al paso de los días al ver que algo en la candidatura no avanza.

Los números no mienten, y la verdad es que sería un milagro para el APRA ganar la alcaldía de Lima y todos somos conscientes de ello, la única vez que ganamos Lima fue en 1986 en medio de la mejor performance de la historia del aprismo, escenario muy diferente al estado de las cosas el 2014. La motivación de lanzar a Cornejo ha sido la de arrastrar el voto distrital y procurar superar el desastroso promedio de 7% que se obtuvo en la mayoría de distritos el año 2011, logrando por lo menos colocar a jóvenes de regidores para preparar futuras candidaturas. Sin embargo, hay otro grupo importante de apristas que creen que el mejor camino es hacer alianzas con otros partidos y movimientos para asegurar así una mayor participación aprista en las próximas elecciones.



La clave de la estrategia del APRA este 2014 está en impulsar a nuevas figuras que serían las llamadas a conducir el partido en los próximos años, pero al parecer el caos institucional no ha permitido que los diversos actores se pongan de acuerdo sobre cual será la mejor forma de hacerlo. Lo cierto es que nadie ve con buenos ojos una alianza si es que no significa impulsar a las figuras partidarias, algo que para algunos es egoísmo o sectarismo, pero otros llamarían respeto por las instituciones. Si es que no se lanza al ex ministro Cornejo y no presentamos candidatos, ¿cuál sería el rol de los apristas el 2014? Las respuestas van desde el éxodo partidario hasta la parálisis total.


También es verdad que a pesar de tener gente con excelentes hojas de vida muy pocos se han preparado como candidatos, y si queríamos en Lima un 2014 más aprista debimos haber promovido a Cornejo como líder partidario hace más de un año. Los tiempos se agotan y ya un Secretario General del partido a anunciado que está la posibilidad de no tener candidato a Lima una vez más. La población le pide al APRA dar fe de su promesa de renovación, y no podemos permitirnos pasar vergüenza una vez más en elecciones por decisiones que toma la dirigencia sin comunicar mínimamente a los militantes de cuál sería el beneficio de no presentar candidatura. Así como la juventud no es una cualidad*, la renovación tampoco va a llegar por arte de magia, hay que apoyar las candidaturas con mayor aceptación en la población –y no dentro del partido- y mostrar que todavía hay APRA para rato.

*Jaicec dixit