Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Mar de Vanidades: Doctor, ¿porque soy alanista? Un aprista en el diván



Doctor, ¿por qué soy alanista?
Un aprista en el diván

Cornelio Tácito

El doctor Norberto Napoleón Stalin Villagarcía, notable psiquiatra limeño, recibe en su consultorio al joven abogado Paul Stanley Quispe. Luego de asegurarse que el seguro de salud del señor Quispe está conforme y su tarjeta de crédito tiene respaldo, el doctor Villagarcía procede a dar inicio a la consulta.

—Señor Quispe, estoy a sus órdenes, ¿qué problema tiene?

—Doctor, estoy muy alterado y no puedo dormir. Me caen mal las comidas y estoy todo el tiempo irascible.

—¿Algo ha sucedido recientemente que lo ha afectado mucho?

—En verdad, sí. Soy político, doctor. Soy militante aprista. Y pertenezco a un grupo que discrepa con el Presidente del partido, el doctor Alan García.

—¿Discrepa solamente?

—En verdad lo odiamos. Le decimos vela verde en internet y reclamamos que sea enjuiciado y encarcelado.

—Ah, usted es de esos apristas que son mencionados en el diario La Primera, que apoyan al presidente Humala…

—Bueno, apoyábamos. El tiro nos salió por la culata. No nos dieron nada y encima botan a nuestros amigos…

—Sí pues, así es la política. Pero, ¿qué pasa con su salud? ¿Usted está enfermo por culpa de García o por culpa de Humala?

—Por culpa de García. Es que finalmente lo he conocido. Hace tres semanas fui a una cena pro fondos de la Navidad del Niño del Pueblo y allí se hizo presente García. Muchos integrantes de mi grupo empezaron a darse empujones y codazos con el resto de los asistentes para saludar a García y tomarse fotos con él. Era algo increíble. Parecía que había llegado un artista de cine a un colegio de chicas. Y ver a tantos hombres maduros padres de familia disputarse el primer lugar para ser abrazado por García para una foto era realmente repulsivo.

—Comprendo, usted ha tenido un shock emocional.

—No sólo eso, doctor. Yo era uno de los que corrieron a saludar y tomarse la foto.

—¿Qué? ¿Pero usted no dice que odia a García?

—Así es. Pero no pude evitarlo y saber que lo hice me tiene muy afectado.

Hummm…Es interesante…

¿A qué se refiere, doctor?

Su comportamiento se asemeja a algo que acabo de leer sobre la conducta silvestre de los babuinos sagrados egipcios.

¿Qué hacen esos animales? ¿Son algo así como monos, verdad?

Son hamadriades o Papio hamadryas. Según R. Lorenz, las manadas de hamadriades tienen un macho alfa muy exhibicionista de su mando, que acostumbra poner a los machos subalternos en una especie de formación, con todos ellos en cuclillas exhibiendo sus traseros en señal de sumisión. El macho alfa hace con ellos gestos simulatorios de una copulación.

¿Y eso qué tiene que ver con Alan García? —Preguntó con cierta molestia el abogado Quispe.


—Que dentro de la manada hay un subgrupo que disputa el privilegio de tener antes que los demás y más tiempo al macho alfa sobre su trasero. El motivo de sus vidas es ser reconocidos como enteramente sumisos al macho alfa. Son como sus cortesanos. Creo que hay una conducta parecida en su partido en relación con el señor García. No sólo no es democrático ni civilizado. Ni siquiera es algo digno del homo sapiens. Usted debería reafirmar su independencia personal y su libertad de criterio.

—¿O sea que un alanista es algo así como un mono sumiso al macho alfa?

—Eso lo dejo a su reflexión. Es sólo un ejemplo comparativo. Pero me temo que se acabó su tiempo. Si quiere continuar la sesión tendré que cobrarle dos consultas.

—No, no. Así está bien. Ya me voy.

—Paul Stanley Quispe caminó por un buen rato sin rumbo fijo, pensando en lo que había dicho el psiquiatra. Y se sintió peor por lo que había hecho al ver frente a frente a García. 

viernes, 23 de diciembre de 2011

El sobrinísimo de Banchero Rossi: Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz II. Por Miguel Estela La Puente



Encontramos un ambiente bastante curioso en el contexto de la fauna política peruana. En primer lugar, en el legislativo, distinguimos a la primera oposición con una actitud paradójicamente cuasi oficialista sin pronunciarse sobre los últimos desaciertos del gobierno (con respecto a las crisis de las mesas de diálogo del tema Conga y falta de un mediador capaz de canalizar puntos de coincidencia entre ambas partes presidente regional-gobierno), pareciera que el fujimorismo está a la expectativa de algo, ¿una concesión de bondad de parte del jefe de estado para con su máximo líder?

En el ejecutivo vemos negociaciones extrañas, por no decir desesperadas, para apaciguar los ánimos impetuosos del presidente regional de Cajamarca ofreciendo  ¡vaya cantidad considerable! de embajadas para que cese su intransigencia y deje llevar a cabo el proyecto minero Conga.

En el judicial las excesivas autorizaciones de viajes al extranjero, por fiestas de fin de año, a los condenados por terrorismo: Lori Berenson, Lautaro Mellano y Nancy Gilvonio han ocasionado más de una crítica al respecto e incluso generado sospechas de intereses extranjeros que pretenden promover un ambiente de caos en el interior del país. Hay muchos indicios de que esto pueda ser cierto.

Lo cierto es que ante este contexto expectante falta la voz orientadora de una institución política que posea un mínimo de legitimidad para influir coherentemente sobre la dinámica política nacional y no puedo pensar en otra que no sea el APRA; sin embargo, a falta de decisión de sus propios dirigentes nacionales somos los humildes servidores juveniles del aprismo los que intentamos percibir nuestra realidad y proponer soluciones. Que lastima que los dirigentes del aprismo con toda su experiencia política no atinen a otra cosa que no ver, no escuchar y no decir.

Con respecto al caso del  acercamiento entre los fujimoristas  y el gobierno me parece un argumento más sustentable y menos perjudicial el promover la aprobación de un proyecto de ley que conceda el arresto domiciliario a los condenados; ya que, esa es solo una prerrogativa de los procesados o imputados. De esa forma se evitan especulaciones y desviaciones sobre temas que atañen al interés nacional y corresponden al desarrollo del país.

Cuanto añora el pueblo tener, en este contexto político, un personaje con las cualidades y habilidades conciliadoras de Ramiro Prialé, hombre en cuya palabra se podía confiar y depositar fe en su autoridad. No tenemos una persona con esas cualidades por lo que hay que buscar una que se presente como mediador eficaz y me atrevo a proponer a José Murgia, presidente de la región de La Libertad y miembro del PAP, para el tema Conga. He mencionado antes  que el APRA es una de las primeras fuerzas políticas a orientar al pueblo con una posición coherente y  ya que no tiene ninguna responsabilidad por el conflicto social generado ni intención de intervenir  a favor de una u otra parte la alternativa del presidente de la región de La Libertad se presenta como una posibilidad latente por ser una región vecina, próspera y que ha sabido manejar con habilidad y utilidad las inversiones mineras.

 Más allá de las especulaciones políticas son cuestionables las autorizaciones judiciales jurídicamente por contravenir a la ley en tanto no se puede dar ese tipo de permisos a quienes tienen libertad condicional.

Queda claro que los jueces que fueron “portavoces de la independencia del poder judicial” a través de sus resoluciones deben responder claramente ante la oficina de control de la magistratura y demostrar que no tienen nada que perder al someterse ante el órgano  de control o ¿a caso hemos vuelto a la época en que el terrorismo podía comprar y negociar con jueces? o ¿habrá una vinculación entre ciertas ongs con esta fácil liberación de terroristas que todos sabemos siguen en actividad política?.

jueves, 22 de diciembre de 2011

A quien le duela que se sobe. Por Walter Abanto


A QUIEN LE DUELA QUE SE SOBE
Revisión del marxismo  y desmitificación de Víctor Raúl Haya de la Torre
Por Walter Abanto

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Nota de la red Ojo Izquierdo.- Nuestro colaborador Walter Abanto se rebela contra los paradigmas en economía política y en la doctrina aprista e invita a una discusión a fondo

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La teoría económica marxista se estudia muy poco en los países occidentales. En este país, el Perú, también ocurre eso. Los especialistas del tema en el país, como Hernando de Soto, no son más que gente que intenta comprender a Marx desde el punto de vista de otros autores, principalmente The Theory of Capitalist Development de Paul Sweezy. El maestro Marx en su  obra El capital es difícil de entender; claro, el volumen uno es extraordinario, habla de la jornada del trabajo y la acumulación de la plusvalía, y obviamente el estudiante universitario apasionado de la política dirá esta es la verdad marxista. Pero el estudiante promedio peruano  que se tope con El capital se tomará la tarea de leer 2000 páginas de teoría económica y de explicación de la teoría marxista de una manera tediosa,  ya que el libro se enreda en dogmas económicos y fórmulas. Además el libro no tiene un orden lógico subsecuente por lo que muchos, por no decir todos, dejarán la lectura y abandonarán el camino de estudiar la obra maestra. Claro, es apasionante leer el Manifiesto Comunista pero es aquí donde la gente mediocre, que no quiere estudiar, ni estudiar a Marx a profundidad se estanca.

Por ello, me animé a escribir este pequeño artículo, para que los apristas entiendan qué quiso decir Marx en verdad. El maestro Ernest Mandel intenta dar una explicación a la teoría económica marxista en su libro Tratado de la economía marxista, citemos:

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Por qué el Dr. García apoya al Cdte. Humala?


¿Por qué el Dr. García apoya al Cdte. Humala?
Diálogos de Veterano y Bisoño

El domingo por la mañana, Casimiro Veterano, experimentado sindicalista del sector Calzado de la CTP y Pitter Bisoño, joven militante del CUA de Economía de la Universidad Villarreal, se encontraron por casualidad en la Casa del Pueblo, la sede central del Partido Aprista en la avenida Alfonso Ugarte. Se dirigían a colaborar con diversas actividades relacionadas con la Navidad del Niño del Pueblo.

El motivo de conversación era el confuso comunicado que el 12 de diciembre había emitido el CEN del PAP, por iniciativa del secretario general político don Jorge del Castillo. Para los militantes allí presentes era motivo de burlas que el pronunciamiento tenga como subtítulo “Documento Interno de Trabajo”, o sea que no era un pronunciamiento sino, quizás una “reflexión”.

—Quizás están esperando que lo escriba algún funcionario de la Fundación Friedrich Ebert, comentaba con sarcasmo una compañera del Callao.

El “Documento Interno de Trabajo” no dejaba claro si el PAP estaba a favor o en contra del nuevo gabinete o todo lo contrario. Sólo dejaba en claro que el aprismo era defensor del sistema democrático. Pero todas las risas y burlas quedaron congeladas cuando don Casimiro Veterano enseñó a todos su ejemplar dominical del diario “El Comercio” del 18 de diciembre.

—Miren todos, aquí está. Alan da total apoyo a Humala y considera que “el país está yendo por buen camino”. Y lo dice en “El Comercio” que además de ser caro es el bastión del anti aprismo.

La desazón se impuso entre los presentes. Tanto denunciar las arbitrariedades del nuevo gobierno en tantos frentes para que ahora reciba la bendición del supremo presidente del PAP. Y es el mismo gobierno que anunció ser implacable en investigar el presunto enriquecimiento ilícito del ex presidente García y sus colaboradores. Pitter Bisoño creyó oportuno hacer una reflexión en voz alta:

—Estamos jodidos, mi estimado don Veterano. Ya era bastante desconcertante que el compañero Jorge del Castillo emita un Pronunciamiento enredado el 12 de diciembre.

—Y que ese compañero de la Comisión Política, ¿cómo se llama?, dijera que era “orden del Presidente” que el Partido no dijera nada ni haga nada contra Humala. Todo queda claro. Estamos ante un nuevo acomodo.

—¿Usted cree, don Veterano, que estamos ante un alanismo sin Alan?

—No lo creo, pero sí estamos ante un gobernante que adopta los mismos reflejos políticos del señor Alan. Es personalista y no forma equipos de gobierno. Cambia los discursos y las alianzas según las conveniencias y es sumamente descarado para rectificarse y decir que siempre dijo lo mismo. La diferencia está en el militarismo.

—Alan dice que los que hablan de militarismo son cuatro gatos que no saben lo que dicen.

—Alan es el peor analista político que he conocido. Ojalá que su apoyo a Humala no lo desbarranque, como ocurrió con Castañeda y tantos otros anti apristas a los que dio apoyo dando la espalda a su propio partido.

—¿Y qué opina usted de dar el indulto al ex dictador Fujimori?

—El gobierno de Alan García fue el que logró enjuiciar y condenar a Fujimori. Todos aplaudieron el fallo de condenarlo a cadena perpetua. Y cadena perpetua quiere decir que te mueres en la cárcel. Me sorprende que entonces no pensaran que la gente condenada a encierro perpetuo llega un momento en que se pone viejita y se enferma. Pero la ley es la ley. No debe indultarse a Fujimori ni mucho menos a Guzmán ni a Polay. Cometieron delitos y la justicia emitió su fallo. Quien a hierro mata a hierro muere.

Hechas las coordinaciones sobre la Navidad del Niño del Pueblo, don Veterano se despidió de su joven amigo y los demás compañeros y compañeras presentes y apresuró el paso para tomar el bus Metropolitano. Bisoño cogió al vuelo una combi y desde la ventanilla pudo ver en el viejo pórtico de la Casa del Pueblo la imagen de Víctor Raúl intentando dar alegría y emoción a un local partidario polvoriento y triste.

viernes, 16 de diciembre de 2011

China no salvará a América Latina. Por Liliane Cheverier


Liliane Cheverier

El Banco Mundial ha indicado en su reciente Informe Anual sobre América Latina, sobre considerando sus países de mediano crecimiento, que su desarrollo ha llegado a una etapa crucial de maduración, pudiendo darse un colapso en la economía regional. Asimismo se informó que China no sería el salvavidas de estos países, por lo que ahora toca enfrentar el desafío de continuar el crecimiento económico, enfrentando una desaceleración con fuerte impacto de la crisis Europea.

Según el Banco Mundial cada país tendría asegurada una medida de defensa, en tanto cuenta con un sistema de cada Banco Central que permite una flexibilidad en el manejo de la inflación afecta al cambio. Y todo estaría bien posicionado en base al buen nivel de las Reservas Internacionales, aplicando tasas de interés por encima de las internacionales y dándose espacio para bajarlas, amortizando el impacto de los factores económicos negativos provenientes del exterior.

Chile podría jugar con los fondos acumulados del cobre y Bolivia tiene como respaldo lo que está dejando su colchón fiscal. Algo similar tendría el Perú, gracias a las exportaciones mineras de los últimos años.

¿Cómo serán las actuales relaciones con China?

Se deberían aprovechar estas relaciones como fuente de crecimiento a largo plazo, tanto en el Perú como en América Latina.

La primera década de relaciones con China tuvo como entorno la venta de materias primas por productos tecnológicos pero de baja calidad. Esto a diferencia de las relaciones con los "Tigres Asiáticos" que nos daban mayor equidad y estabilidad en el intercambio tecnológico y de conocimientos esenciales. Por ello, en América Latina se desea que estos beneficios comerciales puedan ser implementados en mejoras de infraestructura, por lo que dichas relaciones se deberían llevar a otros niveles de interconectividad que garanticen crecimiento a largo plazo. Por eso se debe evaluar los productos que ingresan a nuestro país y el valor que pueda tener.

Por otro lado, el actual director del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, Nicolás Eyzaguirre, aseguró hace poco: " El camino para evitar la crisis es difícil y los canales de transmisión velocísimos; sin embargo, confiamos en que se puede lograr buenos resultados". Es verdad, los peligros son ciertos, pero tenemos oportunidades para sobrellevar sus efectos negativos.

Los datos acerca de la economía real del mundo aun no parecen estar fuertemente afectados por una crisis de confianza; se espera un crecimiento en este año del 4 %. Pero todas las acciones están teniendo lugar en los mercados financieros, en la bolsa de valores y en el tipo de cambio, y es probable que comiencen a afectar a la economía real aunque hasta el momento no hay ningún registro de desaceleración material por parte de EEUU, Europa o China; todo el efecto está en los precios.

En conclusión:

Aunque en nuestro continente los indicadores no han producido un margen negativo causado por la crisis mundial, debemos analizar lo que  arrastrará el inminente colapso de los bancos europeos, donde no se ha podido tomar medidas para recapitalizarlos.  Esto ya está impactando a los Estados Unidos, lo que terminará afectando a China. Nuestros bancos están totalmente expuestos a este impacto y empezarán a contraerse cuando los problemas de endeudamiento se vuelvan aun más insostenibles, haciendo caer nuestra demanda.

Pero eso no significa que tengamos que dejar de lado nuestro gasto fiscal; el Estado no puede frenar los proyectos de mejoras para la infraestructura en las zonas más necesitadas ni los programas sociales donde se trabaje por la mejora de la educación y la salud y contra la desnutrición. Pero los  proyectos a los que aún no se les ha  determinado el costo fiscal, ni mucho menos el porcentaje de utilidad del desarrollo que generaría, tendrían que esperar y se sólo se daría prioridad a los de más urgente necesidad.

Si la crisis financiera externa afectara la demanda en materia prima, la defensa tanto del Perú como América Latina serían sus políticas monetarias, ya que presenta una inflación baja por la cual podría suministrar liquidez si es necesario. Tomemos en cuenta esto: Estados Unidos ya dio luz verde al TLC con Colombia; quizás mantener la estabilidad de América Latina seria el objetivo clave de estos países como una salida al desempleo, problema que ya ha generado protestas;  y esto nos beneficiaría con nuevos tratados donde nosotros ahora seríamos la posición exigente.

Hasta la próxima.  

lunes, 12 de diciembre de 2011

Solucionética - Ellos nunca fueron izquierda. Por Luis Zaldívar



Solucionética – Ellos nunca fueron izquierda. Por Luis Zaldívar

Salomón Lerner y su gabinete arcoíris (JDC dixit) ha terminado siendo relevado por los conflictos internos y la incapacidad de algunos ministros para mostrar siquiera un plan de trabajo coherente.

Ante la crisis de Cajamarca anduvieron en marchas y contramarchas contradiciéndose en sus propuestas y ahondando los problemas tanto por el lado del gobierno regional como por el lado del sector empresarial. El fracaso del proyecto en Mina Conga es enteramente culpa del gabinete que ya se fue. Que el nuevo primer ministro anuncie que el problema ambiental de Mina Conga va ser sometido a un “peritaje internacional” muestra hasta qué punto el poder ejecutivo cayó en el total descrédito hasta para sus propios integrantes, todo por culpa de don “Siomi” y sus allegados.

La noticia de la caída en picada del señor Siomi fue sorpresiva para casi todos, incluso para los que vaticinamos que el gobierno no tenía rumbo, ya que todo parecía indicar que al comandante-presidente no le convenía mostrar sus heridas de guerra en forma tan explícita. Lo lógico era que el gabinete, buscando un perfil bajo y disimulando las contusiones, tenga algunos cambios en enero o febrero como es lo tradicional.


Pero lo que sí me ha sorprendido es el aullido desesperado de quienes dicen ser la izquierda peruana y que en menos de cinco meses han tiraron la toalla y ahora le llaman derechista al gobiernoMario Huamán ha salido a promover que “los gremios encaren” a humala, y la presión de los amigos de esos consultores inútiles para la política llamado Ciudadanos para el Cambio es tanto que el amo y señor de la verdad y la moralidad César Hildebrandt  ha encontrado su nicho publicitario para los próximos cinco años llamándole a Humala derechista.  Ante el desconcierto, han optado por hacer lo único que saben hacer: indignarse.

Todo eso tendría sentido aparente, si no fuese porque ni Humala candidato ni Humala presidente representaron ni ligeramente un pensamiento de izquierda. Nunca tuvo una propuesta de cambio ni en el Plan de Gobierno de 197 páginas de diciembre del 2010 (a menos que confundamos cambio social con estatismo-populista) ni en la Hoja de Ruta de mayo del 2011; y siempre estuvo rodeado del grupo militarista que ahora controla el 100% del poder, que el propio Salomón Lerner Ghitis ayudó a convocar y organizar, dando una esquinita a los caviares para disimular las cosas.

Durante la campaña, el establishment social-confuso (que comprende al abanico político que va desde la alcaldesa Susana Villarán hasta el doctor Javier Diez Canseco, pasando por sus diversas ONG’s) intentó convencerse a sí mismo que Humala era la esperanza para un gobierno de izquierda, y cuando ganó, sintieron que ellos habían logrado el triunfo. Y no era porque creyeran realmente en Humala sino porque creían posible influirlo y controlarlo (hemos escuchado decir esto a sus voceros en todas las universidades).

 No se les ocurrió reflexionar en la trayectoria de Humala entre los sectores más reaccionarios y autoritarios del país, incluidos sus discípulos fascistas del etnocacerismo (con los que aparentó deslindar para llegar a ser presidente), ni tampoco pensaron que la argolla militar que siempre lo ha respaldado iba a dejar pasar a los seudoizquierdistas como Pedro por su casa. Ni siquiera se les ocurrió pensar mal del financiamiento brasilero y el hecho evidentísimo que Humala fue en la segunda vuelta, obviamente, el representante de buena parte del empresariado que lo convirtió en el candidato con más dinero, y menos importó que Humala nunca vaya con ellos a ningún lado ni a ningún mitin… Cuando terminó el ruedo electoral, los hijos huérfanos del muro de Berlín pensaron que era su hora, y acudieron a pedir puestos públicos sin piedad, incluidos algunos apristas despistados como el señor Luis Alberto Salgado.

A la hora de los loros, Humala se muestra claramente como un presidente que sólo respeta sus intereses de grupo más inmediatos y que gobierna como le salga; que atornilla a sus allegados de confianza, expectora a los que le cae antipáticos y que no tiene ideas programáticas más allá de los slogans de campaña que le recitan sus asesores y una que otra repasada al militarismo. Lo que era visible, que Humala no daba la talla para conducir un país, es comprobado cada vez que Humala toma el micrófono para dar uno de sus terribles discursos, siempre rodeados de tropas del ejército armadas hasta los dientes. Los peruanos sufrimos, pero más sufren los que se llenaban la boca en contra de gobiernos pasados y ahora son cómplices de un futuro incierto.

La realidad ha devuelto al caviarato a su esquinita de siempre, desorientados y buscando culpas en los demás antes de darse cuenta que hacer política no es reunirse con sus patas tecnócratas de siempre en los cafés de moda para ver de quien se cuelgan las siguientes elecciones.

De hecho, todos los que nos sentimos de izquierda tenemos un arduo trabajo pedagógico y organizativo que hacer en el futuro, pero debemos tener en claro que el cambio no se genera vendiendo rollos en contra del “modelo”, sino buscando trabajar concertaciones amplias en donde podamos llevar más democracia sin favorecer a una argolla militar respaldada por algunos grupos empresariales y un grupo de aventureros civiles. Ser de izquierda no es ser estatista, ni lobbista de ONG’s socialdemócratas, ni inflar mucho el pecho como gallitos frente a los empresarios para luego pasar a pedir limosna, sino entender que el gran trabajo político se da en la afirmación de una democracia funcional en donde todos se vean representados y se desarrollen proyectos técnicamente impecables y eficientes, trabajo que corresponde tanto al partido que llegue al Estado como a los partidos que organizan a la sociedad civil, no a colectivos superfluos y a ONGs que se divierten paseando a señores en trajes típicos mientras sus familias no tienen calzado.

Hacia allá debemos ir, aunque dudo mucho que nuestro presidente se dé el trabajo de leer a sus opositores. Ojalá que sí.   

viernes, 2 de diciembre de 2011

Pautas para bailar Conga y no caer en los lugares comunes del debate político en twitter



Más difícil de lo que parece
Por Santorino Izquierdo*

El paro indefinido convocado por varias organizaciones cajamarquinas contra la minería va destapando las deficiencias conceptuales en la política gubernamental del humalismo, que desde aquí venimos pidiendo a gritos que se defina entre sus múltiples vertientes y las contradictorias opiniones de sus integrantes, que ven desde el militarismo más autoritario hasta la complicidad con el narcoterrorismo.

Aquí no se trata ni de la importancia de la minería, ni de los radicales que empujan la protesta, ni del grado menor o mayor de control del impacto ambiental de las inversiones, ni de la bochornosa y preocupante renuncia del asesor presidencial Carlos Tapia, ni de lo mucho o poco que influyan los asesores brasileños; aquí se trata de reconocer que desde hace un tiempo la clase política (tanto la que maneja el billete como la que ansía tenerlo) pretende caracterizar el desarrollo como un juego de policías y ladrones. Si algo demostró la poca presencia de revoltosos alprimer día de paro en Cajamarca es que la mayoría de los peruanos estamos perplejos mientras algunos aglutinados bajo el rótulo de “sociedad civil” pretenden hablar en nombre de todos (o peor, de los más pobres) y otros afirman que ellos defienden los más altos intereses celestiales de la economía. Frente a la posibilidad de que el discurso termine por armar batallas campales a nivel nacional, es un infantilismo de los interlocutores del gobierno y de los diversos frentes cajamarquinos continuar sin discutir los temas concretos y dedicarse a repetir frases que se las lleva el viento.

Es un hecho de que Ollanta Humala ganó la primera vuelta con un discurso anti minero que le está explotando en la cara, pero también es cierto de que cualquiera con dos dedos de frente no tiene porque presumir la inocencia de las mineras, que hicieron lo que quisieron por varias décadas. Ambos están cosechando lo que sembraron, y las campañas de desinformación que vuelan en las radios cajamarquinas son estrategias copiadas de aquellas que las mismas mineras han hecho innumerables veces. Pero hay que ser prácticos y sinceros: no puede avanzar el desarrollo del país mientras tengamos miles de personas dispuestas a destruir la propiedad ajena, ni tampoco se puede avanzar sin la inversión que debe abrir las puertas a la innovación tecnológica y la mejor capacitación del trabajador. Tampoco debemos caer en la dictadura de la turbamulta. Aquí hay que hacer política constructiva. No es una opción entre buenos y malos.

¿Un cuadro más para Siomi?
Tengamos también presente que dialogar es proponer, no mecer. No es suficiente con llamar huecamente al diálogo, hay que hacer pública la política que quiere el presidente Humala,  y si él y su allegados han decidido que “Conga va”, entonces tienen que hacer el trabajo real de fundamentar la propuesta ante la opinión pública e ir a convencer a los cajamarquinos del por qué de su decisión,  y ese convencimiento puede demorar mucho más de lo que la empresa quiere. La democracia no es débil, pero tampoco es sorda, y no podemos pretender que la política oficial del gobierno sea basada en mensajes de twitter y sonrisas del señor primer ministro.

Resumimos nuestro punto de vista: NO A LA REPRESIÓN, NO A LA MECEDORA OFICIAL, DIALOGO EFECTIVO YA


*Santorino Izquierdo proviene de Papua, Nueva Guinea

jueves, 1 de diciembre de 2011

Voto de pobreza - Por Agustín Haya de la Torre


La estabilidad macroeconómica afianzada desde la recuperación de la democracia ha permitido que el Perú crezca a un ritmo sostenido y que la inversión se multiplique. De aquí al bicentenario de la República se esperan inversiones por cincuenta mil millones de dólares, que permitirían que el Perú sobrepase a Chile en el porcentaje de participación en el producto minero mundial.
Es cierto que el modelo de enclave practicado desde fines del siglo XIX fue en gran parte abusivo, dañino para el medio ambiente y desconectado de la economía interna. La situación empezó a cambiar con la mejora de la legislación ambiental y la aplicación de políticas que demandan criterios de responsabilidad social por parte de las empresas.
Giambattista Vico escribía en La scienza nuova, en el siglo XVIII, sobre el corsi e ricorsi de la historia, para explicar su filosofía de que nunca terminaba y que se desarrollaba en una especie de espiral, que de alguna manera volvía a sus ciclos originales.

Algo así deben imaginar quienes se oponen a un mundo sin minerales. La preocupación por el medio ambiente surgida por causas razonables en los noventa, ha derivado en algunos casos en posturas extremas como aquellas que han puesto en el blanco a la minería. En nuestro caso el tema es particularmente delicado porque somos por siglos un país minero. La metalurgia prehispánica llegó a niveles excepcionales y las miles de toneladas de oro y plata llevados de América a Europa fueron el motor del capitalismo como modo de producción planetario.



Las mayores inversiones han aumentado también la agitación de corrientes antimineras. Confluyen en ellas desde émulos de Antonio Conselheiro declarando la guerra del fin de mundo, agitando cruces y sotanas contra el oro malvado, hasta exmarxistas convertidos en talibanes de la Ecología. Unos y otros coinciden en la defensa del mundo bíblico. Su perspectiva no resiste el menor análisis, pues su “oposición radical” a un mundo sin metales acabaría con ellos mismos.

Resulta penoso que con los avances tecnológicos que permiten que la minería conviva con la preservación ambiental y el desarrollo agropecuario, en nuestro país se haya desatado un conflicto absurdo que no se da en ninguno de nuestros vecinos. Chile vive de la minería y todos los sectores del espectro político no solo tienen conciencia de ello sino se sienten orgullosos de que así sea. En Bolivia y Ecuador los gobiernos de Rafael Correa y Evo Morales pusieron rápidamente en vereda a los extremistas antimineros.

El peligro en el Perú es que la tozudez de los que defienden una economía premoderna detenga el desarrollo, pare la inversión e impida que se creen fuentes de trabajo. Es decir frenen la inclusión social.

La reacción antiminera no se da cuenta que las inversiones podrán irse a Chile, Colombia, Ecuador o Bolivia, donde les ofrecen más y mejores garantías, dejándonos en la pobreza.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Daniel Parodi vetado en La República


Desde esta tribuna expresamos nuestra solidaridad con Daniel Parodi, quien sin ninguna razón aparente ha sido vetado de su columna semanal en el diario La República. Respetamos la posición del columnista, quien se ha limitado a señalar que su columna había venido creciendo y de que existen diferencias ideológicas entre la línea editorial y su posición, la cual ha sido también expuesta en este frente.
Esperamos que este veto no sea un precedente y que los intelectuales que difieren del pensamiento único que ciertos sectores quieren imponer encuentren siempre lugares donde exponer sus ideas.
Red Ojo Izquierdo

viernes, 25 de noviembre de 2011

Claridad - La guitarra y el cajón. Por Agustín Haya de la Torre


El problema es que cuando eran guitarristas, promovieron la demagogia y se enredaron en cosas como el incumplible balón de gas a doce soles y las falacias anti mineras, con frases que aún encandilan a buena parte de sus seguidores.



La condecoración al líder histórico del Partido Popular Cristiano, Luis Bedoya Reyes, al día siguiente de pronunciarse a favor de la explotación de la mina Conga, indicaría un punto de inflexión en la política gubernamental. Apenas una semana antes, en Hawai, el presidente había tenido duras frases contra la minería, hasta sostuvo que sólo existía desde la república.

Después de comprobar que el cuarto del rescate no estaba lleno de papas y camotes y que el capitalismo nació incentivado por el oro y la plata llevados de América, el gobierno se jugó entero por la gran inversión minera.

Dio un paso valiente al rectificarse, pues durante la campaña dijeron exactamente lo contrario. El nacionalismo alentó desde su fundación a fuerzas enemigas de la modernidad y de la explotación de nuestros recursos naturales. Cuando candidato, se encargó de oponer agua versus oro y agricultura contra minería. Los extremistas de la economía pre moderna estaban encantados. Sus activistas estuvieron durante años en todo tipo de movilizaciones contra el desarrollo económico del país.

La declaración de Humala, en realidad no es la primera. Quizás ello desató la intemperancia de sus antiguos votantes que empezaron de nuevo a lanzarse contra la inversión minera. En Cajamarca, el presidente regional Gregorio Santos, militante de Patria Roja, no perdió la oportunidad para encararle que se había vendido a los grandes empresarios.

¿se voltea?

Hasta don Isaac Humala, ha vuelto a exponer su pensamiento cada vez más fascista y reaccionario. No sólo defiende abiertamente la minería tradicional, de túneles y socavones, famosa por dañina, sino que insiste en que sólo los militares pueden gobernar el Perú. saluda el sesgo militar que a su juicio tiene el gobierno de su hijo y con ello alimenta la idea de un golpe.

Algunos, se van acongojados
Ahora sabemos que hay dos humalismos: el de la guitarra, que usó consignas demagógicas para ganar las elecciones y el del cajón, esto es el de la responsabilidad de gobernar. En este hay dos variantes: la de Omar Chehade, que trata de usar el poder en provecho propio y la que asume la pareja presidencial, que parece empeñada en querer hacer bien las tareas.


De hecho el gobierno ha dado pasos importantes al reactivar el Acuerdo Nacional y acercarse a las fuerzas democráticas, reconociendo la pluralidad y la necesaria concertación democrática. Las dudas subsisten porque han elegido una bancada repleta de capitalistas marginales y gobiernan en una extraña alianza que incluye neoliberales y viejos anarquistas desfasados. Todo esto mientras el patriarca impulsa una dictadura militar y otras perlas del clan venden sus influencias por “paquetes completos”.

martes, 22 de noviembre de 2011

Solucionética - Ecos de la vieja política: Raúl Castro y Mario Huamán. Por Luis Zaldívar



Ecos de la vieja política: Raúl Castro y Mario Huamán. Por Luis Zaldívar

La semana pasada han habido dos acontecimientos que en el Perú de hace 30 años hubiesen tenido una importante relevancia a nivel nacional. Por un lado, el Partido PopularCristiano tuvo elecciones internas y eligió como presidente a Raúl Castro, afirmando así la línea institucionalista con un perfil muy tecnocrático que ha definido al PPC en las últimas décadas. En la otra trinchera, Mario Huamán fueuna vez más reelegido secretario general de la CGTP, con lo cual nos aseguramos otro ciclo de hegemonía comunista en el sindicato de trabajadores más representativo del país. En el caso del PPC hubo una pequeña emoción respecto a una línea renovadora a la cual la máquina le cerró el paso, y en cuanto a la CGTP, parecen estar bastante felices de que tuvieron a sindicalistas europeos (todos ellos comunistas reciclados) hablando sobre la crisis del capitalismo, a pesar de que el discurso no aplica a nuestra realidad.

Estas noticias son pésimas para el país. ¿Qué idea nueva puede ofrecer Raúl Castro para el sistema de partidos en el Perú? ¿Qué de interesante puede haber en que la CGTP haga una nueva asamblea para elegir a los mismos representantes de siempre?  Peor aún, los discursos de Castro y Huamán no son más que una repetidora de formalismos que no le dicen nada al país. Castro ofrece un PPC “más popular” y descentralizado, mientras Huamán y su séquito continúan con su táctica de demostrar fuerza paraque Humala de trabajo a sus allegados[4]. Al igual que algunos sectores del Partido Aprista –que en otros tiempos daba cátedra de discurso político– el sindicalismo comunista y los dirigentes del PPC parecen estar hablando para sus ombligos sin darse cuenta que el país ha cambiado mientras ellos se han congelado.

El Perú es informal, y el peruano promedio no le va a creer a dos señores que encarnan instituciones que no se vinculan para nada con sus vidas. El PPC, más todavía con el señor Castro, sigue siendo el partido de las clases medias conservadoras de los 70´s (esas que no aceptan que la empleada doméstica se siente con ellos a la mesa ni que vaya al colegio), y la CGTP con el señor Huamán sigue siendo el bastión de los caudillos politizados expertos en vivir de la licencia sindical utilizando a las masas como fuerza de choque de cuando en cuando. Ninguno de los dos tiene un discurso asequible, y ninguno hace un intento para hacer pedagogía política, formando los talleres desde los cuales se forma una nueva conciencia nacional.

En los próximos años los que estamos metidos en política tenemos que dejar de pensar que “estar con el pueblo” significa repetir consignas sin significado real. Debemos enfocarnos en ser auténticos, en no pretender ser infalibles, en mostrar que se puede hacer política desde una institución sin dejar que la institución te carcoma. Todo eso es posible, pero lamentablemente no podemos esperar que el partido de los abogados arribistas o el sindicato de los huelguistas acomodados vaya a darnos el ejemplo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Mar de Vanidades - El PAP a la deriva. Lo que dicen las bases



Diálogos de Veterano y Bisoño

El PAP a la deriva. Lo que dicen las bases

Es un día viernes a eso de las siete de la noche. Veterano y Bisoño se encuentran de manera casual en las cabinas de internet que están en la avenida Venezuela, a pocos metros del cruce con la avenida Alfonso Ugarte.

Bisoño se da cuenta que don Veterano no maneja con mucha habilidad la computadora. Se le cierran las ventanas, no consigue ingresar a las páginas que desea consultar, refunfuña y golpea el teclado, causando sonrisas en los niños que juegan a destruir planetas al lado suyo.

—¡Don Veterano! ¿Cómo está usted? ¿Lo ayudo?

—Gracias, amigo Bisoño, pero creo que ya terminé. ¿Nos tomamos un café en la Casa del Pueblo?

—¿Con su pan con lechón?

—Sólo si es en el cafecito de la señora esa que está junto al patio de deportes. En la cafetería grande atienden mal y se han vuelto careros. Yo invito.

—Gracias, don Veterano.

Cómodamente sentados y con el lonche ya servido, Bisoño pregunta a don Veterano:

—¿Qué buscaba usted en la internet?

Algún pronunciamiento del Partido sobre la situación política, sobre los 100 días del gobierno de Humala, sobre la corrupción humalista que se está destapando, sobre qué proponemos frente al problema de la Mina Conga y finalmente sobre el prometido Congreso partidario.

—¿Y qué encontró?

—Absolutamente nada.

—Pero don Jorge del Castillo ha seguido bajando a las bases…

—Con su documento viejo e incompleto escrito por funcionarios de la Friedrich Ebert. Nos hemos vuelto felipillos de los socialdemócratas que han hecho en Europa lo mismo que Alan García en el Perú: enriquecerse y favorecer a los grandes monopolios transnacionales. Por eso la gente en Europa los repudia.

—Pero el “tío George” da entrevistas en televisión.

—Dice algunas cosas ingeniosas pero sin precisar si somos o no oposición y qué debemos decirle al país. Lo de Mina Conga es decisivo. O estamos con los empresarios mineros o estamos con los campesinos que defienden el agua. El candidato Humala prometió defender a los comuneros y ahora que es presidente los ha abandonado. Ya se viene la huelga general de Cajamarca. ¿En qué lado se ubica el aprismo?

—Quizás pide usted demasiado don Veterano. Hemos dejado el gobierno hace poco, hay acusaciones de corrupción que se van a investigar y tenemos muchos problemas internos. Quizás es mejor arreglar nuestros problemas primero.

—¿”Hemos” dejado el gobierno? Yo no he estado en el gobierno. Y estoy a favor de que se investigue a todo el mundo. Lo que no podemos hacer es dejar de ser lo que somos: un partido político.

—Lo que me temo, don Veterano, es que vamos a seguir como estamos hasta que el Cristo del Morro Solar baje el dedo. Cuando ocurra ese milagro y al gran señor de las alturas que es el Presidente del Partido Aprista, con poderes estatutarios para disolverlo si quiere, se le ocurra decir algo, veremos a todos sus acusadores correr a decirle chi cheñó en primera fila. Estoy cansado de escuchar ataques contra don Alan que luego se vuelven suspiros de colegiala.

—Es verdad. Mientras tanto, ojalá que las bases se pongan los pilas como debe ser y organicen al pueblo para defender sus derechos. La economía ya no va a estar tan sólida, el Presidente parece que pretende reelegirse, por las buenas o por las malas y la inclusión social prometida ya fue archivada. Necesitamos que el aprismo se ponga al frente del pueblo por el pan y la libertad. ¿Es mucho pedir eso?

—Parece que sí. El Partido Aprista va a la deriva. No hay línea política y no hay fecha para el Congreso. No hay padrones saneados, no hay democracia interna y en todos los comités la gente se está aburriendo y ya no acude. ¿Qué hacemos?

—Podemos ir al cine. Los viernes dan películas gratis aquí en la Casa del Pueblo. ¿Quiere venir?

—¿Qué películas dan?

—“El Padrino”, “Buenos muchachos”, todas de mafiosos…

—¿Alguna relación con la realidad partidaria? ¿Algún mensaje subliminal?

—No lo sé, habría que investigar… ¿Vamos a ver?

—Para otra ocasión, compañerito. Mejor me voy a mi comité distrital a exigir una asamblea que acuerde pronunciarse sobre la situación política y sobre el Congreso del partido. Todos deberíamos hacer lo mismo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Respuesta de Daniel Parodi a Hugo Vallenas respecto a la Reforma Agraria


Muy agradecidos, publicamos la respuesta de Daniel Parodi a la réplica que Hugo Vallenas hiciera a su artículo en La República

La Reforma Agraria de Velasco da para seguir dialogando, y es para sentirnos orgullosos de que tenemos a dos historiadores de nivel interesados en debatir con ideas frescas uno de los procesos más importantes del siglo XX,. ¡Muchas gracias Daniel!

Un debate muy contemporáneo (foto del 2011)

Querido Hugo:

Te respondo más bien de manera breve las interesantes observaciones que le haces a mi artículo “El otro Andahuasi” porque, en realidad, nuestras coincidencias son mucho más de lo que parecen y superan largamente nuestras discrepancias.

Hay tres puntos que sí quisiera discutir contigo:

Daniel Parodi
1.- En tu réplica citas una serie de autores que ofrece datos estadísticos acerca de los negativos resultados de la Reforma Agraria.  Parecería, por ello, que yo hubiese presentado una Reforma Agraria exitosa y triunfal, cuando lo que he dicho en mi artículo es que “las reformas de Velasco lastimaron el aparato productivo nacional, la sustitución de importaciones no funcionó, y nuestro Estado, entre la bancarrota y el terrorismo, estaba ávido de capitales frescos que proviniesen del sector privado. De allí la ley fujimorista de 1995 que creó las condiciones para la privatización irrestricta de la tierra y de allí también que la mayoría de cooperativas agrarias se haya reprivatizado”.
En tal sentido, lo que haces parecer como el centro de nuestra discrepancia es en realidad una coincidencia y por ello nada más tengo que añadir al respecto.

2.- Lo que sí sostengo en mi artículo –y me reafirmo en el concepto- es que Velasco “acabó con el latifundismo, el gamonalismo, el señorialismo, y con todos los  rezagos coloniales que aún pervivían en nuestra serranía, tan alejada de la ciudadanía, de la inclusión y de la igualdad.” En otras palabras, con Velasco se eliminan los rezagos de antiguas formas de dominación, profundamente arraigadas, que durante buena parte del siglo XX fueron denunciadas por el aprismo, el movimiento indigenista, entre otros. Los errores en la formulación de esta Reforma Agraria –que tú has apuntado de manera muy documentada e irrebatible- generan problemáticas nuevas, pero son otras problemáticas. La Reforma Agraria de Velasco no fue un éxito, no permaneció, no generó –como tú dices y yo omití en El Otro Andahuasi-  un modelo a seguir, entonces lo aclaro en estas líneas.


3.- Vinculado con el punto anterior, tú sostienes que la Reforma Agraria  sólo puso en evidencia la cruda realidad del latifundismo, cuando yo pienso que acabó con él, a pesar de generar nuevas problemáticas. Cuestionas además la verticalidad de la Reforma toda vez que fue ejecutada por un gobierno militar. Aquí yo encuentro que recoges un lugar común en el aprismo en torno al velascato. Así, por ejemplo, hace muchos años escuché a Fernando León de Vivero sostener que Velasco quiso hacer revolución sin pueblo. Reconoces, no obstante, que las omisiones programáticas del Partido Aprista favorecieron la aplicación de otras alternativas, y es aquí donde yo encuentro un primer paso para reinterpretar Velasco desde una mirada más contemporánea.

Vallenas y dos gamonales

Sobre el particular, yo creo que la tarea es historizar más el siglo XX, lo que implica separar el análisis histórico del juicio político. Así como he cuestionado a Nelson Manrique por utilizar en su estudio sobre el aprismo una serie de lugares comunes de la Nueva Izquierda setentera, pienso que también nosotros deberíamos despartidarizar el análisis histórico del siglo XX, para enfocarlo como un proceso de larga duración, rico, acelerado, conflictivo y complejo; y dentro de él colocar y discutir la trascendencia de sus diferentes actores.

Un abrazo fraterno

Daniel   

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Humala, Chehade y el general Velasco. Por Hugo Vallenas


¿Que sucedió en verdad?

El destacado historiador, buen amigo de La Sopa Teóloga y notable cultor del afro-jazz (lidera el grupo Lavanda Afro & Rock), don Daniel Parodi, ha publicado en La República del 11 de noviembre un elocuente artículo demandando al PresidenteHumala cumplir con sus promesas de respaldo a los trabajadores y campesinos azucareros de Andahuasi. Para quienes no han podido leerlo lo transcribimos más abajo.


Totalmente de acuerdo con don Daniel en que “combatir la desigualdad y la exclusión no es parte de la agenda neoliberal”, por lo cual se hace indispensable que el Presidente Humala “lidere” y “expulse de su entorno” a quienes representan no sólo corrupción sino además complicidad con intereses monopolistas, como es el caso del vicepresidente Chehade, lobbysta del grupo Wong. En La Sopa Teóloga no nos hacemos muchas ilusiones respecto al actual gobierno pero igual es indispensable exigir la salida de los grupos más retardatarios y antidemocráticos.

Sin embargo, no deja de ser importante discutir los referentes teóricos del planteamiento del profesor Parodi. Él señala como un dato fundamental a tomar en cuenta la reforma agraria que “en 1969 [el general Juan Velasco] aplicó y acabó con el latifundismo, el gamonalismo, el señorialismo, y con todos los  rezagos coloniales que aún pervivían en nuestra serranía, tan alejada de la ciudadanía, de la inclusión y de la igualdad”. Añade don Daniel que Velasco consideró “imperativo acabar con la oligarquía” en un país que “hacía rato que no estaba para patrones y aristocracias”.

Una mirada crítica a la reforma agraria velasquista

Ojalá fuera cierto todo lo que refiere Daniel Parodi. El general Velasco tomó el poder en octubre de 1968 con un firme propósito reformista pero no tuvo un equipo de cuadros de conducción política ni un movimiento o partido político que le diera respaldo para desarrollar sus objetivos. Ni siquiera tuvo el consenso adecuado en la propia Fuerza Armada. Por tratarse de una dictadura, la gestión de la reforma agraria iniciada en 1969 fue excesivamente vertical y económicamente deficiente.

Octubre de 1969: El general Velasco celebrando el primer aniversario de su gobierno de facto en la Plaza de Armas de Trujillo (Foto de Caretas Nº 404, 15-24 Oct. 69)
A diferencia de la revolución mexicana, que sentó la premisa de la nacionalización de la tierra para luego transferirla a los campesinos (como postulaba el APRA en 1926 y 1928), dejando en manos del Estado todos los pormenores de la indemnización a los antiguos latifundistas; la reforma agraria peruana de 1969-1975 estableció una lista de cuotas de afectación y transfirió todas las obligaciones de la deuda agraria a los adjudicatarios, que sólo tenían una reserva de dominio temporal sobre la tierra. A esto se agregó la arbitraria imposición de tres tipos de empresas asociativas que el Estado teledirigía: las cooperativas agrarias de producción (CAPs), las sociedades agrícolas de interés social (SAIS) y las empresas rurales de propiedad social (ERPS), cuyas decisiones gerenciales eran dictadas por el gobierno al margen de los campesinos.

La reforma agraria militar quedó inconclusa y cimentó una crisis productiva, que nos obligó a importar alimentos básicos. Hasta 1976 sólo el 39,6% de la PEA rural fue beneficiada por la reforma. Además, las nuevas formas empresariales (CAPs, SAIS y ERPS) resultaron ineficientes: llegaron a controlar el 45% de la tierra agrícola pero sólo generaban el 21,9% del valor bruto de producción agropecuario (VBPA). Y lo más importante de todo: la reforma no tomó en cuenta al millón de minifundistas con menos de 3 hectáreas que representaba casi la mitad de PEA rural (cuyo total sumaba 2,3 millones de trabajadores sin considerar sus familias); estos últimos siguieron desamparados desde el punto de vista legal y crediticio (ver: José Matos Mar y José Mejía: La reforma agraria en el Perú, IEP, Lima, 1980, cuadros 26, 27 y 28). La reforma agraria no llegó a cumplir sus fines y terminó siendo impopular.

La mejor prueba de ello es que la reforma agraria militar no generó un sindicalismo rural defensor del “proceso peruano”. Se formó, por el contrario, un fuerte sindicalismo campesino opositor “clasista” (es decir, comunista) que veía en la reforma agraria una maniobra para abrir el camino hacia la inversión rural a “los sectores más dinámicos y modernos de la burguesía monopólica”, antes marginados del campo por el viejo latifundismo conservador (ver: Luis Rocca Torres: Imperialismo en el Perú. Viejas ataduras con nuevos nudos. Imp. Ramos. Lima, 1973, p. 30).

Las empresas asociativas creadas con la reforma agraria militar tampoco tuvieron grandes inyecciones de capital ni políticas promocionales. Por ejemplo, las CAPs azucareras de la costa norte, no obstante sufrir una baja en los precios internacionales de sus exportaciones, mantuvieron una elevada presión tributaria y no se les concedió (como sí ocurrió con el sector minero privado de esos años) exoneraciones por reinversión. Al final el subsector colapsó y fue declarado en emergencia en 1977 (ver: Enrique Juscamaita y otros: La reforma agraria y permanencia de los enclaves en la periferia. El caso de la agroindustria azucarera peruana, ECO, Lima, 1978, p. 45).

El sociólogo Aníbal Quijano denunció en 1971 el nuevo tipo de conflictos que el gobierno militar generaba en las grandes haciendas intervenidas en la costa norte, entre ellas Tumán, donde se enfrentaban “los trabajadores de las ex haciendas cañaveraleras […] y la burocracia administrativa de las mismas”, ya que “los administradores, técnicos y dirigentes de las cooperativas agroindustriales tienen sueldos mucho más altos que cuando existía el régimen terrateniente privado” (ver: Aníbal Quijano Obregón: Nacionalismo, neoimperialismo y militarismo en el Perú, Ed. Periferia, Buenos Aires, 1971, p. 207). La corrupción rápidamente tomó control del proceso reformista, amparada por el sistema dictatorial.

Y respecto al punto de vista del campesinado organizado, esta es la percepción de la reforma agraria que difundían los dirigentes campesinos “clasistas” (que eran además perseguidos por la dictadura): “Conviene precisar aquí el sentido de la llamada reserva de dominio de la que los intelectuales nacionalistas reformistas ‘militantes del proceso’ no dicen una sola palabra. Para estos, los campesinos ya son ‘dueños de su destino’, ya son ‘propietarios de sus medios de producción’, y eso no es cierto. Serán propietarios cuando hayan pagado toda la deuda agraria. La reserva de dominio la tiene el Estado, que conserva el derecho de despojar la adjudicación de los predios a los campesinos que no han cumplido con pagar” (ver: Pedro Atusparia: La izquierda y la reforma agraria peruana, Ediciones Labor, Lima, 1977, pp. 5 y 6).

Por cierto, esto no niega que la reforma agraria velasquista tuvo una gran importancia política (puso en evidencia la cruda realidad del latifundismo hasta para el peruano más desinformado) y prestó atención a la protesta secular de los campesinos. Pero no podemos idealizarla ni tomarla como un modelo válido. Fue dictatorial y al final fue capturada y aprovechada por los “monopolistas modernos” del estilo de Dionisio Romero.

Este comentario tampoco puede desconocer que la reforma agraria velasquista llenó un vacío político creado por los drásticos recortes que hizo nuestro querido Partido Aprista Peruano al programa agrario que lo caracterizó desde su fundación. En sus Congresos internos, el PAP reafirmaba su adhesión a los principios agrarios de la revolución mexicana pero en la política cotidiana, al menos desde 1963 hasta 1968, supeditó sus propuestas a los intereses de los grandes propietarios agroindustriales que formaban parte del partido que era su aliado parlamentario, la Unión Nacional Odriísta (por ejemplo Julio de la Piedra, connotado líder de la UNO, era el principal propietario de la hacienda Pomalca).