Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

martes, 21 de febrero de 2012

DÍA DE LA FRATERNIDAD 2012 ¿HAY UN MAL USO DE LA PALABRA VERGONZANTE EN LA MARSELLESA APRISTA?

 Por John Oscátegui Inchi


El Día de la Fraternidad es también el día en el que los apristas  cantamos con más fuerza que nunca el himno de La Marsellesa Aprista, con letra escrita por Arturo Sabroso, gran dirigente sindical de la histórica lucha por la jornada de ocho horas en 1919 y fundador de la CTP.

La letra ha sido motivo de críticas de algunos letrados. Sobre todo uno de sus versos, que dice precisamente:
“Contra el pasado vergonzante
nueva doctrina insurge ya…”

Hace dos o tres semanas aproximadamente leyendo el libro “El habla culta” de Martha Hildebrandt, encontré en una de sus páginas (pág. 391) una explicación de la palabra vergonzante dirigida a formular una crítica al himno aprista. En ese pasaje del libro se hace la siguiente referencia; ”Aunque vergonzante y vergonzoso son, ambos, derivados de vergüenza, no son términos sinónimos y, por lo tanto, no pueden emplearse indiscriminadamente, ni intercambiarse en su uso”.

La aclaración del significado lingüístico de estas dos palabras por parte de la Dra. Hildebrandt es la siguiente:

Vergonzoso es lo que causa – o debería causar – vergüenza, por ser algo incorrecto o inmoral”.

Vergonzante es, en cambio, aquello que no, siendo incorrecto ni inmoral, no tenemos el valor de afrontar públicamente”.

Según la autora, así tenemos que “vergonzante es un calificativo que se aplica también a quienes no se atreven a afrontar públicamente su adhesión a una ideología, actitud o costumbre determinada. Hay, así, marxistas vergonzantes, machistas vergonzantes, homosexuales vergonzantes, racistas vergonzantes, bebedores vergonzantes y hasta fumadores vergonzantes”.

Y en este caso, habría un uso erróneo de vergonzante en lugar de vergonzoso en el himno de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).

Como bien sabemos, según la historia del APRA, fue el líder obrero sindical Arturo Sabroso quien creó la letra del himno aprista “al mismo tiempo que ejecutaba, al acordeón, la melodía del himno nacional de Francia”. Martha Hildebrandt recoge una cita de Enrique Chirinos Soto, publicada en el Comercio el 26/2/90, donde se dice: “El pasado vergonzante es un giro teñido de barbarismo que, en verdad, afea la Marsellesa Aprista”.

Según la exposición de la autora, Fernando Lázaro Carreter entiende porque “en España y América dicen vergonzante en vez de vergonzoso”. Y […] “explica el error por un mecanismo mental muy claro: vergonzoso les parece vocablo duro y más agresivo que vergonzante”, a la cual Hildebrandt acota explicando que “se trataría, entonces, de un caso de seudosinonimia basado en un craso desconocimiento de la lengua”.

Por cierto, todo esto no es más que una especulación. Para Víctor Raúl Haya de la Torre, Manuel Seoane, Luis Heysen, Carlos Manuel Cox, Magda Portal, Antenor Orrego, Manuel Vásquez Díaz y Luis Alberto Sánchez, todos ellos escritores y personas de singular cultura que formaban parte de la alta dirigencia del Partido Aprista Peruano en 1931, cuando se decidió adoptar la Marsellesa como himno partidario con la letra escrita por Arturo Sabroso, la diferencia entre “vergonzante” y “vergonzoso” era muy clara. Y para el Jefe del aprismo siguió siendo algo muy claro desde 1931 hasta 1979, casi 5 décadas en las que cantó este himno infinidad de veces.
El uso de “vergonzante” en La Marsellesa Aprista alude directamente al pasado que algunos no quieren admitir (por ejemplo, el apoyo a los españoles de las familias linajudas de Lima durante la guerra emancipadora, la derrota peruana en la guerra con Chile facilitada por la corrupción gubernamental, la injusticia del gamonalismo en las poblaciones indígenas, etc.) que tan duramente denunciaba Manuel González Prada en “Horas de lucha”. Estar contra el “pasado vergonzante” equivale a estar “contra el pacto infame de hablar a media voz” que tan acremente denunciaba el gran maestro de la rebeldía social.








VÍCTOR RAÚL

Naciste el año de 1895, 22 de febrero era el día nuevo

Viste la luz cuando las montañas del Perú eran negras de dolor y mancilladas por los tiranos

Cuando los campesinos trabajaban la tierra al inicio del día hasta la puesta del sol

Naciste cuando los obreros trabajaban 18 horas sin descanso y con mucha desazón

Y sobre todo Víctor Raúl, naciste marcado por la misma estrella de Belén para llevar al pueblo a la gran transformación

Para hacer el cambio social en el destino cruel y dejar la nueva filosofía a toda Indoamérica

Pero alguna vez dijiste que nada es estable y en tus propias palabras tuviste que viajar el 2 de agosto de 1979

Polvo infinito en viaje a las estrellas, ejemplo vivaz de buena política

Dejaste una gran herencia a la juventud, una fe, una esperanza, un ejemplo y sobre todo una filosofía

Víctor Raúl, nombre de victoria y razón del Perú profundo

Desde la estrella más lejana del universo, ilumina a la juventud y sobre todo a los apristas de corazón

Los jóvenes apristas de hoy culminemos la obra ya empezada en la América toda

Y vitoreemos a viva voz, toda la vida Víctor Raúl