Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

jueves, 1 de marzo de 2012

Solucionética. Se alquilan ambientalistas free lance. Por Luis Zaldívar



Se alquilan ambientalistas free lance

Hasta el momento, el único gran escollo que ha encontrado el curiosamente popular gobierno de Ollanta Humala desde que llegó al poder -- además de la molestia menor de retirar a todos los que creyeron ingenuamente en su discurso demagógico de campaña-- ha sido el controversial proyecto Conga, el cual ha servido de pretexto para la primera movilización de ex humalistas hacia Lima bajo el lema de “agua sí, mina no”. El debate sobre el proyecto ha llevado a que ciertos sectores polaricen fuertemente el debate político, algunos haciendo su cálculo para el 2016 como Gregorio Santos y otros por no ser tomados en cuenta cuando se consideran a sí mismos los ideólogos de algo llamado “nacionalismo”, como Carlos Tapia. Considerando que ningún perito internacional o estudio serio va a hacer que el gobierno regional de Cajamarca cambie su discurso, a mí me queda bastante claro que a estos ambientalistas free lance, lo último que les importa es el medio ambiente.




Además del escándalo de la minería informal cuyo silencio por parte de los “ambientalistas free lance” ya se ha denunciado en esta columna, ahora se suma el increíble caso de DOE RUN, empresa que había sido detenida por no cumplir con las exigencias de estándares ambientales en el gobierno pasado y a la cual ahora el presidente del Congreso está defendiendo que se le amplíe el plazo de regularización. Atención, que este es el mismo hombre que en el 2007 decía que “las empresas mineras manejan el país  y cuya bancada se la ha pasado cinco años diciendo que la política ambiental del gobierno aprista era depredadora del medio ambiente. Pero lo peor  es que el proyecto de ley que defiende en el Congreso el señor Abugattás, presentado por el congresista toledista Casio Huaire, no sólo pide más beneficios para DOE RUN, pide también… ¡que se le condone la deuda! . Este proyecto de ley ha sido respaldado por los congresistas Néstor Valqui y Jesús Hurtado del fujimorismo y  Víctor Crisólogo, Rennán Espinoza, William Valle, Modesto Julca y José León de la alianza Perú Posible/Acción Popular. Estos últimos llegaron al Congreso denunciando la política ambiental del gobierno pasado, lo cual nos deja preguntándonos  dónde están Toledo y su discurso de indignado cada vez que pierde elecciones.

Tal vez lo más extraordinario de estos casos sui generis  de ambientalistas free lance es que ni siquiera la CONFIEP defiende a DOE RUN. El famoso patrón del medio ambiente Marco Arana no ha dicho ni una sola palabra, inclusive cuando el Arzobispado de Huancayo sí ha enviado un comunicado. Tampoco los sindicatos que se plegaron a la marcha por el agua tienen nada que decir a pesar de que el sindicato de DOE RUN es uno de los agentes más activos en la defensa de la empresa. Mientras los defensores del agua están ocupados en desacreditar los peritos contratados por el gobierno, gran parte del país está inundándose y la empresa que de lejos más daño le ha hecho al medio ambiente, y la única que de verdad nunca ha cumplido con los estándares ambientales, sigue entrando como Pedro en su casa.

¿Ambientalistas, o comando de campaña?

Una vez más, y al igual que les pasó a muchos con Humala, hay quienes se dejan llevar por el discurso sencillo de “la gran consigna” en vez de ser coherentes en sus posiciones. Al final, la política de la “causa facebook” hace que todo el mundo consuma lo mediático, se indigne, haga un click y piense que están cambiando el mundo, de lo cual los demagogos se aprovechan una y otra vez para tener poder. Cuán diferente sería el Perú si los “indignados” se indignaran menos y busquen cómo colaborar para que desastres como el de Madre de Dios no vuelvan a ocurrir. Los grandes contaminantes en el Perú sonríen mientras el despliegue de Santos y su cogollo de tontos útiles son arrastrados a otra polarizada campaña del 2016, en donde una vez más, los ambientalistas free lance embaucarán a unos cuantos defraudados indignados.