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jueves, 12 de julio de 2012

¿De Conga al Aymarazo? Por Alan Salinas


¿Walter Aduviri vuelve con fuerza?
La Sopa Teóloga ,-democrática, inclusiva, convocante y popular-, comparte el extraordinario análisis del distinguido sociólogo y colaborador Alan Salinas, un sopero consecuente hasta la muerte.
Hace unos días visité Puno y lo primero con lo que me topé en el aeropuerto fue con el comentario de que el domingo 8 de julio iba a haber una reunión organizada por el Frente de Defensa de los Recursos Naturales (FDRN), liderada por Hermes Cauna Morales. El motivo: coordinar las elecciones de la nueva dirigencia del Frente que se llevará a cabo este mismo mes (donde se vocea el regreso de Walter Aduviri a la presidencia) y debatir sobre las propuestas de medidas de fuerzas frente a la minera Santa Ana.
Efectivamente, el día domingo se llevó a cabo dicha reunión, con presencia de Walter Aduviri que propuso conformar un movimiento fuerte en Lima y principalmente en las zonas sur del país (Puno, Moquegua, Arequipa y Tacna), que trascienda la Marcha de los Cuatro Suyos (1). El objetivo: “tumbarse a Ollanta Humala por traición a los movimientos populares”. Casi finalizando la reunión, Aduviri propuso hacer las coordinaciones respectivas en las regiones mencionadas para la conformación de ese movimiento.
Siguiendo la lógica de las pretensiones de Aduviri, cabe preguntarse: ¿Qué representa y significa la conformación de un movimiento de esta naturaleza?
Por un lado, lo que representa actualmente esta ampliación del FDRN en un movimiento (2) es una forma distinta de hacer política, de hacer economía y de hacer sociedad en un Perú en cambio, en un Perú en una nueva dinámica del capitalismo. Reflexionemos un poco al respecto. ¿Una forma distinta de hacer política, economía y sociedad? Sí, y muy condicionada a la informalidad (vale decir: contrabando, minería informal y a la producción de coca). Efectivamente, dicha ampliación del Frente de Defensa de los Recursos Naturales lo que encierra son intereses de la economía informal, y lo que representa en lo político es el cuestionamiento tácito de la transición a la democracia, llevada a cabo el año 2001. Vale decir, cuestionar el “pacto entre elites políticas” que incluía en menor medida y en condición subordinada a las organizaciones sociales, a pesar de que fueron aliadas importantes en la recuperación de la democracia. Esa democratización -en lo social- del Estado es lo que encierra esta pretensión de movimiento “contestatario”. En lo social, representa una nueva clase popular profesional casi compacta culturalmente (que engloba una nueva clase media y alta Aymara) con poder para movilizarse y participar en los medios televisivos y radiales que predominan en provincias. No perdamos de vista eso.
Por otro lado, lo que significaen el discurso es declarar autonomía territorial de la nación Aymara para contrarrestar las concesiones mineras. Esto contribuye a fortalecer una identidad de un grupo altamente movilizado y movilizable. En otras palabras, lo que ello quiere decir es contraponer a lo “establecido” (o “estado criollo”, como lo llaman los aymaras) una reacción cultural. Esto se puede apreciar en la opiniones dadas a Canal N el año pasado, cuando Aduviri encabezaba la protesta para el cierre de minera Santa Ana en la región Puno: “Si no representara a nadie, no hubiera llegado a Lima con tantas personas (aymaras), ni se hubiera paralizado el sur de Puno”, “solo está reconociendo a los gobiernos regionales y locales (y no a las organizaciones sociales)”, “el Gobierno provoca, saca normas que perjudican nuestros intereses, obviamente el pueblo Aymarava a reaccionar”. Teniendo en cuenta estos antecedentes, si no se media a tiempo esta situación, el Estado (en todos sus niveles) será el más perjudicado.
Herberth Huamán
Presidente-Frente de Defensa
de los Intereses de Espinar
Hasta el momento este es el diagnóstico que el sur andino nos presenta. Cajamarca y las otras protestas sociales que hubo hace poco (Espinar y Huancavelica), pueden abrir la oportunidad política en esa zona del país generando graves consecuencias. Si a esto agregamos la última declaración del primer ministro Oscar Valdés el domingo último, que dijo que con Espinar y Conga los conflictos sociales se acababan, muestra que el Estado está ciego. Los conflictos sociales (y los que vendrán) se solucionan técnica y políticamente. Puno está calentando motores,que el premier y el Presidente Humala no olviden eso.
Notas:
1) La Marcha de los cuatro suyos consistió en una movilización popular realizada el año 2000, encabezada por el partido político Perú Posible y secundada por diversos movimientos sociales. El motivo de dicha marcha fue la acusación de fraude que rondó la tercera elección consecutiva de Alberto Fujimori. La Marcha de los Cuatro Suyos, lo que en el fondo contenía era la visibilización un nuevo actor social: los movimientos por la descentralización, y el “renacimiento” de los Partidos Políticos tradicionales, los cuales contribuyeron a pasar a una transición democrática.
2) Bebbingtonen el libro: Movimientos sociales y pobreza en el Perú (2009), entiende a los movimientos sociales “como un proceso de acción colectiva difusa en términos espaciales y temporales que se sostienen en el tiempo. Aunque los actores involucrados no compartan las mismas visiones, hay un nivel de traslape que sostiene al movimiento y le da cierta coherencia…En estas interpretaciones, son los vectores de ciertos discursos, y en la medida que logran cambiar los discursos dominantes en una sociedad, han sido exitoso” (pág.3)