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lunes, 26 de agosto de 2013

El gobierno de rodillas ante la minería informal e ilegal

Por: Víctor Raúl Trujillo de Zela
        Fernando Maceda Sandoval

Hace poco más de año y medio el Presidente Humala, acompañado del ministro del Ambiente Manuel Pulgar Vidal, anunciaba una serie de acciones contra la minería ilegal e informal; sin embargo se dieron una serie de decretos legislativos por los cuales estos mineros podían seguir operando durante dos años más, y lo que es peor, el gobierno acaba de ampliar el plazo hasta el 2016, deforestando así miles de hectáreas de bosques, causando remoción y movimientos masivos de tierra, destrucción de restos arqueológicos, contaminando ríos con mercurio, ocasionando daños irreversibles a miles de personas, siendo los más perjudicados las madres gestantes y los niños. 

Por la debilidad de este gobierno la minería ilegal e informal sigue operando con total impunidad en todo el territorio nacional, siendo más intensiva en Madre de Dios donde se han deforestado más de 40 mil hectáreas de bosques primarios, y en donde también la prostitución infantil ha aumentado de manera exponencial. Además, el fisco se ve perjudicado al perder más de 300 millones de dólares en impuestos, a lo que se suma el ambiente de inseguridad debido a los actos delincuenciales de bandas organizadas que se forman alrededor de este tipo de minería, las cuales cuentan con armas de guerra muchas veces más poderosas que las de la misma policía. Así, los mineros ilegales e informales convierten las zonas donde operan e inclusive las aledañas, en tierra de nadie, en donde la ley la imponen estos mineros pues la presencia del Estado es insignificante por no decir nula. 

Se estima que en el 2012 se destruyó más de mil 900 hectáreas nuevas de la zona de amortiguamiento de la reserva de Tambopata, 48% más que en el 2011, producto de la incapacidad y falta de voluntad política con la que se maneja el ministro del ambiente. Pues por un lado da luz verde para que los mineros ilegales e informales sigan operando a sus anchas y por otro, la empresa Activos Mineros perteneciente al Estado, compra oro de procedencia ilegal e informal; es decir, el gobierno ayuda a que está actividad siga aumentando de manera incontrolable. 

La erradicación de la minería ilegal e informal del país necesita de una política multisectorial bien articulada entre todas las instituciones del Estado involucradas en el proceso, y del diálogo concertado con el resto de fuerzas políticas, expertos en la materia y sobre todo, con quienes fueron gestión en los gobiernos anteriores, para así, sumar toda la experiencia y voluntad posible para erradicar este flagelo que nos afecta diariamente y que hipoteca el futuro del país. 

Señor Humala no tenga miedo ni se deje intimidar por esta gente que solamente depreda el país, la politica del avestruz no es inclusión social ni contribuye al desarrollo sostenible que el Perú debe mantener e impulsar.

jueves, 12 de julio de 2012

¿De Conga al Aymarazo? Por Alan Salinas


¿Walter Aduviri vuelve con fuerza?
La Sopa Teóloga ,-democrática, inclusiva, convocante y popular-, comparte el extraordinario análisis del distinguido sociólogo y colaborador Alan Salinas, un sopero consecuente hasta la muerte.
Hace unos días visité Puno y lo primero con lo que me topé en el aeropuerto fue con el comentario de que el domingo 8 de julio iba a haber una reunión organizada por el Frente de Defensa de los Recursos Naturales (FDRN), liderada por Hermes Cauna Morales. El motivo: coordinar las elecciones de la nueva dirigencia del Frente que se llevará a cabo este mismo mes (donde se vocea el regreso de Walter Aduviri a la presidencia) y debatir sobre las propuestas de medidas de fuerzas frente a la minera Santa Ana.
Efectivamente, el día domingo se llevó a cabo dicha reunión, con presencia de Walter Aduviri que propuso conformar un movimiento fuerte en Lima y principalmente en las zonas sur del país (Puno, Moquegua, Arequipa y Tacna), que trascienda la Marcha de los Cuatro Suyos (1). El objetivo: “tumbarse a Ollanta Humala por traición a los movimientos populares”. Casi finalizando la reunión, Aduviri propuso hacer las coordinaciones respectivas en las regiones mencionadas para la conformación de ese movimiento.
Siguiendo la lógica de las pretensiones de Aduviri, cabe preguntarse: ¿Qué representa y significa la conformación de un movimiento de esta naturaleza?
Por un lado, lo que representa actualmente esta ampliación del FDRN en un movimiento (2) es una forma distinta de hacer política, de hacer economía y de hacer sociedad en un Perú en cambio, en un Perú en una nueva dinámica del capitalismo. Reflexionemos un poco al respecto. ¿Una forma distinta de hacer política, economía y sociedad? Sí, y muy condicionada a la informalidad (vale decir: contrabando, minería informal y a la producción de coca). Efectivamente, dicha ampliación del Frente de Defensa de los Recursos Naturales lo que encierra son intereses de la economía informal, y lo que representa en lo político es el cuestionamiento tácito de la transición a la democracia, llevada a cabo el año 2001. Vale decir, cuestionar el “pacto entre elites políticas” que incluía en menor medida y en condición subordinada a las organizaciones sociales, a pesar de que fueron aliadas importantes en la recuperación de la democracia. Esa democratización -en lo social- del Estado es lo que encierra esta pretensión de movimiento “contestatario”. En lo social, representa una nueva clase popular profesional casi compacta culturalmente (que engloba una nueva clase media y alta Aymara) con poder para movilizarse y participar en los medios televisivos y radiales que predominan en provincias. No perdamos de vista eso.
Por otro lado, lo que significaen el discurso es declarar autonomía territorial de la nación Aymara para contrarrestar las concesiones mineras. Esto contribuye a fortalecer una identidad de un grupo altamente movilizado y movilizable. En otras palabras, lo que ello quiere decir es contraponer a lo “establecido” (o “estado criollo”, como lo llaman los aymaras) una reacción cultural. Esto se puede apreciar en la opiniones dadas a Canal N el año pasado, cuando Aduviri encabezaba la protesta para el cierre de minera Santa Ana en la región Puno: “Si no representara a nadie, no hubiera llegado a Lima con tantas personas (aymaras), ni se hubiera paralizado el sur de Puno”, “solo está reconociendo a los gobiernos regionales y locales (y no a las organizaciones sociales)”, “el Gobierno provoca, saca normas que perjudican nuestros intereses, obviamente el pueblo Aymarava a reaccionar”. Teniendo en cuenta estos antecedentes, si no se media a tiempo esta situación, el Estado (en todos sus niveles) será el más perjudicado.
Herberth Huamán
Presidente-Frente de Defensa
de los Intereses de Espinar
Hasta el momento este es el diagnóstico que el sur andino nos presenta. Cajamarca y las otras protestas sociales que hubo hace poco (Espinar y Huancavelica), pueden abrir la oportunidad política en esa zona del país generando graves consecuencias. Si a esto agregamos la última declaración del primer ministro Oscar Valdés el domingo último, que dijo que con Espinar y Conga los conflictos sociales se acababan, muestra que el Estado está ciego. Los conflictos sociales (y los que vendrán) se solucionan técnica y políticamente. Puno está calentando motores,que el premier y el Presidente Humala no olviden eso.
Notas:
1) La Marcha de los cuatro suyos consistió en una movilización popular realizada el año 2000, encabezada por el partido político Perú Posible y secundada por diversos movimientos sociales. El motivo de dicha marcha fue la acusación de fraude que rondó la tercera elección consecutiva de Alberto Fujimori. La Marcha de los Cuatro Suyos, lo que en el fondo contenía era la visibilización un nuevo actor social: los movimientos por la descentralización, y el “renacimiento” de los Partidos Políticos tradicionales, los cuales contribuyeron a pasar a una transición democrática.
2) Bebbingtonen el libro: Movimientos sociales y pobreza en el Perú (2009), entiende a los movimientos sociales “como un proceso de acción colectiva difusa en términos espaciales y temporales que se sostienen en el tiempo. Aunque los actores involucrados no compartan las mismas visiones, hay un nivel de traslape que sostiene al movimiento y le da cierta coherencia…En estas interpretaciones, son los vectores de ciertos discursos, y en la medida que logran cambiar los discursos dominantes en una sociedad, han sido exitoso” (pág.3)

jueves, 7 de junio de 2012

Tribuna Libre - Aleación Feble. Por Agustín Haya de la Torre

Un movimiento de monjes místicos, castristas que fantasean con insurrecciones y adherentes al comunismo capitalista chino, ha fraguado una extraña aleación política para oponerse al desarrollo de las fuerzas productivas.

Su objetivo principal es evitar que la inversión minera, necesaria para que el Perú supere a Chile en el producto minero mundial a fines de la década, se concrete. Es el mismo proyecto que favorecerá la industrialización del país con el impulso a la industria metal mecánica y con la generación de cadenas productivas manufactureras alrededor de una explotación altamente tecnificada.

 Este proceso enmarcado en los principios del desarrollo sostenible, es clave para que el Estado recaude más impuestos, a fin de tener recursos que permitan financiar con mayor solvencia las políticas públicas en infraestructura, Educación, salud y seguridad social. Esta inversión calculada en unos cincuenta mil millones de dólares, permitirá sostener un ritmo de crecimiento del 6% del PBI hasta el 2021 y aplicar políticas redistributivas para reducir la pobreza a menos del 10%.

Sandía: Verde por fuera
 Rojo por dentro
Cuando se debería estar discutiendo cómo mejorar la renta minera para articularla con el desarrollo local, la variopinta coalición hace todo lo posible para que esto no sea así.

 Lo paradójico es que viejos marxistas han adoptado el catecismo de las secretarias eclesiásticas encargadas de cuidar intactos los “bienes creados por Dios”. Esta fe creacionista se difunde desde las parroquias con el mismo aliento retrógrado de las cruzadas contra el progreso y la modernidad.

Uno de los componentes del trío ha logrado imponer su visión bíblica de una sociedad campesina, que encaja perfectamente con la inquietud del turista de los países ricos, que nos ve como un exótico parque temático de no contactados.

Es improbable que esta utopía reaccionaria sea reconocida como la posición de la izquierda contemporánea, cuando en realidad se trata de ideologías más cercanas al cartismo artesano del siglo XVIII, que desesperado por la aparición de las máquinas, las destruía.

En la región es impensable ver a la izquierda Chilena oponiéndose al salario de su país, o en Bolivia imaginar que la COB o los poderosos sindicatos del mineral, impidan la inversión que los haga más fuertes. Lo mismo en Brasil o Colombia, donde sus gobiernos de izquierda y sus fuerzas progresistas favorecen el desarrollo de sus recursos naturales (con Venezuela no nos metemos porque el petróleo y el gas, combustibles fósiles y contaminantes, les encanta).

El drama de los extremistas que acaba por afectar al país, es que el líder mayor de este movimiento, los abandonó. Ollanta Humala decidió, luego de encabezar una cerril oposición contra el gobierno aprista, que con esta aleación de baja ley no iba a ninguna parte.

Su demagogia ya le costó el alejamiento de opositores de oficio, pero no queda claro si su opción será la de sobrevivir recostado contra las cuerdas, al estilo de su socio Toledo.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Pautas para bailar Conga y no caer en los lugares comunes del debate político en twitter



Más difícil de lo que parece
Por Santorino Izquierdo*

El paro indefinido convocado por varias organizaciones cajamarquinas contra la minería va destapando las deficiencias conceptuales en la política gubernamental del humalismo, que desde aquí venimos pidiendo a gritos que se defina entre sus múltiples vertientes y las contradictorias opiniones de sus integrantes, que ven desde el militarismo más autoritario hasta la complicidad con el narcoterrorismo.

Aquí no se trata ni de la importancia de la minería, ni de los radicales que empujan la protesta, ni del grado menor o mayor de control del impacto ambiental de las inversiones, ni de la bochornosa y preocupante renuncia del asesor presidencial Carlos Tapia, ni de lo mucho o poco que influyan los asesores brasileños; aquí se trata de reconocer que desde hace un tiempo la clase política (tanto la que maneja el billete como la que ansía tenerlo) pretende caracterizar el desarrollo como un juego de policías y ladrones. Si algo demostró la poca presencia de revoltosos alprimer día de paro en Cajamarca es que la mayoría de los peruanos estamos perplejos mientras algunos aglutinados bajo el rótulo de “sociedad civil” pretenden hablar en nombre de todos (o peor, de los más pobres) y otros afirman que ellos defienden los más altos intereses celestiales de la economía. Frente a la posibilidad de que el discurso termine por armar batallas campales a nivel nacional, es un infantilismo de los interlocutores del gobierno y de los diversos frentes cajamarquinos continuar sin discutir los temas concretos y dedicarse a repetir frases que se las lleva el viento.

Es un hecho de que Ollanta Humala ganó la primera vuelta con un discurso anti minero que le está explotando en la cara, pero también es cierto de que cualquiera con dos dedos de frente no tiene porque presumir la inocencia de las mineras, que hicieron lo que quisieron por varias décadas. Ambos están cosechando lo que sembraron, y las campañas de desinformación que vuelan en las radios cajamarquinas son estrategias copiadas de aquellas que las mismas mineras han hecho innumerables veces. Pero hay que ser prácticos y sinceros: no puede avanzar el desarrollo del país mientras tengamos miles de personas dispuestas a destruir la propiedad ajena, ni tampoco se puede avanzar sin la inversión que debe abrir las puertas a la innovación tecnológica y la mejor capacitación del trabajador. Tampoco debemos caer en la dictadura de la turbamulta. Aquí hay que hacer política constructiva. No es una opción entre buenos y malos.

¿Un cuadro más para Siomi?
Tengamos también presente que dialogar es proponer, no mecer. No es suficiente con llamar huecamente al diálogo, hay que hacer pública la política que quiere el presidente Humala,  y si él y su allegados han decidido que “Conga va”, entonces tienen que hacer el trabajo real de fundamentar la propuesta ante la opinión pública e ir a convencer a los cajamarquinos del por qué de su decisión,  y ese convencimiento puede demorar mucho más de lo que la empresa quiere. La democracia no es débil, pero tampoco es sorda, y no podemos pretender que la política oficial del gobierno sea basada en mensajes de twitter y sonrisas del señor primer ministro.

Resumimos nuestro punto de vista: NO A LA REPRESIÓN, NO A LA MECEDORA OFICIAL, DIALOGO EFECTIVO YA


*Santorino Izquierdo proviene de Papua, Nueva Guinea