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lunes, 22 de abril de 2013

Solucionética: Qali Warma, estafa descomunal. Por Luis Zaldívar





Este año escolar será 2013 recordado por miles de familias como el año en que sus hijos en ves de recibir la acostumbrada ración de apoyo para su desarrollo escolar obtuvieron comida podrida, sin registro sanitario y con tardanza. Las 64 denuncias registradas en estos escasos dos meses[1] necesariamente nos tiene que llevar a preguntarnos ¿Qué está ocurriendo aquí?

La respuesta es bastante simple: una estrategia equivocada y la ineficacia de la tecnocracia de izquierda que se subió al carro con Toledo y ahora con Humala, pero que no quieren asumir los pasivos de su gestión.

La estrategia de Qali Warma a sido en cierta forma reinventar la pólvora, acusando de corrupción al programa PRONAA que venía funcionando desde los noventas para hacer dos cambios: 1) el nombre, y 2) darle a los colegios la potestad de elegir a los proveedores. Con un obvio desconocimiento de la realidad, la administración de la señora Guiselle Romero avalada por la ministra Trivielli se propuso descentralizar las compras de los alimentos a los padres de familia, causando de inmediato el único resultado posible: corrupción rampante e imposibilidad de fiscalizar tantos procesos al mismo tiempo. Dejándose llevar por su visión elitista de “todos los pobres son buenos”, los funcionarios de Qali Warma han preferido entregarle la alimentación de nuestros niños a los dueños de panaderías que están haciendo su negocio en vez de ellos mismos hacer el trabajo de concesionar a los proveedores y fiscalizarlos.



Peor aún, existen muchas denuncias de corrupción sobre la elección de las juntas que eligen a los proveedores[2], con el agravante de que Qali Warma por ser el programa insignia de Nadine Heredia es también el foco de reclamos de puestos de trabajo por los militantes nacionalistas. La soberbia y torpeza es tal en la administración que hasta hace cinco días tenían 12 toneladas de alimentos del PRONAA guardados en la municipalidad de Huanta. ¿Qué acaso ya eliminamos el hambre en el Perú? ¿Ya podemos dejar la comida tirada?

No hay mucho que defender del PRONAA, pero todos podemos darnos cuenta de que éste funcionaba mejor que los programas actuales, diseñados específicamente para estafar a la población y delegar las responsabilidades a otros. La soberbia de los trabajadores del MIDIS probablemente les haga pensar que ellos están haciendo una revolución, cuando lo único que están haciendo es regresarnos a la época de los 80´s donde los partidos políticos eran los que tenían control sobre los programas sociales.

 Ojalá que esta administración sea capaz de retroceder y se vuelva centralizar la elección de proveedores, no les caería un momento de lucidez. Los niños merecen más.