Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

domingo, 14 de abril de 2013

¿Por qué Ollanta quiere llevar jóvenes pobres obligados a los cuarteles? [Ojo Izquierdo]

La propuesta del gobierno por el regreso del Servicio Militar Obligatorio no ha retrocedido ante los cuestionamientos que se ha hecho desde la oposición a una norma que atenta contra la libertad de los jóvenes de elegir su camino profesional. Hace unos días Humala declaró

Les pido a todos los jóvenes que hagan el servicio militar, que aprendan allí porque en el Ejército les enseñarán a leer y escribir, a conducir, los que no saben. Van a aprender la disciplina y el carácter”” [1]

Si bien estamos de acuerdo con que la vida militar es una excelente opción para todos los jóvenes que se sientan atraídos por una vida de servicio a la patria desde los cuarteles, es insultante que el presidente quiera obligar a los que no pensamos como él a pagar una discriminatoria multa o a vernos forzados a dejar nuestras vidas para seguir un camino que no hemos elegido. No existe evidencia alguna que ser militar en el Perú te transforme en una persona disciplinada, recta o moralmente mejor que otros, y el presidente Humala con su cúpula militar no puede pretender imponer su forma de vida como una rehabilitación cuando lo único que es es una imposición.

Cuando Humala quería limpiar su imagen de su pasado filo fascista del etnocacerismo también estaba de acuerdo con nosotros[2]. Inclusive llegó a decir que la vida militar “no es reformatorio ni una correccional, es para que vayan a hacer voluntariamente su servicio y debe ser un ser trabajo que tenga atractivos para los jóvenes”[3]. Al llegar al poder, y acercándose cada vez más a su formación dictatorial y autoritaria, Humala se desdice y quiere imponer una moral del siglo XIX a pleno siglo XXI.

Así que debemos luchar. No podemos quedarnos quietos mientras el gobierno alegremente gira al autoritarismo. Un 75%  de peruanos rechazamos la multa de 1850 soles para los hijos de familias pudientes que puedan pagar esa suma[4]. Si encuestamos jóvenes, estamos seguros que el nivel de desaprobación de la norma es mayor. Nuestra tarea es representar a esa masa de jóvenes que tienen que ver en los grupos políticos su posición expresada.