Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

miércoles, 18 de diciembre de 2013

La educación: Ayer, hoy y mañana

Por: Víctor Raúl Trujillo de Zela*

El pensamiento y la tecnología prevalecientes en determinado tiempo y espacio han sido siempre determinantes para el desarrollo de sus generaciones. Así, la Revolución Industrial dio origen, primero en Gran Bretaña y luego en el resto de Europa, a una transformación transversal de todas las estructuras de la sociedad de la época, lo que permitió la masificación de la educación, priorizando la homologación de los conocimientos de lo alumnos por sobre el desarrollo de las diversas aptitudes de cada uno de estos, modelo que hasta ahora perdura en la gran mayoría de los sistemas educativos, pero que en los países más avanzados ya ha comenzado a cambiar, teniendo como experiencia pionera a las universidades de Oxford y Crambridge en Inglaterra, donde se imparte una educación personalizada en la que los alumnos más que asistir a clases, trabajan junto a un tutor que los orienta por todo un año, lo que en ingles se denomina reading with the master.

Esta educación, basada en el desarrollo y fortalecimiento de las aptitudes de cada alumno, es la gran revolución educativa que tiene que comenzar a darse para poder estar a la altura de los cambios tecnológicos y así poder aprovechar al máximo sus beneficios para el desarrollo económico y social de nuestros pueblos, pues sin una adecuada educación no será posible el desarrollo. Para ello importantísimo saber definir cuál es el tipo de alumno al que habrá que educar para así poder saber cómo se le podrá guiar. Pues en la era de la información, no es la acumulación de conocimientos lo que determinará el nivel del alumno, sino la manera en que los alumnos interactúan y ordenan la infinita información disponible para poder generarse su propio conocimiento que les permitirá desarrollarse según sus propias habilidades y necesidades.

Para esto es básico que la educación no se restrinja a la escuela, pues la sociedad sigue siendo la gran escuela de ciudadanos, siendo su cultura el resultado de la interacción de estos. Por lo que es fundamental el papel de los líderes políticos, intelectuales y de opinión, quienes son los encargados de interactuar con los ciudadanos para poder representar el sentimiento de estos. Lamentablemente pocos lo han entendido así, limitándose a utilizar las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) para exponer sus ideas pero no para interactuar con sus usuarios, que en su gran mayoría son los “Nativos Digitales”, como se les denomina a los nacidos posteriormente a los años 80´s del siglo pasado, cuando el uso de las tecnologías digitales comenzó a hacerse masivo. Y es que gracias a las TIC estos han desarrollo diversas maneras de sentir y comprender el mundo, llegando a desarrollar sus propios códigos de comunicación; es decir, su propio lenguaje.

Se agradecen los valiosos aportes del jurista Arturo Seminario Dapelo y del dirigente universitario Jaicec Espinosa Sandoval.