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jueves, 14 de febrero de 2013

Solucionética - Revocatoria en Bogotá, ecos en Lima. Por Luis Zaldívar



Solucionética. Revocatoria en Bogotá, ecos en Lima.

Mientras que en Lima la clase política se está encargando de diseccionar los argumentos a favor y en contra de la revocatoria a Susana Villarán, podemos olvidar que la revocatoria no es un invento de Alan García y Luis Castañeda en contra de las fuerzas de izquierda en el municipio limeño, sino que la figura ha venido siendo usada no sólo en todo el país sino también en otras ciudades latinoamericanas. Nada más cercano a nuestra realidad que lo que está sucediendo actualmente en Bogotá, donde más de 80 mil colombianos ya han firmado para que el alcalde izquierdista Gustavo Petro sea retirado de su cargo[1].

Los cargos contra Gustavo Petro son prácticamente los mismos que de los que la mayoría de limeños le acusamos a Villarán: improvisación, ineficacia, falta de obras, funcionarios ineficaces, no hacer nada por la seguridad, el transporte, etc[2]. Además, tiene las mismas taras, como no tener una organización que lo respalde (Petro usó un cascarón electoral llamado Movimiento Ciudadano, parecido a Fuerza Social), un entorno acostumbrado a ser oposición y no a gestionar, y ha tenido una serie de errores claves como pelearse con las empresas recogedoras de basura, intentar polarizar a la población entre “corruptos” y “decentes”, inició pseudo reformas sin sustento técnico que han quedado en el aire, y se ha ganado la enemistad de muchos gremios a los que prometió de todo en tiempos de campaña[3].

No es de sorprender que frente a una alcaldía como la de Petro la ciudadanía que es apolítica y lo único que busca de sus políticos es que no los molesten se haya rebelado con tanto entusiasmo, pero al igual que aquí está mostrando lo polarizantes y complejos que se vuelven estos procesos en ciudades tan grandes Bogotá o Lima. Actualmente hay una ley en el parlamento colombiano que pretendía reducir los requisitos para las revocatorias, pero con el proceso de revocatoria a Petro en camino el futuro de la ley es incierto. Aquí, ya algunos sectores –sobretodo los que apoyan a Villarán y controlan el congreso así como el poder económico- ya están empezando a ver formas de cambiar la ley para hacerla más difícil[4].

Da que pensar que en tiempos de crecimiento económico y con presidentes de alta aprobación para ambos países las capitales estén tan convulsionadas políticamente. Al parecer tanto limeños como bogotanos no están interesados en alcaldes que polaricen y que planteen empezar de cero, sino que premian a los políticos que no chocan con sus intereses y hacen reformas progresivas mientras mantienen la ciudad andando. En ambos casos también el municipio le está echando la culpa a sus rivales políticos por estar a puertas de ser revocados, pero si algo podemos tener de lección es que si la gente está en contra de políticos que se meten en sus vidas, jamás se van a dejar llevar como borregos por ellos.

Villarán condecorando a Petro



[1] http://www.semana.com/nacion/articulo/asi-va-revocatoria-contra-petro/332073-3
[2] http://www.elespectador.com/noticias/bogota/articulo-400963-petro-se-salva-si-cambia-el-chip
[3] http://www.elespectador.com/noticias/bogota/articulo-404915-los-conflictos-sociales-bogota-humana
[4] http://www.eltiempo.com/blogs/querer_pensar_y_hacer_ciudad/2013/02/la-revocatoria-de-petro-nada-p.php