Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

martes, 18 de octubre de 2011

El APRA se muere de frío. Por Víctor Raúl Ugarte


                                                                                   
                                                     ¨El frío no existe a eso se le llama ausencia de calor¨                                                                                                                                                   
                                                                                                                            Albert Stein

La primavera comenzó y todos están obligados a reverdecer, delante nuestro explotan  capullos que silban su melodía al viento, este relaja su ímpetu y se disipa dando paso al calor que es capaz de derretir hasta el más gélido y profundo de los resentimientos. Las gentes desarropan sus ideas, florece poco a poco el debate que es insumo de democracia institucional y un gran acopiador de futuro. A pesar de lo dicho líneas arriba, el APRA sigue muriéndose de ausencia de calor debido a la falta de ideas que contrapuestas generarían ese ansiado debate interno rico en calorías tantas veces postergado, reconociendo al debate como el motor de la política y la centrífuga más eficiente y civilizada de las pasiones  humanas, espero humildemente contribuir en algo con ese ansiado calorcito primaveral.

Un elefante solo sirve en el circo

Un gran partido que se vuelve pequeño pero que agranda sus fines, es lo que debemos buscar. Esos cientos de miles de inscritos más que pone en movimiento el APRA no solo prefiguran un modelo clientelar que campea en el país sino que desorienta el papel progresista de nuestro movimiento, que corrompe moralmente al militante del partido y con ello hiere de muerte a la patria. Sobrepongamos lo cualitativo a lo cuantitativo si pudiéramos reducir los 600,000 a 100,000 inscritos tendríamos no solo una maquinaria organizada y letal sobre cualquier empresa de envergadura, que esté a la altura de nuestro destino histórico, sino principalmente 100,000 pequeños pero dinámicos partidos que interactúan y que penetran en la problemática del seno de su comunidad, de esta forma habremos replanteado sobre la base del sinceramiento de nuevos padrones, el  papel del militante en una realidad cambiante como la actual.

Qué caro le sale al Perú el subsidio aprista

Debemos replantear el espíritu subsidiador, con el que hemos interactuado con la población durante largo tiempo de nuestra actividad política. Este es un tema sensible pero necesario a debatir. Creo que se hizo un gran trabajo con campañas médicas y de alfabetización que permitieron mantenernos en contacto con la población en situación de extrema pobreza y aliviar de alguna manera sus profundas carencias; pero en ese esfuerzo hemos movilizado grandes cantidades de energía de nuestros militantes de base siendo este el rol principal del Estado y este su principal interesado. El partido ha sacrificado muchísimo tiempo, energía y recursos que orientados hacia la construcción de partido, de institucionalidad y de fortalecimiento de escuelas para sus cuadros políticos podríamos sobrellevar de forma más digna la evidente crisis de liderazgo en la que nos encontramos. Esa también es nuestra responsabilidad con la inestable democracia de nuestro pueblo y más aún ante el proyecto dictatorial que se insinúa sobre la república.

Se puede hacer aprismo sin conocer al aprista

Las nuevas tecnologías de comunicación tic´s cumplirían un papel de vital importancia en la construcción y administración de una plataforma  de información-software, que nos permitiría construir y alimentar una gran base de datos de los nuevos y viejos militantes, conociendo su grado de especialización, sector por sector, con ello podríamos desde actualizar semestralmente la actividad desarrollada por cada uno de ellos en su ámbito laboral, hasta preparar y organizar a nuestros cuadros técnico-políticos en la posibilidad de administrar el gobierno del Perú. Con ese mismo impulso podríamos implementar por ejemplo, una encuestadora que nos sirva de termómetro especializado de las condiciones económica sociales de los pobladores del país de forma más objetiva, construiríamos sobre la base de la estadística, cada una de las decisiones políticas que se deba tomar al más alto nivel, alimentando en su conocimiento previo al militante del partido, familiarizado y siendo el principal capital humano en el acopio de su información.




 Zonas liberadas donde el pueblo dice lo que piensa

Creo que nuestro movimiento debe conocer y auto sincerar los espacios físicos de los cuales es propietario, ninguna de las últimas administraciones partidarias tomo en cuenta este hecho. Es importante saber qué se tiene, para poder saber qué falta y conocer qué se hereda a las próximas generaciones, reconociendo estos espacios como propiedad intangible del partido y como consecuencia del pueblo.

Se puede transformar algo sin conocerlo

En este esfuerzo por recuperar el tiempo perdido, debemos ahondar nuestro conocimiento sobre todo en la ruta de la pobreza social y de la enorme riqueza natural que existe en nuestro país. Deben nuestras bases desarrollar un incesante trabajo político de mediano plazo donde existan altos grados de contradicción entre estas dos realidades, recuperando nuestra natural intermediación social y política entre el estado y los pueblos que buscan preservar de manera sensata las riquezas de la nación. Sólo comprendiendo   nuestro papel en estos conflictivos espacios podremos colocarnos con mayor sentido de ubicación en cada una de las localidades del país, con ello habremos recuperado la calle y canalizado con un alto criterio de justicia lo que la patria requiere.   

Lo que existe actualmente es disfuncional
Nuestros organismos funcionales son los que encuentran un renovado reto sobre la base de una nueva modalidad de organización popular, en la que sectores profesionales y no profesionales se agrupan con fines específicos, que van desde altos grados de especialización como son los colegios profesionales, hasta la reunión de círculos de maratón y cuidado de la salud; esta realidad es principalmente citadina, en ella interactúan organizaciones civiles de diverso tipo. La llamada sociedad civil capitalina y de espíritu urbano está principalmente conformada por sectores de las nuevas clases medias; debe ser penetrada por nuestro dinámico y actualizado trabajo partidario, reconociendo en ella la nueva forma de participación popular. En un país donde casi el 70% de la población reside en las ciudades, es deber nuestro liderar sus inquietudes.

El  hombre nuevo merece un partido, el partido del pueblo

Este tipo de iniciativas deberán recaer sobre un nuevo modelo de partido político que responda de forma agresiva a las nuevas formas de agrupamiento humano con fines específicos que se dan en la actualidad. Estas se manifiestan de forma ejemplar en comunidades de internet y que poco a poco engrosan grandes sectores de la nueva sociedad en construcción. Propongo construir entonces una gran plataforma de intereses que concentre las inquietudes de las  mayorías, que cruce transversalmente el interés de los creadores y recreadores de trabajo, acondicionando sobre nuestros principios, la nueva arquitectura ideológica en la que el nuevo sujeto social oprimido canalice sus renovadas energías vitales. Asesinemos la anquilosada maquinaria electoral por anacrónica y ruin y renovemos el contrato social roto con el pueblo. Recién ahí podremos volver todos los apristas sin distinción de edad, género o raza a ser el órgano de las juventudes libres del Perú.