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martes, 6 de noviembre de 2012

CEMENTERIO EL SAUCE: UNA MIRADA AL PEREGRINAJE POPULAR EN TORNO A LA MUERTE. Por Hernán Hurtado


CEMENTERIO EL SAUCE: UNA MIRADA AL PEREGRINAJE POPULAR EN TORNO A LA MUERTE. Por Hernán Hurtado

Un especial agradecimiento a Medalie y Christopher, que guían  y alimentan las curiosidades del entrañable El Sauce 
Me atrevo a decir que el cementerio El Sauce es el cementerio más antiguo  (aproximadamente de inicios del siglo XX) de San Juan de Lurigancho y el más grande después de Nueva Esperanza en Villa María del Triunfo,- este a su vez es el segundo más grande del mundo después de Al-Salan en Irak-. Al igual que la mayoría de cementerios populares se encuentra en un desordenado crecimiento en la boca de la quebrada del mismo nombre. A diferencia de los estilizados y enjardinados cementerios de la high life limeña, aquí se observa una auténtica expresión provinciana, de todas las sangres, culto a santos patrones mestizos, ofrendas y ceremonias de libación y una amplia ofrenda gastronómica que los deudos comparten con sus seres queridos fallecidos. 


Ubicación del cementerio El Sauce - SJL

El Sauce se ubica en el distrito de San Juan de Lurigancho, Lima, muy cerca al Hipermercado Metro de la Av. Próceres. Se puede llegar vía la Av. Los Jardines Este con dirección al Sur o por la Av. Santa Rosa (también conocida como Celima por referencia a la fábrica) en dirección al Sur. Exactamente El Sauce es una quebrada ocupada desde tiempos prehispánicos, que en los últimos 300 años fue límite de haciendas y tierras de cultivo, pero en la última centuria se reocupó rápidamente todas las faldas y promontorios alrededor de El Sauce. De tal forma que el núcleo de la quebrada se reutilizó y sigue siendo utilizado como Cementerio moderno.


Por tradición cada primero de noviembre se celebra el día de los muertos. Más allá de un día libre o feriado, se anota toda una fiesta popular, un reencuentro de los vivos con sus parientes desaparecidos como si estos no hubieran dejado de existir, como si el fuerte credo a los espíritus por encima de la materia fuera tenor tutelar. De tal forma que el espacio del cementerio se torna en una cita multitudinaria, cada quien en relación a su ancestro familiar, cada quien en relación al reencuentro y recuento de sus historias ligadas al muerto fuera de la cotidianidad. Un gran sector de Lima, más de 40 mil almas, acuden diferentes de entre ellos a reproducir un comportamiento sagrado único entre sí, pero similar.



Práctica sagrada de libación
Es incalculable la cantidad de entierros y del mismo modo muchos nichos son difíciles o imposibles de identificar. Por 150 a 200 nuevos soles puedes adquirir un cómodo nicho y si tu economía e interés te lo permite por 500 a 600 soles puedes establecer una cripta familiar aterrazada en los espacios vacíos del cerro en las márgenes del cementerio.



Aquí el principal vehículo y ofrenda para el desfleme emocional es el licor en cantidades industriales en dos populares presentaciones, la cerveza , la chicha de jora y en menor cuantía la chicha de molle, y este proceso y rito de libación al muerto es acompañado por varias formas de música, desde un potente estéreo, cantantes de chicha, salsa, folclor, danzantes de tijeras hasta orquestas y bandas en vivo,- los precios varían, pero en general todo es accesible-, los baños son improvisadas cistas o letrinas recubiertas con palos y plástico y el costo varía entre 20 a 40 céntimos.


PEREGRINAJE AL SAUCE

A simple vista mucha gente desde tempranas horas (4:00 a.m.) acude al cementerio a ver a sus familiares y amigos fallecidos. El paisaje cultural del Cementerio se transforma y torna en paisaje sagrado al tenor del día de los muertos (también en el día de la madre) de donde cada uno de los peregrinos, los nichos y demás son elementos sagrados y partes de un todo. Se estila identificar “peregrinación” con el desplazamiento masivo a cierto lugar sagrado (espacio y tiempo) para ofrendar, vía rituales, a los ancestros,- en otros casos a los patrones y/o ídolos como las cruz de Motupe, o a las montañas tutelares como Ocongate y la fiesta del señor del Qoylluriti-, en este caso específico a los familiares y/o amigos muertos. Aquí se aprecia en todas sus dimensiones el matizado sincretismo, es decir, existe un aparente clima cristiano por las cruces y ciertos funerales, pero en realidad se advierte con mucho énfasis una resistencia de cosmovisión mortuoria, el andino esta convencido de una celebración mortuoria auténtica donde al muerto se le festeja con bebidas y alimentos, se le arregla su última morada con la pretensión de reproducir una fiesta muy diferente a la visión del luto y funeral occidental. 

Los sauces adornan gran parte del cementerio, no indican caminos ni linderos, sino se resuelven como salpicados en el paisaje. Sospecho que hace algo más de 30 años la quebrada debió ser casi exclusiva de sauces y facilitaba la elaboración de chicha de molle, que es una suculenta y refrescante bebida de los frutos machos fermentados, y esta fuertemente vinculado con festividades locales. De tal suerte que los sauces y el cementerio parecieran dibujados, celebrados y desde siempre haberle dado el nombre al Cementerio El Sauce.

PERSONAJES HEROICOS 

Debo reconocer que esperaba un menor grado de interacción de personajes artísticos y cómicos. Después del rubro de licores y comidas el más pedido es el de artistas, sobretodo de bandas que vienen calentando gargantas desde las 4:00 a.m. en los exteriores del camposanto. Suelen cobrar por media hora 30 nuevos soles o pueden negociar con cervezas y comida.

Inocencia - Cementerio El Sauce SJL

Edith Flores, artista vernácular es muy solicitada en el cementerio El Sauce

Ella es Edith Flores, cantante vernácular, y sus servicios artísticos responden a los honorarios de cinco nuevos soles por tema (cada tema se estima entre 4 a 8 minutos) y ostenta un amplio repertorio de conocidas canciones y otras de su autoría. Es muy solicitada y aunque el día no le da para abastecer a todos los peregrinos, una gran mayoría la solicita con anticipación para evitar la espera. Posee un moderno amplificador y potente equipo de sonido que le facilita las pistas.




Un personaje indiscutible de la comicidad popular es el travestido de globos,- ese de peluca castaña, lentes psicodélicos, maquillaje improvisado y desmedido, globos en lugar de pechos y glúteos, y viste algún viejo vestido o faldón-. Exactamente no se sabe dónde, cuándo ni cómo apareció, pero es sujeto inevitable en los espacios populares, lo puedes encontrar ofreciendo desde caramelos hasta realizando parodias maritales con el menos afortunado del grupo. Suelen llevar medias pantys rellenas de retazos que fingen de falo para molestar a los que no les colaboren. Su performance es intimidar y hacer reír a cambio de algunas monedas.
Danzantes de Tijeras compiten todo el día en ofrenda a sus ancestros



Cada familia, de acuerdo a sus raíces, procura e intenta recrear celebraciones nativas. Por ejemplo una familia huancavelicana de danzantes de tijeras elabora la mejor presentación posible sin costo monetario alguno, sin merced a ninguna forma de inversión capitalista, sino por la sencilla retribución a sus raíces y a sus ancestros. No se escatima en el gasto, sino en el nivel de presentación festiva. Entre los mismo familiares danzantes de tijeras compiten todo el día por saber quien fue el que mejor ofrendó con su arte.