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jueves, 13 de diciembre de 2012

NOTAS DE COMBATE- LAS COMISIONES REORGANIZADORAS Y LA UNJMA, PRÁCTICA FUJIMONTESINISTA DE LA ANR. Por Hernán Hurtado





NOTAS DE COMBATE- LAS COMISIONES REORGANIZADORAS Y LA UNJMA, PRÁCTICA FUJIMONTESINISTA DE LA ANR. Por Hernán Hurtado

A propósito de la toma de la Universidad Nacional José María Arguedas, Andahuaylas, Apurímac.


Solidaridad con la protesta de estudiantes y docentes de la Universidad Nacional José María Arguedas y el pueblo andahuaylino en pleno que solicitan con urgencia la renuncia de la Comisión Organizadora. Históricamente las Comisiones impuestas por la ANR dicen que cumplirán con lo prometido al asumir funciones y nunca lo hacen, además de quedarse más tiempo del que se les asigna. Entonces, por antecedentes, no se puede negociar ni acordar con las Comisiones Organizadoras.

Las universidades nacionales se conciben como centros de formación profesional, como motor creador de ideas, como foco de ciencia y a su vez como un modelo de democracia, donde se eligen representantes estudiantiles y docentes y estos a su vez eligen a las autoridades en sus respectivos órganos de gobierno: Consejo de Facultad elige decanos y jefes de departamento y la Asamblea Universitaria elige rector, vicerrectores y secretario académico. Sin embargo la autonomía y cogobierno estudiantil ha sido venido a menos en los últimos doce años a consecuencia de la boba despolitización de las universidades, argumento con el cual Fujimori sustentaba la lucha contra el terrorismo en las universidades, es decir, imperó la ligera lógica que las universidades deben ser escolásticas y no ágoras de discusión ni competencia política,-típica faena de dictadorzuelos- que se agravó con la imposición de Comisiones Reorganizadoras (CORE) en 1992,quienes dijeron que su gestión duraría máximo un año y se quedaron hasta el 2000, que a su vez imponían o disponían sin fiscalización alguna de los recursos económicos y plazas docentes y administrativas. En cristiano: hicieron lo que les vino en gana.

¿Por qué han sobrevivido estas mañas en la ANR?

A la fecha varias universidades se encuentran con Comisiones de Reordenamiento y Gestión Comisiones Reorganizadoras, es decir, intervenidas por  la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) mediante una terna de docentes  principales de otra universidad porque considera que peligra la estabilidad  o existe un debilitamiento de gobierno y/ gestión. Por ejemplo la Universidad Nacional Federico Villarreal no pudo concretar elecciones estudiantil es ni docentes, por eso la bienaventurada y preocupada ANR atinó en imponer una Comisión de Orden y Gestión. Anunciaron quedarse tres meses para convocar a elecciones. Mentira. Se quedaron más de un año. Esta práctica abusiva y déspota atenta contra la autonomía universitaria, contra la esencia democrática de la universidad y en general resulta perjudicial en la medida que percude y recrudece el clientelismo y redes de corrupción y arrincona en un callejón sin salida el futuro de la educación superior. Bajo la lógica de inestabilidad y orden, donde las universidades particulares gozan de beneficios e incluso de dispositivos legales que pasan por encima la Ley Universitaria, no existe la preocupación de la ANR. Mientras tanto aún no se materializa el voto universal para elección de autoridades universitarias que eventualmente pondría en jaque las maquinarías politiqueras de los seudodirigentes estudiantiles encarnados en redes de clientelaje.

Los estudiantes deben rechazar y repudiar las imposiciones y consecuentemente solidarizarse con las universidades oprimidas y acosadas por las intervenciones, dónde no existe forma de fiscalizar y carece de representación estudiantil, que a grandes rasgos es un gobierno de facto, punta de lanza del totalitarismo de la ANR.

La ANR debe preocuparse por la calidad educativa, por generar y promover inventiva, por la infraestructura, por presionar y supervisar el gasto eficiente del presupuesto en las universidades públicas. La ANR no debe ser un enemigo de la universidad, sino su aliado incondicional, su principal vocero y promotor. La ANR es consecuencia del voto de las universidades y no de la imposición de una Comisión Reorganizadora. La ANR debe abandonar esta medida impositiva y nociva para la institucionalidad universitaria y debe fomentar con el ejemplo la transparencia y la buena gestión.

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