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viernes, 11 de octubre de 2013

APUNTES CLAVES SOBRE EL TURISMO, LA OPORTUNIDAD DEL PERÚ Por Renzo Ramos Pizá

En la actualidad muy pocos sectores poseen tantas perspectivas positivas y potencialidades económicas a futuro como el Turismo, llamado la industria sin chimeneas, él que  se consolida como una de las mejores oportunidades para el desarrollo socioeconómico que el Perú no debe dejar pasar, generando inversiones, disminuyendo la pobreza y consolidado la imagen e identidad nacional del País.

Para entender el contexto en el que se desarrolla el turismo, revisemos unos datos previos de lo que ya está produciendo esta industria limpia en el Perú y de las medidas que se deberían tomar a futuro.
Actualmente el turismo es la tercera actividad generadora de divisas en el país, el presente año ingresarán 3,800 millones de dólares y llegarán más de 3 millones de turistas internacionales según estimaciones económicas del Scotiabank, algo nunca antes visto, además el gasto per cápita por turista será de 1200 dólares y se generaran  inversiones por 1500 millones de dólares para el 2013. Adicional a esto la tendencia económica ubica al turismo como la primera actividad generadora de divisas en el Perú hacia el año 2035.

Por otra parte el turismo contribuye en promedio con el 9% del PBI según cifras de la CCL, que se divide en un 3,7% generado por el turismo receptivo a través de los turistas extranjeros y el restante generado por el turismo interno a través de los turistas nacionales, aquí debo llamar la atención por la desactualización de la Cuenta Satélite de Turismo, responsabilidad de la actual gestión y que permitiría medir en forma precisa el impacto de la actividad turística.

Si bien es cierto las perspectivas auguran que los números seguirán creciendo, tenemos que ser conscientes de la poca importancia que se le ha dado a este sector, dentro de los proyectos aprobados por el SNIP el 2012 solo 116 eran de turismo y este año solo son 40, siendo uno de los sectores con menos ejecuciones de inversión pública sobrepasado abismalmente por otros. Por otro lado la falta de una política nacional de turismo, lo ha dejado como un sector de segundo nivel, desaprovechando su inmenso potencial a diferencia de países como España o México donde el turismo es el motor de sus economías.

El turismo puede actuar como imán de nuevas inversiones, generando diversos destinos y clusters turísticos, lo que propiciaría la creación de infraestructura, la mejora de las capacidades humanas, el fomento del emprendimiento de micro y pequeñas empresas,  beneficiando directamente a las poblaciones aledañas a los atractivos turísticos y creando miles de puestos de trabajos, ingresos para los municipios y regiones y sirviendo de instrumento eficaz de lucha contra la pobreza. Todo esto se traduce como el “Efecto multiplicador del Turismo”, el cual beneficia directa e indirectamente a muchos sectores.

Los Retos: Crear las condiciones y mejorar la competitividad

Por otro lado debemos de entender que mientras nosotros avanzamos en los números otros países también avanzan, por lo tanto los objetivos turísticos del Perú no solo deben centrarse en el aumento del ingreso de turistas, sino por el contrario debemos enfocarnos en la mejora de la calidad de la actividad turística y de la competitividad donde actualmente estamos ubicados en el puesto 73 según el Índice de Competitividad en Viajes y Turismo del Foro Económico Mundial, debido entre otras cosas a la falta de infraestructura turística y a la inseguridad.

Al mejorar la competitividad, aprovecharemos mejor nuestras ventajas comparativas que son el ser un país multicultural y megadiverso, para convertirlas progresivamente en ventajas competitivas y así tener el impulso necesario para las próximas décadas. La Marca País que es uno los logros dejados por el gobierno Aprista debe servir de base para consolidar nuestra imagen competitiva en el extranjero.
Otra de las medidas necesarias, es descentralizar la oferta turística del Cusco desarrollando nuevos nichos de turismo como el gastronómico, el de observación de aves, el de aventura, el de sol y playa y aprovechar el auge del turismo rural comunitario, los cuales al ser poco conocidos en el país se presentan como una oportunidad esplendida de atracción a los turistas extranjeros.

Finalmente desarrollar las condiciones dentro de una política de estado, que mejore la seguridad ciudadana, acondicione la infraestructura, fomente las inversiones y promueva el emprendimiento de nuevas empresas, pondrán las bases para el fortalecimiento de esta industria.

Como hemos visto las perspectivas económicas marcan una tendencia positiva del turismo, las cartas están sobre la mesa, ahora la tarea es virar el rumbo del desarrollo del país hacia esta industria que nos propone un panorama alentador hacia el futuro.