Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

miércoles, 4 de mayo de 2011

Con el perdón de Vallejo

Al fin de la elección,
y muerto ya el Partido, vino hacia él un dirigente
y le dijo: "El Apra nunca muere"
Pero el Partido ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron los dos secretarios generales y repitiéronle:
"El Apra nunca muere"
Pero el Partido ¡ay! siguió muriendo.

Acudió a él todo el comité ejecutivo nacional,
clamando: "El Apra nunca muere"
Pero el Partido ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon todos los miembros de la comisión política,
con un ruego común: "El Apra nunca muere"
Pero el Partido ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los apristas de corazón, sin cargo de por medio,
con carné y sin carné
le rodearon; les vio el Partido triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer compañero; echóse a andar...

*Perdónanos Vallejo, pero todos tenemos Marías que se van


Jaicec Espinoza Sandoval