Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

viernes, 24 de junio de 2011

Juegos de teoría - por Chiara Ode



Chiara Ode
A Chiara Ode le gusta caminar por la playa en noches desiertas, ir a fiestas con sus amigos, y  cuando tiene interlocutores, hablar sobre la relatividad del tiempo. Aquí nos escribe unas reflexiones relacionadas a la teoría del espacio-tiempo-histórico.

¡Deténganse ya científicos! Ustedes quienes están dibujando la posibilidad de viajar en el tiempo, pues ya no será necesaria una máquina, una caja que pueda viajar a través de los años, llevando gente del presente al pasado, del pasado al futuro, del futuro al presente: será tan solo necesario un avión. 

Hoy, siglo XXI, época de cambio acelerado, de consolidación de ideologías, de modelos de desarrollo; o debería quizá omitir el plural y hablar de la consolidación de una ideología y hablar de un modelo de desarrollo, hablar de liberalismo, hablar de capitalismo y enrolar ambos sistema en un fenómeno mayor al que se le ha dado un nombre y es este globalización. Cierto es que los científicos sociales remontan sus inicios a siglos anteriores, pero cierto es también que hoy cobra fuerza mayor, hoy ha afilado sus garras, hoy tiene escudos y cimientos más sólidos y hoy, hoy tiene un espíritu, un fin ya trazado que responde al modelo de desarrollo hegemónico, responde a territorios ganados  fuerza de ideas, de propuestas, de formas, de países que desde tiempos pasados fueron alienándose, de discípulos que por determinadas circunstancias históricas, política, económicas, sociales superaron maestros: Estados Unidos, superó a su madre Inglaterra tras la primera guerra mundial y al maestro norteamericano le pisan hoy los talones las nuevas potencias emergentes.

El mundo ha trazado ya su fin y su destino, se encamina rápidamente a consolidarse como un mundo geopolíticamente unipolar, sin haberse preguntado si será beneficioso para todos los pueblos, dejándolos además, sin alternativa alguna. Si el fenómeno de la globalización logra finalmente tragarse la tierra, pues reitero entonces  ¡científicos deténganse ya! Su labor con la máquina de tiempo ya no será necesaria. 
 Sin embargo, es preciso señalar que será siempre una carrera, es verdad que se tiene que ya una meta, pero hay quienes están más cerca a ella, quienes están lejos y están quienes recién se encarrilan en ella ya sea por conveniencia o por lo que los funcionarios africanos denominaron TINA que quiere decir, There is no Alternative. Brasil, por ejemplo, competidor constante, hoy se ha rehidratado y va corriendo a gran velocidad por la senda;  se ha repotenciado también la competidora oriental, China; la India, no deja su constancia y Rusia nos demuestra que rendirse no es una opción. Estados Unidos tiene la delantera y aún así se rompa una pierna, mantiene su paso y basta con ponerle un yeso o inyectar fondos a la economía para que siga corriendo, pero ojo, la herida continúa ahí. América Latina, compite también, compite con muchas mochilas cargadas de piedras de historia, piedras deudoras, piedras cansadas, piedras valiosas que en la carrera van vendiendo a sus competidores desde que ocuparon un puesto en la carrera. 

Haya de la Torre y Einstein hablan de fútbol
Ahora encajemos el contexto con un poco de teoría: cada pueblo, país incluso región se rige o inicia propiamente su historia- advierte Hegel  cuando logra elevarse a la conciencia. La conciencia en este caso responde al Espacio-Tiempo histórico, de lo que más tarde Víctor Raúl Haya de la Torre se hace cargo a través de una tesis.  Tomando unas palabras del pensador aprista,  se entiende por Espacio-Tiempo histórico lo siguiente: “…el Espacio Histórico no es solo el espacio geográfico, que puede ser una zona inhabitada o inhabitable en el mundo, regiones polares, la jungla o el mar mismo, también espacios geográficos. El Espacio tiempo histórico supone, además, lo que Hegel llamaba “escenario de la historia”, vale decir continente geográfico y contenido humano, pero ya relacionado con la influencias que mutuamente se ejercen entre los evolucionados grupos sociales y la tierra que habitan y dominan, sobre la cual erigen un proceso cultural que implica una conciencia social” [incluyendo medio geográfico, raza, psicología] En cuanto al tiempo anota lo siguiente: “Así también  tiempo histórico no es el tiempo cronológico ni el tiempo biológico, ni exclusivamente el tiempo subjetivo (Ich-Zeit) individual. Es el sentido y la expresión de tiempo social que surge de la “trama de relaciones”, para acogernos a la precisa definición de Leibnitz, entre el hombre como parte de lo que podríamos llamar su grado de conciencia cultural.” [Se tiene en cuenta además, el grado de  evolución económica, política y cultural así como la etapa de desarrollo material y espiritual]

Múltiples usos del viaje en el tiempo
Teniendo en cuenta la creciente alienación geopolítica del mundo-globalización, sin dejar de lado las consideraciones de espacio-tiempo histórico, no sería extraño (por los distintos grados de desarrollo de los países que van apuntando al fin ya mencionado) si afirmáramos  que si un latinoamericano quiere viajar al futuro debe tan solo tomar un avión a Nueva York. Y si en París, por ejemplo, desean pasear por el pasado, podrían viajar a Perú  y ver un proceso en ese espacio presente para Perú, pero tiempo –proceso  ya superado en París. Para no flotar vagamente en las palabras, ejemplifiquemos, pongámosle nombre al proceso ¿qué tal industrialización? ¿Calza? La asimetría entre los países del centro y de la periferia que señala que señala la CEPAL (comisión económica para América Latina) al término de la segunda guerra mundial, exponía cierto diagnostico y una determinada receta para el desarrollo del continente y quizá de haberse logrado aplicar las propuestas, el viaje en el tiempo, que supone la travesía de países del centro a la periferia  no sería tan distante.

Es tan solo necesario variar de espacios para viajar en el tiempo, siempre y cuando giremos bajo el eje de las pretensiones de la globalización, ese gran fenómeno que caracteriza a la era.