Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

miércoles, 22 de junio de 2011

II Conferencia; Iconos del Pensamiento Político Peruano: Haya y Mariátegui - Por Hernán Hurtado

Para seguir conquistando el mundo, nuestro amigo y dirigente estudiantil del CUA-UNFV Hernán Hurtado nos envia su invitación a su universidad para actualizar el debate Haya Mariátegui con los intelectuales Hugo Vallenas y Tony Zapata. Se prometen camotes y cortada a la salida.

En el marco de las actividades académico-culturales del Comando Universitario Aprista de la Universidad Nacional Federico Villarreal (CUA-UNFV) presentamos esta didáctica Conferencia sobre los aportes de dos hombres jóvenes que pretendieron la transformación social y la redención de un Pueblo peruano bastante postergado.



Allá por el Oncenio de Leguía, una generación curiosa y muy influenciada por el pensamiento de Manuel González Prada, asume el protagonismo atrevido de romper los esquemas reaccionarios derivados de la educación elitista de la Universidad San Marcos, fiel reflejo del aristocrático Status quo. Esta generación autodenominada del Centenario (en conmemoración a la Independencia y fundación de la República) concibió dos hombres, que mas tarde serian referentes indiscutibles del pensamiento político peruano del siglo XX.

En los jóvenes Víctor Raúl Haya de la Torre (VRHT) y José Carlos Mariátegui (JCM) reposan las inquietudes y aventuras constructivas de una generación que apostó sin miedo por un país justo y libre. A lo largo de un trayecto que va desde 1919 hasta 1930, los encontramos a veces aliados y a veces distanciados pero siempre cerca, motivados por las experiencias  reivindicativas de la “Jornada por las 8 horas”, “la Reforma Universitaria”, “Fundación de las Universidades Populares Gonzales Prada”, “Oposición al Intento de Consagración de la Nación al Sagrado Corazón de Jesús”, etc. Estuvieron juntos en proyectos  culturales de índole revolucionaria: las UPGP, la revista Claridad, la revista Amauta, la etapa inicial del proyecto APRA, etc. Estuvieron distanciados al fundar, respectivamente, Haya de la Torre el aprismo como movimiento partidario indoamericano; y Mariátegui el socialismo marxista como expresión de un proyecto revolucionario sin calco ni copia. Sin embargo, siguieron estando cerca al rechazar dogmatismos e imposiciones ajenos a nuestra realidad.

Nosotros como herederos de Haya de la Torre reconocemos su aporte constructivo y su infatigable labor antiimperialista, su destacada acción propagandista y su incansable tarea de darle a la política un original sentido redentor. Ideólogo y fundador de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), movimiento basado en auténticas experiencias populares como la revolución mexicana y la lucha revolucionaria en Nicaragua de Augusto César Sandino; y  ofreciendo una alternativa novedosa a la dominación del Imperialismo Yanqui en nuestro continente.

Del mismo modo en Mariátegui, salvando distancias, rendimos homenaje al contundente defensor del Haya de la Torre desterrado y perseguido político de 1923-1924. Y reconocemos en él, entre 1926 y 1928, un momento de alianza solidaria sobre puntos concretos del programa fundacional del aprismo. Pero somos críticos de su viraje al marxismo leninismo cercano a la órbita comunista que se hace evidente en 1928 y la consiguiente creación de un partido clasista lamentablemente sectario e insensible ante lo particular de nuestra realidad. De ese pensamiento socialista rígido han ido surgiendo, además de grupos comunistas enteramente supeditados a las dictaduras comunistas de turno (Rusia, China, Cuba, etc) diversos otros grupos que pretenden basarse en su legado sin ir más lejos de constituir sectas de izquierda totalitaria marxcéfala, difusas y confusas, incapaces de generar movimientos políticos de envergadura masiva.

 Sin embargo, es importante conocer a fondo el escenario político de aquel entonces, la riqueza del pensamiento de estos dos grandes líderes frente a los desafíos de esos años  y la influencia que irradiaron. Y, puesta nuestra posición que no consideramos rígida ni finalizada, dejamos la polémica abierta en manos de nuestro público.

Hernán Hurtado