Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

lunes, 1 de agosto de 2011

La columna de Odiseo - ¡Play off con foul doble! Por Enrique Valderrama

Lo acaecido en el congreso el 28 de Julio ha generado un clima de bastante preocupación y una profunda indignación en algunos  sectores de la sociedad y del movimiento estudiantil. Aquellos que profesamos ideas de cambio social ligadas a la izquierda democrática, las cuales se encuentran bastante alejadas de la demagogia y la intolerancia de las dos principales fuerzas políticas representadas en el congreso, estamos bastante impactados por lo que vimos hace unos días en el Hemiciclo.

El discurso del Presidente Ollanta Humala fue bastante general, sin entrar a profundizar los temas centrales y reafirmando ciertas promesas pero dándoles el matiz de moderación que pudiese tranquilizar a una buena parte del sector empresarial. En ese sentido fue la afirmación relacionada al incremento del salario mínimo vital en 150 soles, pero introduciendo un mecanismo por etapas, es decir en dos momentos, cada uno de 75 soles. Recalcó además que todo cambio debe ser gradual y racional.  El balance fue un discurso centrista y moderado.

En este sentido hay que advertir que la tregua para reformas graduales, dadas las expectativas generadas por Humala Tasso no será para nada prolongada y que deberá lidiar principalmente con los dirigentes de la CGTP , quienes luego de saludar el discurso han mencionado que el aumento debería ser en un solo tramo y que están a la expectativa de lo que ocurra, ya que no se ha hecho mención a ninguna medida relacionada a la estabilidad laboral,  sin duda han tomado el aumento  como una forma superficial de tocar el tema del trabajador.

Los gremios en general, pero la CGTP en particular dado su abierto apoyo en la campaña, van a ejercer mucha presión al nuevo régimen por las tan ansiadas reivindicaciones, luego de supuestamente muchos años de “neoliberalismo”. Otro punto que genera preocupación es la implementación de la pensión 65, en los “80 distritos más pobres del País”, que si nos detenemos un instante a analizar es muy probable que la esperanza de vida en estos lugares no llegue ni a los 65, con lo cual el anuncio tendría una carga muy fuerte de demagogia. No se habló de la carrera pública magisterial, ni de la ley de consulta previa, tópicos fortísimos en la campaña.

Veremos como sortea todo esto el flamante presidente, esperemos que no termine en crisis por no medir la magnitud de sus promesas y la naturaleza de sus aliados. Se nota en ciertos sectores de la “izquierda moderna”  y de la “tecnocracia progresista” un cierto recelo por la política de alianzas y del gabinete de múltiples tendencias; al apoyo total mostrado en campaña, hoy reina  en cambio un inquietante apoyo tibio y en muchos casos una expectante y cautelosa espera.  Creo que esta actitud se explica en gran medida por cómo se ha conformado el gabinete, en donde el ala marxista del humalismo esperaba un espacio mayor y no sólo el ministerio de la Mujer y Proyección Social; se vería reafirmado el temor de muchos de asumir pocas responsabilidades y todo el costo político del gobierno. Si deciden finalmente apartarse sería bueno tender puentes con ellos para formar una oposición racional y de izquierda democrática.

Lo más saltante en el discurso presidencial fue el anuncio de un Estado con un rol más activo en lo económico, por ejemplo se habló de la importancia de una línea aérea de bandera, situación que sólo sería viable a través de una antojadiza reinterpretación constitucional ó en todo caso de una modificatoria puesto que,  tal y como está redactada la carta magna del 93, al Estado sólo le corresponde un rol subsidiario en la economía, vale decir que sólo se manifiesta en las dinámicas económicas como empresa cuando la oferta del mercado no sea suficiente o sea inexistente.

Este asunto hay que tomarlo con mucha prudencia ya que algunas experiencias previas demuestran que el Estado no es un empresario idóneo y que se suele generar niveles altos de corrupción en las empresas estatales, sin embargo no podemos afirmar que de plano esta medida es incorrecta ya que podría en esta ocasión con una fiscalización adecuada y contratando técnicos de nivel poder resultar un éxito. Veremos que sucede.

Sin duda lo más polémico fueron los juramentos del Presidente y de sus dos vicepresidentes, quienes juraron por “los valores y el espíritu de la constitución de 1979” el primero y por la “constitución de 1979” los dos últimos. En este punto he escuchado opiniones bastante radicales y fuera de lugar, como la que señala que esta fórmula invalida el juramento y que por ende tenemos un presidente de facto. Esta posición ha sido descartada ya por más de un jurista y creo que opiniones como la antes mencionada sólo corresponden a un intento de aprovechamiento político bastante grotesco de un acto que en mi concepto es bastante demagógico pero no por ello ilegal.

El juramento en cuestión no representa más que una pose, un saludo a la bandera bastante fuera de lugar, ya que en el mismo promete respetar el orden constitucional e inmediatamente después jura por los valores y principios de la constitución del 79. Si alguien realmente quiere que se evoquen estos valores en detrimento de los hechos que quebraron el estado de derecho y que dieron finalmente vida a la carta del 93, debería haber planteado y reafirmado su posición respecto a cambiar la constitución, eso sería lo realmente principista, pero no lo hizo. Creo que la evocación a la citada constitución no ha servido más que para una premeditada provocación a ciertos sectores reaccionarios y para darle un aire demagógicamente moralista al nuevo régimen.

En cuánto a la provocación mencionada, si bien no sirve para construir unidad en torno al nuevo gobierno, si bien fue un actitud demagógica, si bien estaba fuera de lugar; en ningún sentido justifica la visceral y desmedida reacción de dos de las principales miembros de la bancada fujimorista, en especial Martha Chávez quién no paró en ningún momento de dar alaridos de reproche blandiendo un ejemplar de la constitución del 93, cual sagrada escritura en un intento por exorcizar a Humala mientras éste daba su discurso. Una vergüenza realmente que actitudes como éstas dañen no sólo la majestad del Parlamento sino además nos dejen una terrible impresión frente a los mandatarios que asistieron a la toma de mando.

Además de excesivo e irracional el reclamo encierra cierto cinismo, puesto que mientras que le reclaman a Ollanta Humala que respete la Constitución del 93, no se fijaban que el régimen que cercenó la ética nacional y violentó el Estado de Derecho fue el que ellas defendieron, llegando incluso a jurar por el dictador que ejerció el mando casi absoluto desde el 92 hasta el 2000. Me parece inadmisible que aquellos que han demostrado que no han reflexionado ni enmendado su manera de concebir la política traten no sólo de sabotear el mensaje presidencial si no que además esgriman argumentos morales. Creo que en esta ocasión, sin llegar a excesos, debe someterse a este par de parlamentarias a la comisión de ética del Congreso.

Los muchos decibeles que generó la garganta agresiva de Martha Chávez desató a su vez la reacción de la bancada oficialista quienes empezaron a corear arengas, algo bastante lamentable que hizo ver del evento una guerra entre hordas desprovista de toda moderación y todo sentido de la realidad. Esto crea un clima de pesimismo respecto al manejo que tendrá el primer poder del Estado, en donde la bancada del nacionalismo pretenderá impulsar medidas entre reivindicativas, esperemos, y demagógicas, siendo cualquiera la naturaleza de las propuestas recibirán un bloqueo feroz de los fujimoristas, quienes al parecer la derrota ha hecho entrar en una dinámica destructiva, de la cual esperemos se retracten conforme avance la gestión por el bien del país.

Quiero añadir además dos cuestiones que me parecen no hay que dejar de lado: la mención de Ollanta Humala sobre Haya de la Torre, y unas declaraciones del segundo vicepresidente Omar Chehade en relación a que su juramento era para “reivindicar la Constitución Hayista”.  Creo que la reivindicación y el recuerdo de Víctor Raúl es algo que le pertenece a todos los peruanos y que además es cierto que los valores y principios que el impulsó fueron siempre pensando en los más pobres del país y que parte de estos principios, junto con otros conceptos social cristianos, se ven reflejados en la Carta Magna del 79.

 Esperamos que estas menciones respondan realmente a un real compromiso democrático, principal legado de Haya de la Torre, y no a una pose mediática para empezar a allanar el camino hacia un cambio constitucional que permita acciones reñidas contra la democracia. Estaremos atentos a los senderos que tome el oficialismo. Mientras tanto y sin dejar de reconocer que es una medida radical sería de la opinión de que los 4 parlamentarios del Partido del Pueblo busquen algún tipo de alianza con otros parlamentarios para conformar una bancada en donde puedan expresar sus opiniones y sus puntos de vista. Luego de ver el modo de operar de las dos principales fuerzas políticas parlamentarias creo que será indispensable que los apristas electos puedan participar del debate.

A Perú Posible se le cuenta en medio de la intolerancia, que poco aportará al arribo de consensos, a partir de la expulsión de Carlos Bruce del mencionado grupo político sólo por disentir de la posición del ex presidente Alejandro Toledo. Si bien es saludable buscar uniformizar criterios dentro de cada grupo parlamentario, esto no puede justificar una separación sin proceso de un dirigente, que al menos mediáticamente se mostró siempre un persistente defensor del proyecto peruposibilista.

El gobierno de Ollanta tendrá que librar varias batallas en el plano social,  con los gremios presionando, con las regiones que no acallarán sus demandas y con un congreso convertido en un ring de kickboxing, la importancia vital de los asesores y de la capacidad para generar acuerdos del primer ministro Salomón Lerner serán vitales, después de los primeros cien días podremos tener un panorama más claro del camino que seguirá el régimen, si es que se basa en la hoja de ruta final de campaña o si se sumergen en alianzas extrañas, dejando en el terreno de la constatación las dudas acerca de si el proyecto Humalista no es más que un cúmulo de individualidades rodeando un núcleo o clan familiar que toma las decisiones guíados por intereses de secta con una improvisación atroz. Esperemos que estas teorías en el ejercicio sean descartadas.

 La nota simpática de la jornada fue el espectáculo cultural en la plaza de armas, cuyo estrado se asemejaba mucho a la forma de un retablo ayacuchano multicolor, con presentación gratuita de Tania Libertad incluida, evento que dejó animado a más de uno que fue a celebrar la fiesta de la Patria. Esperemos que no sea el único acierto del régimen en algún tiempo.