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miércoles, 10 de agosto de 2011

El poder de los medios de comunicación. Por Luis Felipe Jave



En Ecuador, un Juez, en el mes de julio, ordenó la pena de cárcel para los dueños de un medio de comunicación y el pago de una reparación de 40 millones de dólares en una sentencia por un proceso de difamación seguido por el mandatario Rafael Correa contra los dueños del medio. La sentencia ha sido cuestionada por la comunidad internacional y ha merecido diversos comentarios de rechazo de personalidades en América Latina. Los medios comentan que a través de esta medida el mandatario pretende acallar al medio que viene denunciando irregularidades en su gobierno.  

En Perú, un amigo con cara de santidad y voz sacramental, exclamó: ¡Yo tengo fe de que ella es la asesina! haciendo referencia a Rosario Ponce López, respecto al caso del joven desaparecido en el valle del Colca,  Ciro Castillo Rojo. Mi amigo no conoce a Rosario ni conoció a Ciro, mucho menos conoce a sus familiares, de tal forma que no tiene como obtener información directa del caso, sin embargo, ya tiene una opinión valorativa respecto del mismo sobre la base de información recogida de la prensa.

Estas dos situaciones nos dan una señal de la importancia de los medios de comunicación y su poder el cual radica en su capacidad de generar en sus consumidores corrientes de opinión y emociones respecto de la información que publican. Algunas opiniones llegan a “incomodar” a los gobernantes como en el caso de Ecuador; otras llegan a tomar la forma de dogma de fe como en el caso de mi particular amigo, y si también tenemos en cuenta que los medios de comunicación  informan a casi el total de la población, comprenderemos aún más la dimensión de su poder.

Los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad y deben actuar de manera ética al trasmitir la información a la población. La democracia permite el ejercicio de la libertad de expresión, los comunicadores que ejercen este derecho, deben en todo momento tener presente dicha responsabilidad.

Para consolidar al Perú como una nación democrática, es importante que los dueños de los medios de comunicación crean y fomenten la democracia y no utilicen sus medios para sabotearla. Es importante también, que el consumidor de medios de comunicación realice un ejercicio dialéctico con las diversas fuentes de información y sepa de esta manera percibir la orientación de las líneas editoriales de cada medio y saber detectar  los medios que pudieran tergiversar información, sobre todo aquellos que apoyan fines cuyas implicancias políticas sean antidemocráticas. No admitir como cierta toda la información recibida sin antes haber contrastado con diferentes fuentes debe ser un hábito en el consumidor de medios de comunicación. Para finalizar, es aún más importante que los gobernantes de turno respeten la libertad de expresión y no se censure y persiga a los medios de comunicación por no estar de acuerdo con la información que publican.