Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

martes, 16 de agosto de 2011

La columna de Odiseo - Primeros indicios de estilo. Por Enrique Valderrama


Cada vez que una institución cambia de regentes, cada vez que se inicia un nuevo proceso en cualquier ámbito, los nuevos legatarios del poder tratan de imprimirle a su mandato características propias en busca de la forja de un estilo que deje huella de lo realizado durante su gestión. Esto ocurre sobre todo cuando se ha generado un alto nivel de expectativa por parte de los administrados, para que en la perspectiva del tiempo se vean mejor parados comparativamente con los demás.


Sin duda el presidente va en busca de un estilo propio tratando de marcar hondas distancias con su predecesor, pero en este punto requiere tener mucho cuidado puesto que si los sectores por ahora desintoxicados un poco de su exposición, luego de una campaña muy dura, no constatan en el corto plazo que el silencio es canjeado por obra concreta y visible, empezarán a encrisparse un tanto. Se tiene que entender que no se puede evitar absolutamente todos  los temas que no se desea tratar.


En este punto me parece preocupante su silencio respecto a los rumores de un indulto a su hermano Antauro Humala, ya que un acto como éste sí generaría un amplio rechazo y lo cosechado en términos de aceptación se dilapidaría. El tema es espinoso puesto que incluso uno de los vicepresidentes ha opinado de una manera complaciente respecto a esta posibilidad. Sin duda el fujimorismo, caracterizado por la búsqueda de la impunidad,  estaría dispuesto a un canje sin muchos remilgos.


Por otro lado, los últimos sondeos de opinión deben haber dejado más que satisfechos a los representantes del nuevo régimen, puesto que la aprobación presidencial se ha visto incrementada en más de 10 puntos. Sin duda es una noticia alentadora no únicamente para ellos sino para todos los peruanos,  ya que lo que menos necesita nuestra democracia es una figura como la del Presidente de la República con una credibilidad en caída libre a menos de un mes de haber asumido funciones. Esta situación bien pudo darse de no haber adoptado una estrategia comunicativa polémica pero al parecer eficiente en términos de popularidad.


La agenda en cuanto al tema de exposición a los medios de Ollanta Humala va decantándose por limitar sus apariciones y restringirse a informar temas específicos sin referirse necesariamente a lo que los medios de comunicación quieren poner en relevancia. Esta controvertible opción encuentra eco en algún sector población puesto que la credibilidad de los medios tampoco es muy sólida y porque quedan aún los rezagos del estilo fujimorista en cuánto a que la comunicación política era sinónimo de mentira y engaño  y lo único importante eran la pacificación y las carreteras.


 El estilo Odrísta de hechos y no palabras, que sin sus matices dictatoriales y en un plano edil era la forma de manejarse del ex alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio, parece haber sido asumido por Humala Tasso. El ejercicio de la política debe ser tomada por sus actores como una vocación además de constituir una gestión eminentemente pedagógica. El objetivo de un proceso de cambio real es el de sembrar valores y una actitud en la población que eleve su dignidad y su capacidad de decisión, que erradique sus dependencias y estimule su participación. 


Por consiguiente el concepto y la necesidad de un Partido entendido como Escuela, que es uno de los conceptos fundamentales del APRA, debería ser  evaluado e implementado. Esperemos que esta toma de consciencia empiece en casa, puesto que salvo el aprismo, por el momento el país no cuenta con instituciones que puedan calificar propiamente como Partidos. Sin duda podemos empezar la tarea desde nuestro rol fiscalizador los siguientes 5 años.


En cuánto a los temas del manejo político que está teniendo el  naciente régimen llama poderosamente la atención que el primero de los dos aumentos de sueldo para cubrir el ofrecimiento presidencial de los 750 soles como sueldo mínimo no lleve la firma del ministro de economía. Sería lamentable que se estén implementando medidas trascendentales sin consenso ni comunicación con una de las carteras más importantes del Estado. En todo caso se debió prever este tipo de vicisitudes y el nuevo gobierno debió optar por una opción más dócil a las propuestas de campaña, ya que no sorprende que el ministro Castilla haya querido postergar la implementación del aumento dada su formación y antecedentes.