Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

viernes, 13 de abril de 2012

Edad Media. Por Agustín Haya de la Torre

El experto en minería de las Naciones Unidas no anduvo en medias tintas. Dijo que no podía entender cómo si el gran líder socialista Salvador Allende proclamó a la minería el pan de Chile, aquí sectores de la vieja izquierda rechazan el desarrollo de las fuerzas productivas. Incluso informó que la expectativa en nuestro vecino, se centra en conseguir cien mil millones de dólares en nuevas inversiones para el sector.

Calificó esas posiciones como un retorno a la Edad Media. El modelo que los eco talibanes propician para el país supone que se debe promover la economía campesina, el turismo ecológico y la artesanía, como ejes principales. Quieren convertirnos en un parque temático a gusto de cierto turismo primermundista, que cansado de los safaris africanos, ahora se entretiene con la naturaleza pre industrial. Paisaje que exige por supuesto campesinos pobres, chozas, poca urbanización y si se avizoran “no contactados”, mejor.

Sánchez dijo que no podía entender cómo una decisión administrativa del Estado se había sometido a un peritaje privado. Comentó la sorpresa de los expertos en una feria minera internacional en Toronto que no entendían esta debilidad. De paso nos puso al día sobre la competencia que existe para atraer capitales hacia la minería. El potencial de varios países latinoamericanos y del propio mundo desarrollado, nos alerta que traerlos es tan sencillo.


El ex director del ILPES subrayó la falta de conciencia que en el país existe sobre el papel de la minería. En ello hay buena parte de responsabilidad de una minería tradicionalmente depredadora, que bajo el sistema de enclave poco ayudó al desarrollo del país. Las grandes empresas extranjeras sólo se preocuparon de extraer la materia prima sin atender los daños ambientales, usufructuando contratos leoninos y prácticamente sin pagar impuestos.

Esa situación ha cambiado con el tiempo y ahora la minería formal es un factor clave para el desarrollo. Incluso la generación de cadenas productivas o mejor, de una industrialización alrededor de los recursos naturales está dándose, como lo demuestra el crecimiento de la industria metal mecánica que se articula con la explotación de las minas.

Todo esto está establecido en el Plan Bicentenario, promulgado en junio del año pasado tras lograr el consenso del Acuerdo Nacional. El sectarismo y la reticencia de LA PRIMERA fase del nuevo gobierno lo dejaron en el aire. Ocho meses después el Ceplan no ha avanzado un ápice en articular los programas estratégicos de largo plazo y lo más sorprendente, ha dejado sin metas de mediano plazo al propio gobierno y desarticulados a todos sus niveles.