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lunes, 11 de noviembre de 2013

Ollanta Humala: el presidente de la inseguridad ciudadana

Por: Jaicec Espinosa 
        @jaicec

Histéricos nos llamó a todos los peruanos el expresidente del Consejo de Ministros del Gobierno Conyugal, Juan Jiménez Mayor, quien afirmó que la desbordante inseguridad ciudadana que campea a lo largo y ancho del país es solo una percepción de la población, olvidándose que la principal promesa de campaña de Humala era la de ofrecer una verdadera seguridad ciudadana. Promesa que fue vital para su triunfo electoral, pues su pasado militar hacía suponer que el otrora Capitán Carlos tendría la fortaleza y la decisión suficientes para acabar con la delincuencia.

Con estos “pergaminos”, apenas Humala asumió la presidencia se puso al frente del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, máximo organismo encargado de la formulación, conducción y evaluación de la política de seguridad ciudadana del país, dando así con su imagen de hombre fuerte, la esperanza de poder acabar con este flagelo. Lamentablemente dicha imagen era solo el fiel reflejo de la fuerza de la veredera jefa de su gobierno, su esposa Nadie Heredia, quien de seguridad sabe tanto como su esposo de economía.

Y para colmo de males, la acción más resaltante en materia de seguridad ciudadana de este gobierno conyugal, ha sido la denominada “Ley Antauro”, que otorga beneficios penitenciarios a 21 mil peligrosos delincuentes, entre los que se encuentran 2411 violadores, 304 secuestradores y el asesino de policías y hermano del presidente, Antauro Humala. Cuyo abogado, Ricardo Franco de la Cuba, no ha dudado en aceptar que la ley beneficia a su patrocinado, y que en caso el Poder Judicial no acepte el pedido de anular el cargo de secuestro que pesa sobre él por la toma de la comisaría de Andahuaylas, se acogerán a tan controvertida ley.


Sin embargo, abrigamos todavía la esperanza que el nuevo Presidente del Consejo de Ministros, César Villanueva, de un nuevo impulso y refocalice la lucha contra la inseguridad ciudadana, para lo cual debería buscar consensos entre personalidades expertas y partidos políticos, para elaborar una especie de acuerdo nacional sobre este lacerante tema, que está íntimamente vinculado con el flagelo del narcotráfico. Pues se necesitan no solo patrulleros inteligentes, sino sobre todo autoridades inteligentes y con decisión, bajo un comando unificado, que estén dispuestas encabezar de la mano con la policía una lucha frontal contra la delincuencia, de manera estratégica y firme, tal como se hizo para derrotar al flagelo del terrorismo, lo que se logró gracias a la creación del GEIN (Grupo Especial de Inteligencia) durante el primer gobierno aprista.

Por ello si de verdad se quiere ganar tiempo, se debe de proponer de inmediato la salida del Ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, quien recibió más de 42 mil soles por colaborar en la famosa “reforma” judicial dirigida por Montesinos durante el gobierno de Fujimori, y para quien también es solo una percepción que el 60% de peruanos creamos que la falta de seguridad ciudadana es el principal problema que debería ser resuelto por el gobierno.