Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

miércoles, 19 de marzo de 2014

TREN DEL FUTURO

POR VÍCTOR RAÚL CRUZADO RIVERA
SEC. PROV.  PAP - PACASMAYO

Fue emocionante situarme en la estación  de la Cultura (me imagino por estar entre la Biblioteca Nacional   y el Museo de la Nación) y empezar a decodificar lo que debía hacer a fin de  logar por primera vez en mi vida subirme a un tren eléctrico,   sin imaginar que iban a ser muchos los sentimientos y reflexiones que este viaje iban a despabilar en mi.

Por fin descifré el enigma   y me adentré  en sus entrañas,  con tarjeta en mano descubrí un nuevo escenario, una nueva realidad, así en cada estación subían y bajaban seres en lo que podía leer en sus rostros la inmensa  satisfacción de contar con este medio de transportes, pero sobre todo la seguridad de remontar distancias sin soportar las bocinas, los embotellamientos y la tugurización de otro transporte que poco a poco debe ser ordenado.

Conocer una obra de tal magnitud, que no solo eleva el espíritu  de todos los que la vivimos, sino que enseña, al Perú entero, cual debe ser la finalidad primera y el camino a seguir por un gobierno, generó en el escritor la inmensa satisfacción de saber  que el tiempo, que todo lo consume y todo lo devora, se encargó de permitirle a su impulsor la posibilidad de materializar sus sueños de juventud y con ellos demostrarle a adversarios y seguidores, cuan acertada fue una decisión política de los años ochenta que hoy en pleno siglo XXI, transforma y redime bajo la premisa máxima que todo puede sacrificarse, menos el derecho inalienable que tienen los peruanos de contar con medios de transportes, rápidos, masivos y seguros.


Así  la línea férrea, de ida y vuelta, fue  para mi el laboratorio donde  efectué un pequeño análisis sobre la vital importancia  de una obra satanizada por los noventa y marginada por el Sr. Toledo, quien pese a haber vivido en el extranjero, no supo alzarse por encima de los celos cainitas y  entender que Lima necesitaba desde hace mucho un medio  de transporte de esta magnitud. Con esta obra ganó la  Lima de los Reyes, de los Quispes y de los Chávez,  ganó el Perú sencillamente, el soberano tiene hoy más tiempo para la familia, para desarrollarse;  recorrer un tramo en media hora de lo que antes hacías en dos horas y media si que es revolucionario, se eleva la calidad de vida del ser humano y se le da la posibilidad de disponer de ella con mayor eficiencia y eficacia, rescatándolo del caos que implica remontar distancias en un bus o en una combi, esta obra debe ser continuada y  emulada en otras latitudes del país, nuestros gobernantes deben comprender que invertir en transporte, en carreteras, en medios seguros y rápidos es invertir en el futuro de nuestra patria, sino lo hace el  señor Humala urge  que en el 2016 se elija un gobierno que asegure continuidad en las grandes obras o usando terminología palaciega,  de luz verde al tren del futuro.