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sábado, 22 de marzo de 2014

Lecciones de la China urbana. Por Luis Zaldívar

Los peruanos tenemos lecciones muy importantes que tomar del crecimiento chino de las últimas décadas, en especial en  adaptarnos al proceso de urbanización que conlleva el desarrollo que vivimos desde que se abandonaron las políticas proteccionistas que se propiciaron en las décadas de los 70´s y 80´s. Más allá que elogiar la liberación de mercados, la cual no causa desarrollo en sí mismo, debemos prestar atención a lo que está haciendo China para lograr una sociedad de bienestar en una sociedad que –como el Perú- hasta hace relativamente poco tiempo estaba caracterizada por la pobreza rural.


La cantidad de chinos que viven en ciudades ha pasado de un 18% en 1980 a un 52,6% el 2012, proyectándose a ser un 70% en el 2030. La estrategia planteada por los gobernantes chinos es la de creación de empleos en el sector de servicios, enfatizando la absorción de la mano de obra venida del campo, y una masiva inversión en infraestructura con bajo costo energético que promueva la creación de nuevos puestos de trabajo[1]. Unos de los aspectos más interesantes del proceso de urbanización son la creación de un nuevo sistema de registro de hogares, sistemas de impuestos flexibles, pensión automática para migrantes del campo y la posibilidad para ingresar a la universidad. Lejos de la visión cortoplacista que ha caracterizado al proceso de urbanización peruano, en donde ha imperado el desorden y la desigualdad, en China se están comprometiendo con absorber a los migrantes dándoles trabajo, casa y educación. Sólo nos podemos imaginar que sería del Perú actual si el Estado hubiese invertido en educación si quiera para un tercio de los migrantes que llegaron a la capital en la década de los 70´s.


Sin embargo, China también tiene problemas, especialmente en el campo ambiental, que todavía están por resolverse a plenitud. La contaminación causada por la rápida industrialización ha causado quejas en varias ciudades; sin embargo, como apunta la profesora de Yale Karen C. Seto, la urbanización China es en realidad un conglomerado de procesos, con algunas ciudades consolidándose mientras otras recién están siendo prácticamente creadas desde cero[2]. Otro problema que China debe enfrentar es que al ritmo de urbanización que tienen, es probable que en la próxima década la mano de obra empiece a escasear (ya no habrá más campesinos pobres por “integrar”), desacelerando el crecimiento productivo que ha caracterizado a la república asiática desde las reformas de Deng Xiao Ping.

En el Perú, la tasa de urbanización se encuentra en un 74%, con una proyección de lento crecimiento en el futuro. Sin embargo, nuestro proceso ha sido caracterizado por la informalidad y la poca inversión en servicios públicos, legando a la generación del siglo XXI un país con baja educación y poca infraestructura; sin embargo, el enfoque de los últimos años de mirar hacia el mercado chino va a llevar inevitablemente al intercambio de experiencias en materia de políticas públicas de urbanización. Depende de la nueva generación de peruanos absorber lo mejor de ellas y avanzar hacia adelante.



[1] http://www.chinausfocus.com/finance-economy/urbanization-new-driving-force-of-chinas-development/
[2] http://insights.som.yale.edu/insights/what-should-we-understand-about-urbanization-china