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miércoles, 12 de febrero de 2014

Av. La Colmena vs. Av. Nicolás de Piérola. Hernán Hurtado Castro


Av. La Colmena vs. Av. Nicolás de Piérola

¿Colmena o Piérola? ¿Por qué Colmena y no Piérola?

Escribe: Hernán Hurtado Castro

Una nota para intentar esclarecer la historia de la toponimia urbana de la avenida La Colmena sobre el nombre oficial de la avenida Nicolás de Piérola.


A menudo los que transitan o recorren el Perú suelen afrontar ciertos retos de confusión en cuanto a las voces designadas a ciertos lugares. Si queremos ser exagerados, podemos encontrar en los primeros cronistas, por ejemplo en Cieza de León y sus menciones a la los ríos y áreas adyacentes, casos de toponimia que pueden desorientar a quien no esté familiarizado con las voces originales o la tradición establecida. Así nuestra Lima por herencia y extensión suele calificar las calles a merced de la mejor usanza. Este es el caso de la otrora emblemática y elegantísima Av. Nicolás de Piérola que ostenta en el imaginario limeño el título de La Colmena. Así es, todos le llamamos La Colmena y nos entercamos hasta cuando señalamos direcciones al indicar entre paréntesis “Ex Av. La Colmena”. La Colmena ha encimado a Nicolás de Piérola.

Lámina 2: En la comparación de Planos se distingue el flujo de circulación que significó La Colmena/Nicolás de Piérola frente a los entrampados corredores de los jirones adyacentes. Planos tomados de Andrés Herrera (2003).

Para La Lima urbana, mejor dicho para los limeños de ayer y siempre, resulta imperativo adornar de voces propias ciertas calles, de rebautizar cada espacio que se pueda. Quizás en actitud rebelde a lo establecido o por hechos trascendentales que marcaron nombres populares para cada calle, es el discurrir típico de muchas toponimias. Es válido suponer que la mayoría de antiguos nombres de calles fueron atribuidos por apellidos notables, orden o convento cercano, o sencillamente por el nombre de automática referencia a la calle, por ejemplo  la Calle Siete Jeringas (Jr. Paruro con Jr. Huanta) respondía al oficio de un curandero negro  que trataba a sus pacientes con enemas por siete días.

Existen muchos sitios, -sean calles, plazas, ex haciendas, avenidas…  como  la Av. Garcilaso de la Vega  que se le sigue llamando Wilson- que resisten al cambio de nombre, mejor dicho al uso del nombre y este es el caso de la Av Nicolás de Piérola, conocida como Av. La Colmena. Veamos este caso.

Piérola y La Colmena

En 1898 el presidente José Nicolás Baltazar Fernández de Piérola y Villena  (n. Arequipa, Perú, 5 de enero de 1839 - m. Lima, 23 de junio de 1913), o sencillamente “El Califa” Piérola, inició una de las primeras reformas urbanas de mayor trascendencia mediante el nuevo ministerio de Fomento dirigido por Eduardo López de Romaña, esto es,  se empezaron los trazos de las grandes avenidas o corredores para mitigar el congestionamiento –mal que padecen todas las urbes de todos los tiempos- de coches, carrozas y abrir nuevas rutas para el ferrocarril, como el caso de la avenida Brasil que unía El cercado con Magdalena o el aristocrático Paseo Colón siguiendo el diseño que exhibía la bonaerense Av de Mayo.

El proyecto urbano terminó por desmantelar las virreinales murallas y portadas del Cercado de Lima y era imperativo articular Lima con el Callao con varios corredores que permitan un flujo diferente de tránsito y comercio y unir ese antiguo camino colonial de Lima y Callao, hoy nombrado Av. Oscar R. Benavides (pero le siguen llamando Colonial). Este proyecto sería la avenida La Colmena -¿Por qué “Colmena”? 1. porque esta era la firma del Consorcio que iba a ejecutar la obra o 2. Porque cerca a los Huérfanos existían comerciantes de miel y fueron los principales opositores, luego a dicho proyecto le quedaría el mote-  que fue estancado por el problema con el financiamiento (política de Piérola de no querer endeudarse más de lo que preveía que podía pagar) y por el rechazo de los vecinos que iban a ser trasladados a las afueras de Lima. Recordemos que la periferia de esa Lima estaba compuesta por extensas haciendas conectadas por caminos carrosables, tranvías y canales. Este proyecto durmió el sueño de los justos por más de 22 años.


Leguía y La Colmena

Desde 1919, con Augusto Bernardino Leguía Salcedo (Lambayeque, 19 de febrero de 1863 - Callao, 6 de febrero de 1932) de gobernante, se emprendieron proyectos para recibir el centenario de la independencia (1921) con una Lima de cara moderna y atractiva, de avenidas y edificios al estilo inglés. Parte esto fueron la Av. Alfonso Ugarte con jardines y árboles entre los carriles y la Av. Leguía que hoy conocemos como Av. Arequipa. Orrego (2004) señala que “durante los años de la República Aristocrática, la apertura de la avenida La Colmena y del Paseo Colón y la construcción de la Plaza Bolognesi habían sido de escasa utilidad, ya que los problemas de hacinamiento y escasez de vivienda continuaban” sin embargo esto no impidió el rápido apogeo de los comercios y distintivas casas en las nuevas avenidas que significaban cierto suspiro de modernidad. Esta ambiciosa avenida en homenaje a Nicolás de Piérola, viejo rival de Leguía quien tuvo el gesto de dedicarle tal obra, fue realizada por la firma “La Colmena” y consistía en unir Grau hasta Plaza Dos de Mayo (Ver plano comparativo entre Lima de 1908 y Lima de 1948 y el sentido urbano de la avenida en mención), inicialmente se entregó el tramo de Plaza Dos de Mayo hasta Av. Abancay con el glamour de edificios con arreglos al estilo Art Nouveau y una escultural Plaza en homenaje al libertado José de San Martín que fue certamen de atracción mundial con embajadores de diversos países, con toda la plana de ministros, notables, autoridades e intelectuales adictos al régimen de aquel entonces.


Lámina 4: Inauguración de Plaza San Martín el 28 de julio de 1921 con motivo del centenario de la Independencia. Fuente: Antiguas calles de Lima (2003).

El monumento al General San Martín es hechura del reconocido escultor Mariano Benlluire y Gil, quien no conoció el Perú hasta el develamiento de su coloso de 17 metros de altura, un exquisito trabajo de cuatro años (Herrera Cornejo, 2003)

La Colmena/Nicolás de Piérola y las lanchas

Las hasta hace poco conocidas como Lanchas tienen origen por los años 50’s cuando se importaron Chevrolet’s gasolineros para renovar el parque automotriz y rápidamente se volcaron al servicio de expresos o carreras colectivas que estaban a cargo de la otrora Federación de Choferes con ruta desde Plaza San Martín (exactamente cerca a la puerta del hotel Bolívar) hasta el Callao,  hasta Sáenz Pena con Dos de Mayo de donde daban vuelta hacia Lima, en resumen, las lanchas nunca tuvieron paradero.
Lámina 5: Avenida La Colmena/Nicolás de Piérola en 1970. Los Carteles de los comercios de entonces y los Chevrolet Bel-Air y Sedan de 1952 y 1954 respectivamente. Al lado derecho un Volkswagen Escarabajo “volocho” rojo que por el diseño posterior parece de 1960. Así se condimentaba el paisaje visual de toda la avenida.

Casi en los 80’s aparecieron en la escena los Dodge, -esos que hasta ahora sobreviven y transitan toda La Colonial-, de motor petrolero y mucho más rendidor que el Chevrolet. Las lanchas ampliaron su recorrido hasta el Parque Universitario y luego al Jr. Paruro. La Federación de Choferes prosiguió hasta los 90’s con la tutela del rubro hasta su desaparición.

La Colmena hoy
La quincha y el adobe padecen ante la mirada indiferente de las autoridades de turno.

Más allá de una avenida pensada para la Lima aristocrática hoy adolece por el abandono generalizado al patrimonio arquitectónico del Damero de Pizarro. Existen iniciativas por conservar y curar solares, balcones y templos, sin embargo esto no es suficiente. En otras ciudades del continente que poseen menor baluarte histórico en sus capitales le dan mayor presupuesto e interés a  “centros históricos” como el caso de Santiago, Buenos Aires, México y Panamá. Se debe también iniciar las puestas en valor de algunas casonas simbólicas en custodia de la Beneficencia de Lima. Hace un año presentaron la propuesta de convertir a La Colmena/Nicolás de Piérola en otro paseo peatonal al estilo del Jirón de la Unión (Espejo 2011) esto mitigaría la confluencia de indigentes, microcomercialización de narcóticos, negocios informales, delincuencia común y prostitución para bien de los vecinos, el comercio de la zona, los limeños y en general para todos los visitantes de este pedacito del Cercado, patrimonio de la humanidad.

Bibliografía

HERRERA CORNEJO, Andrés
2003      Antiguas calles de Lima, orígenes de los nombres. Tomo I. Ediciones Novecientos Seis. Lima.

ESPEJO, Karen
2011      La agonía de la Colmena. En La República 16 de enero de 2011. Lima

ORREGO PENAGO, Juan Luis
2004 La avenida Leguía (hoy Arequipa) en Blog de Juan Luis Orrego Penagos http://blog.pucp.edu.pe/item/128940/la-avenida-leguia-hoy-arequipa