Pensamiento libre sin ideología es como coito asistido

miércoles, 19 de junio de 2013

212 AÑOS DE LA GESTA HEROICA DE FRANCISCO ANTONIO DE ZELA. Por Víctor Raúl Trujillo de Zela

212 AÑOS DE LA GESTA HEROICA DE Francisco Antonio de Zela

Por Víctor Raúl Trujillo de Zela
[Discurso pronunciado en Miraflores - Homenaje al héroe]

Hoy 20 de junio de 2013 los peruanos estamos conmemorando con gran orgullo el 212 aniversario del primer grito de independencia republicana, realizado por el prócer Francisco Antonio de Zela y Arizaga en Tacna, el 20 de junio de 1811, diez años antes de la proclamación de la independencia del 28 de julio de 1821.

En efecto, en esa fecha, el prócer Francisco Antonio de Zela condujo un alzamiento regional dirigido a servir como punto de partida de un levantamiento popular a escala nacional contra el dominio español, personificado entonces por el virrey Fernando de Abascal. Este alzamiento tenía claros principios nacionalistas y republicanos y significó además un acto de singular valentía que honra a todos los peruanos y sobre todo a los tacneños.

Hay varios aspectos importantes que debemos recordar con motivo de esta fecha. El primero de ellos corresponde a las características profesionales del prócer Francisco Antonio de Zela. Estamos acostumbrados a considerar a todos los prohombres de la emancipación como militares, intelectuales de alto rango, clérigos influyentes o políticos profesionales. Zela es el primer prócer de origen ajeno a la política y a las instituciones que representan el poder estatal.

No era ese el caso de Francisco Antonio de Zela. El prócer Zela era un artesano y comerciante de clase media, balanzario y ensayador de las Cajas Reales, de una gran cultura autodidacta pero sobre todo un hombre de condición más o menos modesta, de casta criolla. Zela representa la presencia directa de las clases medias populares en la gesta emancipadora.

Otro aspecto importante es la amplitud social del movimiento que acaudilló. Era un movimiento pluriclasista y democrático, donde todos tenían derecho a opinar y a compartir las responsabilidades. Usando una terminología moderna podríamos decir que Zela condujo un frente único de trabajadores manuales e intelectuales, donde hubo militares, clérigos, docentes, escribanos, funcionarios y también artesanos, agricultores, campesinos comuneros, e incluso esclavos.

Así tenemos, por ejemplo, entre sus lugartenientes, a Francisco de Paula Alayza, funcionario; a Rafael Gabino de Barrios, militar de infantería; a Cipriano Vargas, administrador de correos y hombre de tez morena; a Santiago Pastrana, artesano; y a Toribio Ara, auténtico líder indígena, cacique de Olanique, Ayca, Collana, Silpay, Capanique y otros ayllus.

Otro aspecto fundamental de la gesta de Francisco Antonio de Zela fue la proyección continental del movimiento que acaudilló. Las primeras ideas que sirvieron de base a este movimiento provinieron de los grandes próceres de la unidad americana: la Carta a los Españoles Americanos del genial arequipeño Juan Pablo Viscardo y Guzmán; y las grandes proclamas del venezolano Francisco de Miranda; y luego, en 1810, de las Proposiciones para la Libertad Americana de los representantes de nuestros países ante las Cortes de Cádiz, entre ellos el gran trujillano Blas Gregorio de Ostolaza.

Siguiendo estas ideas, en el momento de poner en práctica sus planes libertarios, Francisco Antonio de Zela llamó a organizar milicias populares asumiendo el mando con el título de “comandante de las fuerzas unidas de América”. La independencia del Perú era vista como parte de la libertad americana, aspirando a la unidad de nuestros países hacia un destino común.

La inquietud independentista de Francisco Antonio de Zela se vio fortalecida por la presencia de propagandistas de la causa libertaria enviados a Tacna por el caudillo rioplatense Juan José Castelli, entonces presente en el Alto Perú con el fin de asegurar la libertad de esa región con apoyo de Argentina. Zela reunió un importante núcleo de patriotas para realizar una insurrección en Tacna el 20 de junio de 1811, calculando que el ejército argentino, en ese momento listo para cercar Puno, respaldaría su iniciativa.

El movimiento insurgente tacneño cumplió el plan acordado. El 20 de junio fueron tomados los cuarteles y Zela asumió el control de Tacna y Arica, obteniendo respaldo en Tarata, Sama, Locumba e Ilabaya,  sin saber que ese mismo día los argentinos habían sido derrotados por las fuerzas del virrey en Guaqui, frente al lago Titicaca. Al cuarto día de la toma de Tacna y Arica, mientras organizaba la defensa de la provincia, Zela cayó severamente enfermo y algunos de sus lugartenientes se desmoralizaron al saber las infortunadas noticias provenientes del altiplano.

Una delación permitió la captura del caudillo y sus principales seguidores. Hubo penas de cárcel para los colaboradores más cercanos de Zela pero este último fue condenado a muerte. Tras una esforzada y habilidosa defensa librada ante la Real Audiencia por el abogado patriota José Gerónimo de Vivar, se logró trocar la pena máxima por 10 años de reclusión en el castillo-prisión de Chagres, en la costa caribeña de Panamá. Zela fue conducido a ese presidio en 1815 y allí murió el 18 de julio de 1819 por las condiciones insalubres de su cautiverio.

El breve, poco afortunado, pero inmensamente significativo acto insurreccional de Francisco de Zela contra el poder español, fue un ejemplo elogiado y admirado por todos los espíritus libres de América. Basta señalar que su ejemplo fue continuado en la forma de un segundo esfuerzo insurreccional por los hermanos Enrique y Juan Francisco Paillardelli el 3 de octubre de 1813.

Zela representa los grandes ideales de la unidad peruana y americana de todas las sangres, sin distinciones económicas ni de color ni de casta. Representa también el valor de enfrentarse a un enemigo inmensamente superior confiando en la justicia de sus ideales. Y finalmente representa el anhelo de un país libre unido en un destino común con todos los hermanos americanos.

Son motivos sumamente importantes para recordar esta fecha.

VIVA FRANCISCO ANTONIO DE ZELA
VIVA LA LIBERTAD
VIVA LA PATRIA LIBRE DE TODA CLASE DE TIRANÍAS